En esta ocasión tenemos que hablar de Kizilelma, un revolucionario caza invisible sin piloto que está sorprendiendo al mundo de la aviación, marcando un hito histórico al ser capaz de volar en formación gracias a la inteligencia artificial, con lo que ello puede suponer para las fuerzas aéreas.
En este caso se trata de dos nuevos cazas de combate no tripulados que pueden volar de forma autónoma en formación cerrada, siendo una gran obra de la ingeniería aeronáutica de la que se podrá beneficiar la Patrulla Aérea de Combate (CAP) de Turquía. Tras el primer vuelo podemos conocer sus principales cualidades.
KIZILELMA, UN GRAN HITO DE LA HISTORIA DE LA AVIACIÓN
Al mismo tiempo que la IA pronostica cómo será el futuro de Ucrania tras la guerra, nos encontramos con que la inteligencia artificial tiene cada vez más presencia en diferentes desarrollos. Entre ellos destaca Kizilelma, el nuevo caza de combate autónomo desarrollado por parte de la compañía aeroespacial turca Baykar.
Desde la empresa aseguran que se ha conseguido un nuevo hito en la historia de la aviación tras conseguir que dos cazas de combate no tripulados hayan sido capaces de volar de manera autónoma y en una formación cerrada. Ambos volaron de manera independiente en una misión de la Patrulla Aérea de Combate (CAP) de Turquía.
Esta es la primera vez en toda la historia que dos aviones de combate no tripulados realizan un vuelo de este tipo de manera coordinada, lo que es toda una muestra del gran potencial que tienen para llevar a cabo misiones aéreas complejas que habitualmente realizan los cazas tripulados.
Los ingenieros de Baykar despegaron de forma consecutiva el tercer prototipo del Kizilelma (PT3) y al quinto (PT5) para que, una vez en el aire, ambas aeronaves realizasen maniobras de formación cerrada, una técnica militar con la que los aviones vuelan extremadamente cerca los unos de los otros. Así se consigue maximizar su potencia de fuego y la defensa mutua.
Lo llamativo es que no es necesaria intervención humana, lo que supone un enorme avance tecnológico con el que poder llevar a cabo misiones aéreas complejas.
CÓMO FUNCIONAN LOS KIZILELMAS

Esta capacidad de los cazas Kizilelma para poder volar de forma coordinada y sin piloto a bordo tiene su origen en los algoritmos de autonomía de enjambre inteligente, como destaca Baykar, que ha sido capaz de digitalizar un instinto natural propio de peces o aves.
Estos cazas funcionan con un flujo constante de datos en tiempo real, que junto a la lógica matemática, conocen en todo momento dónde se encuentra su compañero y pueden ajustar su posición relativa de forma milimétrica.
Dentro de esta estructura compleja, numerosas plataformas operan al unísono, ajustándose por ellas mismas para conseguir el mismo objetivo. Durante esta prueba se desarrolló una misión que consistió en proteger el espacio aéreo designado.
Una de las ventajas de estos cazas de combate en este tipo de misiones es que un piloto humano debe afrontar una labor muy fatigosa, pero gracias a los algoritmos de estas aeronaves inteligentes, se reduce el riesgo de error humano por cansancio, permitiendo vigilancia constante sin este inconveniente.
EL GRAN POTENCIAL DE KIZILELMA

Mientras la IA desvela qué país ganaría una Tercera Guerra Mundial si la hubiese, nos encontramos con el caza Kizilelma, que tiene la capacidad de poder operar como una unidad coordinada que, además de poder volar cada uno de ellos por sí mismo, se puede usar como acompañamiento y protección de cazas tripulados.
De esta forma tienen un gran potencial en conflictos bélicos, donde pueden actuar a modo de escudos o lanzas sacrificables. Hay que tener claro que esta aeronave no es un juguete, sino que se trata de un caza de 14,7 metros de largo y 10 metros de envergadura con una baja firma de radar. Esto implica que es casi "invisible" al ser muy difícil de detectar para el enemigo.
Por su diseño, puede despegar desde pistas cortas, como la del portaviones turco TCG Anadolu, y transportar hasta 1.500 kilogramos de carga letal, incluyendo el misil Gökdogan, que ya se ha podido confirmar cómo puede destruir blancos más allá del propio alcance visual.
El Kizilelma es, por lo tanto, un revolucionario avión de combate no tripulado diseñado para misiones aire-aire y ataque a tierra. El objetivo de Baykar es que entre en servicio en el presente año 2026.








