El futuro de Diego Simeone en el Atlético de Madrid tiene una fecha marcada en el calendario y un precio definido. Aunque el entrenador argentino renovó su contrato hasta el 30 de junio de 2027, el documento incluye una cláusula que permite anticipar su marcha. A partir de junio de 2026, tanto el técnico como el club tienen la libertad de romper su relación si se abona una cantidad de dinero que ya ha sido acordada por ambas partes.
Este mecanismo no es una novedad reciente ni responde a una negociación de última hora. Se trata de una herramienta que se incluyó en su última renovación para dar seguridad a los dos implicados. De esta manera, si en el verano de 2026 alguna de las partes considera que el camino juntos debe terminar, existe una fórmula clara para hacerlo sin necesidad de juicios ni conflictos largos.
El coste de la ruptura entre Simeone y el Atlético se fija en 25 millones de euros
La cifra necesaria para activar esta salida ronda los 25 millones de euros. Esta cantidad funciona como una penalización por romper el contrato antes de tiempo. Es importante aclarar que esta opción no se puede usar en cualquier momento; la cláusula solo entra en vigor cuando termine la presente temporada y se llegue a junio de 2026. Hasta entonces, el compromiso entre el Cholo y la directiva es total y no contempla este tipo de salidas.
En la práctica, este acuerdo significa que si Simeone decide marcharse en 2026 o si el club prefiere cambiar de entrenador, el que tome la decisión deberá pagar esa suma. Se trata de un mecanismo habitual en contratos de larga duración y con salarios altos, diseñado para que una despedida sea lo más sencilla posible en el aspecto financiero. Por ahora, el Cholo sigue teniendo el mando absoluto sobre la plantilla y el sistema de juego del equipo, sin que existan señales de que quiera usar este dinero para irse antes.

Un seguro económico mientras el equipo espera a Griezmann
Esta cláusula sirve como un respaldo legal y financiero para el Atlético de Madrid. Permite que, si se considera que un ciclo ha terminado, la transición no suponga un problema inasumible para las cuentas del club. Mientras estos detalles del contrato salen a la luz, el equipo sigue centrado en la competición y en recuperar a sus piezas clave. La noticia sobre el futuro del banquillo coincide con la baja de Antoine Griezmann, quien sufre una lesión muscular.
El delantero francés estará fuera del grupo durante unas dos semanas, según han confirmado los servicios médicos del club. Esta ausencia obliga a Simeone a buscar soluciones inmediatas en el ataque, dejando de lado por ahora cualquier plan sobre su futuro personal. El objetivo de la plantilla es mantenerse en la pelea por los títulos, apoyados en la fiabilidad de un modelo que el argentino lleva dirigiendo más de una década.
La estabilidad que aporta tener un contrato firmado hasta 2027 permite que el Atlético trabaje con calma. La presencia de esa cláusula de 25 millones para 2026 es simplemente una forma de ordenar el futuro si fuera necesario. Por ahora, los recursos del equipo y los esfuerzos de la directiva están puestos en asegurar que la actual temporada termine con éxito y que el proyecto siga siendo competitivo en los puestos más altos de la tabla.







