San Gilberto de Sempringham, santoral del 4 de febrero

El santoral del 4 de febrero celebra a San Gilberto de Sempringham, sacerdote inglés que fundó una orden revolucionaria combinando reglas benedictinas y agustinas. Vivió 106 años y estableció 26 monasterios con 1.900 religiosos. Su legado desafió las normas canónicas de su época al crear comunidades mixtas que prosperaron hasta el siglo XVI.

San Gilberto de Sempringham vivió 106 años y fundó la única orden religiosa completamente inglesa de la Edad Media. Nacido alrededor de 1083 en Lincolnshire, este sacerdote desafió las normas canónicas al crear monasterios donde convivían monjes y monjas bajo reglas diferenciadas. Su visión revolucionó la vida religiosa británica durante cuatro siglos.

El 4 de febrero de 2026 marca 837 años desde su muerte en 1189. Esta semana, la iglesia católica conmemora su festividad mientras crece el interés por órdenes medievales que combinaron innovación estructural con disciplina severa. San Gilberto representa el único caso de un inglés medieval fundando una orden conventual, tras ser rechazado por los cistercienses.

El fundador que la Iglesia rechazó primero

YouTube video

Gilberto solicitó ayuda a la Abadía de Cîteaux para organizar un grupo de monjas con hermanos laicos, pero fue rechazado. Decidió entonces crear su propia estructura: estableció una comunidad doble con la Regla de San Benito para las monjas y la de San Agustín para los clérigos. El Papa Eugenio III aprobó los estatutos en 1148, validando un modelo que contradecía la práctica canónica establecida.

Publicidad

Su padre controlaba los beneficios eclesiásticos de Sempringham y Terrington, nombrándolo para uno en 1123. Gilberto distribuía las rentas a los pobres, reservando apenas lo mínimo para sobrevivir. Cuando heredó las fincas familiares en 1130, las transformó en el germen de 26 conventos y monasterios.

Por qué esta orden prosperó contra todo pronóstico

La Orden de los Gilbertinos creció aceleradamente entre 1130 y 1189, alcanzando cifras que desafiaban las expectativas:

  • 700 religiosos varones distribuidos en 13 monasterios al momento de la muerte del fundador
  • 1.200 religiosas en comunidades dúplices que combinaban vida contemplativa con servicio
  • 26 monasterios activos cuando Enrique VIII ordenó su disolución en 1538, 349 años después de su fundación
  • Aprobación papal triple: Eugenio III (1148), Adriano IV y Alejandro III confirmaron los estatutos sucesivamente

La disciplina era severa, con influencia cisterciense marcada. Impusieron que el oficio se recitase en tono simple como muestra de humildad, rechazando cualquier ornamentación que desviara del propósito espiritual. Esta austeridad atraía vocaciones en una época donde muchas órdenes relajaban sus reglas.

Cómo afectó la vida religiosa inglesa medieval

YouTube video

El modelo gilbertino resolvió un problema estructural: permitía que mujeres de familias nobles ingresaran a comunidades religiosas con servicios provistos por hermanos laicos. Frente a esto, otras órdenes exigían dotes prohibitivas o carecían de estructura para comunidades femeninas sostenibles.

San Gilberto restauró la ortodoxia religiosa proporcionando a sacerdotes comida, alojamiento y un fondo común. Su red de 13 monasterios (nueve dúplices, cuatro masculinos) redistribuyó recursos entre comunidades pobres del norte de Inglaterra. Las 1.900 personas bajo su cuidado en 1189 representaban la mayor concentración de religiosos en una orden británica.

El sistema permitía escalabilidad: cada nuevo monasterio replicaba la estructura dual sin necesidad de negociar con Roma. Esto explica por qué alcanzaron 26 establecimientos antes de la Reforma, superando a órdenes continentales con siglos más de historia.

Qué revela sobre la Iglesia medieval inglesa

Más allá de la hagiografía, San Gilberto ejemplifica cómo la iglesia medieval británica operaba con autonomía respecto a Roma. Creó una orden completa sin permiso previo, obteniendo validación papal solo después de 18 años funcionando. Este patrón se repitió en Inglaterra: innovación local primero, bendición romana después.

Publicidad

La longevidad de 106 años del fundador le permitió supervisar personalmente la expansión durante seis décadas. Murió anciano y ciego en su monasterio original de Sempringham, habiendo visto la orden consolidarse desde 7 monjas iniciales hasta casi 2.000 religiosos. Fue canonizado en 1202 por Inocencio III, apenas 13 años después de su muerte.

MétricaDatoImpacto
Años activos1130-118959 años liderando expansión
Religiosos totales1.900Mayor orden británica medieval
Monasterios26 (al cierre 1538)Red más extensa en Inglaterra

Su modelo influyó en reformas posteriores que permitieron mayor autonomía administrativa a comunidades femeninas. La disolución ordenada por Enrique VIII en 1538 no fue por escándalos, sino por el quiebre total con Roma.

Qué quedó de su legado tras la disolución

Cuando los monasterios fueron suprimidos en 1538, los gilbertinos tenían 349 años de antigüedad continua. Las propiedades fueron confiscadas, los religiosos dispersados, pero la estructura arquitectónica perduró.

ActorAcción esperadaTimeline
HistoriadoresEstudian modelo organizativoInvestigación activa 2020-2026
Iglesia CatólicaMantiene festividad 4 febreroAnual desde 1202
ArqueólogosExcavan sitios gilbertinosProyectos en Lincolnshire

Mientras tanto, San Gilberto es recordado cada 4 de febrero junto a otros santos como San Rigoberto y San Remberto. Su ejemplo de crear estructuras sostenibles para comunidades religiosas mixtas inspiró reformas monásticas posteriores, aunque ninguna orden británica volvió a alcanzar su escala hasta el siglo XIX.

Preguntas clave para entenderlo todo

P: ¿Por qué fue la única orden fundada en Inglaterra medieval?
R: Otros intentos fueron absorbidos por órdenes continentales; Gilberto rechazó la integración y creó estructura autónoma.

P: ¿Qué significa monasterio "dúplice"?
R: Comunidad con monjes y monjas en el mismo recinto, separados físicamente pero bajo administración compartida.

P: ¿Cuándo fue canonizado San Gilberto?
R: En 1202 por el Papa Inocencio III, solo 13 años después de su muerte.

Publicidad