La segunda entrega de 'The Floor’ de esta temporada ha servido en bandeja el duelo más ajustado y trepidante de la historia del programa en la televisión pública. Fue uno de esos momentos donde el tiempo parece detenerse y hasta la propia presentadora, Chenoa, se quedó fuera de juego ante lo que estaba viendo en el tablero.
Lo que empezó como un reto más entre dos participantes acabó convirtiéndose en una exhibición de memoria y rapidez mental que rompió todas las estadísticas del formato. La emoción fue tal que la atmósfera en el plató cambió por completo. De hecho, así lo definía Chenoa tras presenciarlo: “¡Nunca antes había pasado esto!, ¡alucinante!”. Y no le faltaba razón, porque los números que arrojó este enfrentamiento directo no tienen precedentes en ninguna de las ediciones anteriores.
El origen de un duelo histórico por las banderas del mundo en ‘The Floor’

Todo el embrollo empezaba cuando Paulo, tras ganar un reto previo, se vio en la posición de poder para elegir a su siguiente víctima en el tablero. Tenía que retar a otro de los concursantes que estaban rodeando sus casillas y no lo dudó demasiado a la hora de marcar el territorio. El tema elegido fue “Banderas del mundo”, una categoría que a priori parece asequible pero que esconde trampas mortales si no tienes una memoria fotográfica envidiable.
Lo más curioso de la elección fue el motivo que dio el propio Paulo para sentirse tan seguro de su victoria. Sin rodeos y con una naturalidad que despertó las risas de los presentes en 'The Floor’, explicó su peculiar método de estudio. “Banderas del mundo” escogió como tema porque “siempre que voy al baño con una enciclopedia y miro las banderas”, confesó.
Sin embargo, lo que Paulo no se esperaba era el hueso duro de roer que iba a encontrar al otro lado. Como contrincante subió Gabriel, un madrileño de tan solo 19 años. A pesar de su juventud, Gabriel no se dejó amedrentar por la experiencia de su rival ni por su curioso método de entrenamiento. Al contrario, aceptó el desafío con muchas ganas y soltó un aviso que ya hacía presagiar que la cosa iba a estar muy reñida: “A mí que Paulo no me venga de chulo porque yo llevo 15 años aprendiéndolas”, aseguró.
Un récord de infarto que dejó a Chenoa sin palabras
Cuando el cronómetro empezó a correr, los espectadores de 'The Floor’ asistieron a una auténtica ametralladora de respuestas. No hubo titubeos, no hubo "paso", ni siquiera esa milésima de segundo de duda que suele aparecer cuando las banderas se vuelven más exóticas. Finalmente, los dos decían la verdad porque protagonizaron el reto más igualado de la noche, sin fallar ni una de las banderas, respondiéndolas casi al segundo.
La velocidad era tal que los marcadores apenas podían seguir el ritmo de los concursantes. Gabriel y Paulo estaban decididos a no ceder ni un milímetro de sus casillas. La situación llegó a un punto de paroxismo tal que se alcanzó una cifra que ya es historia de la televisión en España. “¡51 aciertos, récord de 'The Floor’, nunca antes había pasado esto!”, exclamaba Chenoa, mientras los dos se echaban las manos a la cabeza por la tensión. Nunca se habían acumulado tantos aciertos consecutivos en un duelo directo sin errores.
La presentadora no podía dar crédito a la precisión de los dos jóvenes. La adrenalina se palpaba a través de la pantalla mientras el tiempo de uno de los dos se agotaba simplemente por una cuestión de milésimas de segundo en la reacción mecánica de pulsar. “¡Dios mío de mi vida, alucinante!”, decía la presentadora, mientras despedía a Paulo que había perdido contra Gabriel en un final de fotografía. Fue una derrota digna, reconocida por todo el plató, y Chenoa no quiso dejar pasar la oportunidad de reconocer el nivel del perdedor: “Ha sido un gustazo, de verdad”.
La ambición de Gabriel y su conquista del tablero

Pero la noche no terminó con ese récord para el joven madrileño de 19 años. Tras vencer en el duelo de las banderas y eliminar a un rival tan potente como Paulo, Gabriel cogió carrerilla y desafió al resto de compañeros sin mirar atrás. Lejos de conformarse con haber hecho historia y quedarse en su zona de confort, el concursante demostró que su paso por 'The Floor’ no iba a ser testimonial.
“Hay que seguir hasta el final y si me caigo, me caigo”, transmitió como filosofía de concurso. Esta actitud de "todo o nada" le sirvió para dominar el tablero durante el resto de la emisión. Con una seguridad impropia de alguien de su edad, Gabriel fue encadenando victorias y expandiendo sus dominios por el mapa digital del programa. Así, logró hasta 7 casillas, un botín envidiable que le posiciona como uno de los grandes favoritos de la audiencia para esta temporada.
El broche de oro a su gran noche fue el reconocimiento a su estrategia y eficacia. Gabriel terminó la jornada llevándose la primera dorada de la temporada, un hito que no solo le da ventaja competitiva, sino que refuerza su moral de cara a los próximos enfrentamientos. Se mantiene intacto para el siguiente programa, dejando claro que su conocimiento de las banderas era solo la punta del iceberg de todo lo que puede ofrecer en este formato de RTVE.







