El Real Madrid se ha fijado en Schlotterbeck y Lukeba. Y es que los blancos afrontan meses de decisiones profundas que marcarán su futuro inmediato. Más allá de la exigencia de los resultados en el campo, en la zona noble de Valdebebas se ha instalado una reflexión clara: el equipo necesita un central de primer nivel.
Las últimas campañas han dejado una sensación de fragilidad que no encaja con las aspiraciones del club. Las lesiones de larga duración y la falta de un relevo generacional consolidado han obligado al cuerpo técnico a buscar soluciones temporales que ya no son suficientes para competir al máximo nivel europeo.
La situación de la actual plantilla explica por qué el club ha decidido acelerar este proceso. David Alaba encara la recta final de su etapa en el club y la continuidad de Antonio Rüdiger no está asegurada a largo plazo. A esto se suma la situación de Éder Militão; el brasileño es un pilar cuando está sano, pero sus constantes problemas físicos obligan a tener un plan de respaldo de plenas garantías. Durante mucho tiempo, el Real Madrid ha utilizado a Aurélien Tchouaméni como un parche de lujo en el centro de la defensa, pero la intención ahora es devolver al francés a su posición natural y dejar la zaga en manos de especialistas de oficio.
Schlotterbeck y Lukeba aparecen como favoritos en los informes del Real Madrid
En este escenario, dos nombres han ganado peso en los informes de Juni Calafat. El primero es Nico Schlotterbeck, central del Borussia Dortmund. A sus 26 años, el alemán representa mucha madurez y también mucho recorrido. Su capacidad para liderar la línea defensiva y su excelente salida de balón lo convierten en una opción muy atractiva para el estilo de juego blanco. Su contrato expira en 2027, lo que permite vislumbrar una negociación factible, aunque la competencia de clubes como el Bayern Múnich o el Manchester City elevará el precio de la operación.

La otra gran vía es la de Castello Lukeba, la perla del RB Leipzig. Con solo 23 años, el francés encaja perfectamente en la política de fichajes del club. Esto es, talento joven con un potencial físico imponente. Lukeba destaca por su velocidad para corregir errores a campo abierto, una cualidad vital para un Real Madrid que suele jugar con la línea defensiva muy adelantada.
Aunque su fichaje requeriría un desembolso importante, en el club consideran que es un jugador capaz de marcar una era, similar al impacto que tuvo Raphael Varane en su momento.
El mercado de verano será decisivo para cerrar la etapa de improvisaciones
El mercado europeo está en alerta ante estos movimientos. El interés blanco por reforzar su defensa ha despertado la atención de otros grandes clubes, lo que anticipa una guerra de pujas el próximo verano. Por si estas opciones principales se complican, el club también maneja alternativas de menor coste o perfiles de la casa.
Nombres como el de Ibrahima Konaté están en la agenda, al igual que la progresión de jóvenes como Raúl Asencio, que ya ha demostrado poder cumplir cuando se le necesita. Sin embargo, el consenso interno es claro: hace falta un fichaje que llegue para ser titular desde el primer día.
Florentino Pérez es consciente de que los grandes éxitos del Real Madrid siempre se han cimentado sobre una defensa inexpugnable. El próximo estío será el momento de elegir al nuevo mariscal que lidere la zaga durante los próximos cinco o seis años. La decisión final dependerá de cómo evoluione la temporada y de las salidas que se confirmen en el vestuario, pero el objetivo es inamovible. El club busca solidez, jerarquía y, sobre todo, poner fin a una etapa donde la improvisación ha sido la tónica habitual en la parte de atrás.
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