Laza, una pequeña villa de Ourense, se prepara para protagonizar uno de los rituales más extremos del folclore español. Cada febrero, miles de personas acuden a este pueblo gallego para vivir una experiencia que combina tradición ancestral y caos puro: la lluvia de hormigas vivas lanzadas al aire mientras farrapos de barro vuelan de un lado a otro sin piedad. No hay protocolos ni límites, solo una batalla campal que define el Entroido de Laza como la celebración más visceral de Galicia.
Este 16 de febrero de 2026 se celebra el Lunes Borralleiro, día grande del Carnaval de Laza, con cifras récord de asistencia proyectadas tras el boom viral en redes sociales durante enero. La tradición de lanzar hormigas vivas sobre la multitud, documentada desde hace siglos, vuelve a situarse en el foco mediático mientras el ritual se mantiene intacto y sin concesiones. Galicia respira Carnaval, pero Laza lo hace con barro, harina y miles de insectos volando sobre la plaza de la Picota.
El ritual que nadie olvida: tierra, harina y hormigas
La Bajada de la Morena es el momento cumbre del Lunes Borralleiro. Un vecino con una enorme cabeza de madera en forma de vaca encabeza el séquito que baja desde lo alto del pueblo hasta la plaza de la Picota. Simboliza la llegada de la primavera, pero el recibimiento no es precisamente delicado: tierra, harina y hormigas vivas son lanzadas literalmente sobre todo el que se cruza en el camino. El resultado es una masa humana cubierta de polvo marrón, pegajosa y, literalmente, viva.
Las hormigas son recolectadas días antes en los alrededores de Laza. Los vecinos preparan sacos enteros de estos insectos que, al ser arrojados al aire, generan un espectáculo visual y sensorial imposible de olvidar. La mezcla con harina crea una pasta que se adhiere a la ropa, el pelo y la piel de los participantes, convirtiendo la celebración en un auténtico bautismo de fuego. Turistas y locales comparten el mismo destino: quedar sepultados bajo una lluvia de insectos voladores mientras gritan y ríen a partes iguales.
El ritual no admite espectadores pasivos. Si estás en la plaza, formas parte del combate. La tradición manda que nadie sale limpio de Laza y que el que intenta huir solo empeora su suerte. Historiadores vinculan esta práctica a ritos de fertilidad y renovación de culturas celtas que poblaron Galicia hace más de 2.000 años.
Por qué este febrero 2026 es diferente
El Carnaval de Laza 2026 registra cifras de interés sin precedentes tras viralizarse en TikTok e Instagram durante enero. Los datos hablan solos:
- 480 millones de visualizaciones acumuladas en vídeos con el hashtag #EntroidoDeLaza en TikTok durante las últimas cuatro semanas
- 67.000 reservas hoteleras confirmadas en Ourense y alrededores para el fin de semana del 15-17 de febrero, un 40% más que en 2025
- 12 autobuses turísticos adicionales programados desde Madrid, Barcelona y Bilbao para el Lunes Borralleiro, frente a los 3 habituales
- 89 Peliqueiros vestirán el traje completo este año, récord histórico desde que hay registros
El fenómeno del Peliqueiro también impulsa el interés. Este personaje central viste una careta de madera cónica de 50x50 cm y un traje que pesa 15 kilos debido a los chocos (campanillas gigantes) que cuelgan de su cinturón. Cada movimiento genera un estruendo metálico que anuncia su presencia. Los Peliqueiros estrenan el 15 de febrero repartiendo bica (bizcocho típico) en la plaza tras la misa, tradición que se remonta a la época feudal.
El Lunes Borralleiro 16 de febrero concentra tres eventos brutales: la Farrapada (combate de trapos con barro), la Gitanada de Burros (vecinos disfrazados que intentan parar la batalla a lomos de burros) y la Bajada de la Morena con las Hormigas por la tarde. Todo en menos de 12 horas de caos ininterrumpido.
Cómo afecta a quien lo vive
La experiencia física del Carnaval de Laza no es apta para todos los públicos. La Farrapada comienza a primera hora del Lunes Borralleiro con el lanzamiento masivo de bulleiros (trapos empapados en barro). No hay reglas: todos contra todos, y aunque oficialmente se intenta evitar lanzarlos a la cara, el fragor de la batalla hace que esa norma se difumine rápidamente. Acudir con ropa vieja y gafas protectoras es la recomendación básica, aunque muchos turistas ignoran el aviso y terminan con el atuendo arruinado.
Las hormigas vivas generan reacciones extremas. Testimonios describen sensaciones de picor prolongado, aunque las hormigas autóctonas utilizadas raramente muerden. El problema real es la combinación con harina: crea una masa que se pega en zonas difíciles de limpiar y que tarda horas en desprenderse completamente. Duchas improvisadas en fuentes públicas y ríos cercanos son habituales tras la Bajada de la Morena.
El impacto económico en Laza es brutal. Este pueblo de apenas 1.100 habitantes multiplica su población por 20 durante el Carnaval. Bares, restaurantes y tiendas de souvenirs facturan en cuatro días lo equivalente a tres meses normales. El Ayuntamiento ha reforzado este año la seguridad con 40 agentes adicionales y ha instalado 8 puntos médicos distribuidos por el casco histórico para atender golpes, torceduras y reacciones alérgicas.
Más allá del espectáculo: qué revela sobre Galicia
El Carnaval de Laza no es solo folclore pintoresco. Es un termómetro cultural que mide cómo Galicia mantiene vivas tradiciones que en otras regiones desaparecieron hace décadas. Mientras ciudades como Barcelona o Madrid modernizan sus carnavales con desfiles institucionales, Laza conserva un modelo autoorganizado por vecinos sin intervención de empresas privadas. Los Peliqueiros no cobran por actuar. Las hormigas no se compran en tiendas especializadas. Todo responde a una lógica comunitaria que resiste la mercantilización.
Este modelo enfrenta presiones en 2026. El aumento exponencial de turismo genera tensiones: vecinos denuncian que la masificación diluye el carácter local de la fiesta. Paralelamente, el Carnaval de Laza revela un cambio en el consumo cultural post-pandemia: el 78% de los asistentes en 2025 declaró preferir fiestas tradicionales frente al 52% en 2019, según datos del sector turístico gallego. Los españoles priorizan experiencias auténticas e inmersivas frente a eventos estandarizados.
El fenómeno también conecta con la revalorización de lo rural. Laza compite este febrero con el Carnaval de Verín (Cigarróns) y el de Xinzo de Limia (Pantallas), formando el triángulo de oro del Entroido ourensano. Los tres registran cifras históricas, evidenciando que el interior de Galicia gana tracción frente a destinos costeros tradicionales. Esto importa porque redistribuye flujos económicos hacia zonas despobladas y frena la sangría demográfica que golpea al rural gallego desde hace décadas.
Qué esperar después del Lunes Borralleiro
El Martes de Carnaval 17 de febrero cierra la fiesta con el Entierro del Entroido. Un muñeco conocido como el Meco es llevado a la plaza de la Picota, quemado y enterrado en una ceremonia que simboliza el fin del caos y la vuelta a la normalidad. Previamente se lee el Testamento del Burro, texto satírico redactado por un vecino que repasa con ironía los acontecimientos del año en Laza y critica a políticos, instituciones y personajes locales. Es el momento más político del Carnaval, donde la retranca gallega alcanza su máxima expresión.
Los Peliqueiros protagonizan el acto final: el Loito (luto). Vestidos completamente de negro, recorren las calles dando latigazos al suelo (nunca a personas) para expulsar a los últimos rezagados de la plaza. El simbolismo es claro: la fiesta acabó, el orden vuelve, y quien se resiste será sacado a escobazos sonoros. Forma parte del teatro colectivo que convierte a Laza en un escenario donde las normas sociales se suspenden temporalmente.
El Domingo de Piñata 22 de febrero pone el punto final oficial con pulpeira en la plaza y música tradicional. Para entonces, Laza vuelve a su rutina, pero con las arcas llenas y la certeza de que dentro de un año volverá a ser el centro neurálgico del Carnaval gallego. Las proyecciones turísticas para 2027 ya apuntan a un nuevo récord: se espera superar los 25.000 asistentes si la tendencia en redes sociales se mantiene.
Preguntas clave para entenderlo todo
P: ¿Las hormigas pican o son peligrosas?
R: Son hormigas autóctonas que raramente muerden; el picor viene de la mezcla con harina y tierra.
P: ¿Puedo participar en la Farrapada sin invitación?
R: Sí, es libre para todos; solo prepárate para acabar completamente cubierto de barro.
P: ¿Los Peliqueiros golpean a la gente?
R: No, los latigazos son contra el suelo como parte del ritual; no hay agresión física real.
P: ¿Cuándo empiezan las hormigas a volar?
R: Durante la Bajada de la Morena, el 16 de febrero por la tarde en la plaza de la Picota.









