El conflicto central de 'La Promesa' que nos tiene a todos pegados a la pantalla esta semana es el pulso entre Margarita y Lorenzo. La madre de Martina no ha dado puntada sin hilo y ha decidido jugar sus cartas más fuertes. La situación en la mesa durante las comidas se ha vuelto insostenible.
Hemos visto cómo Alonso ha tenido que salir en defensa del derecho de su hijo a comer con el resto de la familia, una situación que ha generado incomodidad. Margarita, lejos de apaciguar las aguas, ha aprovechado el momento para mofarse de Leocadia por no haber sido capaz de evitar que Curro se sentara a la mesa.
Pero lo verdaderamente grave ocurre entre bambalinas. Ángela y Curro, que observan todo con preocupación, han comentado entre ellos que el hecho de que Margarita se quede a cenar no es casualidad; sospechan, y con razón, que trama algo. Y no se equivocarán.
La presión de Margarita sobre Lorenzo ha llegado a un nivel crítico. Ella ha puesto sobre la mesa pruebas irrefutables de la existencia de un hijo bastardo del capitán. La amenaza es directa: si Lorenzo no anula su boda con Ángela, ese secreto saldrá a la luz y destruirá su reputación.
El destino del viaje de Samuel y la alianza de Petra en ‘La Promesa’

Petra demostrará una vez más que la información es poder. La doncella se ha enfrentado a Samuel porque este se negaba a abrir una carta procedente del Obispado. Finalmente, el cura entregará la misiva a Petra y, al leerla, se enterarán de que el contenido es determinante: han suspendido su viaje. Lejos de entristecerse, el cura se alegra con la noticia, lo que nos da pistas sobre sus verdaderas intenciones respecto a marcharse.
Petra no ha perdido el tiempo y buscará una aliada en Pía. Ambas han decidido unir fuerzas con un objetivo común y muy específico: evitar a toda costa que María y Samuel estén juntos. Esta alianza entre Pía y Petra en ‘La Promesa’ promete ser peligrosa para los intereses de la joven doncella.
Amores inciertos y futuros brillantes

Pía, ejerciendo su influencia, ha intentado que María y Carlo recuperen aquello que les hizo fijarse el uno en el otro en un primer momento. Han admitido que no están enamorados, pero reconocen que se gustan… Con esa base, que parece suficiente por ahora, han decidido intentarlo de verdad.
Por otro lado, tenemos a Enora y Toño, quienes viven su propia realidad paralela llena de optimismo. Enora ha asegurado a Toño que, pase lo que pase con su tío, ellos tienen un futuro brillante por delante. Incluso han celebrado que el comandante haya salido de sus vidas, mostrando un alivio evidente.
Además, creen firmemente que Manuel debería asistir a la fiesta, ajenos quizás a la gravedad de los problemas que asolan al heredero del marquesado. En otro punto del palacio, Adriano ha tenido un momento de vulnerabilidad con Jacobo, admitiendo que no le gusta nada la idea de que Martina se vaya a Nueva York: teme que sus hijos vuelvan a perder a una madre, una herida que no quiere volver a abrir.
La caída de Leocadia y las cuentas pendientes

En el capítulo de hoy de 'La Promesa'. Manuel ya no está dispuesto a pasarle ni una más. El joven ha confesado a Leocadia que sabe perfectamente que fue ella quien trajo a Rivero. Ante esta traición, Manuel será firme y solo le ofrecerá una salida digna a la situación. Y no, no hay espacio para la negociación en este aspecto. Tanto es así que Manuel y Alonso han estado echando cuentas para saldar por fin su deuda económica con ella y cortar cualquier lazo que los una.
Sin embargo, Leocadia seguirá intentando jugar sus últimas cartas sentimentales y de poder. Por un lado, Cristóbal le asegurará que ella es el único amor de su vida, una declaración que añade más drama al asunto. Por otro, Cristóbal le ha recriminado que propusiera a Petra volver a ser ama de llaves, lanzando una pregunta incómoda: le cuestiona si le gusta Teresa. Y es que la posición de ama de llaves vuelve a estar en disputa. Leocadia ha hecho una propuesta y la señora Arcos ya ha tomado una decisión al respecto. Teresa, mostrando una gran madurez, ha entendido que Petra quiere recuperar su antiguo puesto y ha prometido que no protestará si eso sucede.







