Karmele Marchante ha vuelto, y no lo ha hecho de puntillas ni para cubrir el expediente. Su regreso ha sido una mezcla de catarsis personal y ajuste de cuentas con un pasado que, según sus propias palabras, fue tan brillante en audiencia como oscuro en lo personal.
La periodista se sentó en el plató de '¡De Viernes!' con 79 años y una energía envidiable, dispuesta a abrir la caja de los truenos sobre su abrupta salida de la televisión y, lo que es más impactante, la pesadilla económica que vivió en silencio mientras sonreía ante las cámaras. Karmele Marchante (79 años) ha vuelto a Mediaset 10 años después de su abrupta salida de 'Sálvame' y lo ha hecho en una entrevista muy personal donde ha hablado sin tapujos del motivo real de su adiós.
No se trata solo de un regreso físico a un edificio, sino de enfrentarse a los fantasmas de una etapa que ella misma define como trágica. Fue una noche muy especial en la que tuvo la oportunidad de reencontrarse con Terelu Campos y Lydia Lozano, dos de las pocas caras amables que rescata de aquel naufragio emocional.
El emotivo reencuentro de Karmele Marchante con el pasado que sí valió la pena

Karmele Marchante no es mujer de medias tintas y lo dejó claro desde el primer segundo. "Hay gente con la que sí que me apetece mucho encontrarme y otra quizás no tanto", confesaba Karmele a Santi Acosta y Beatriz Archidona antes de entrar a plató. Una declaración de intenciones que anticipaba que no venía a hacer amigos nuevos, sino a cerrar círculos con los viejos conocidos que merecían la pena.
El momento cumbre llegó cuando se vio las caras con Terelu Campos y Lydia Lozano. Diez años después de su salida de Sálvame, la periodista ha protagonizado un emotivo reencuentro con ellas. No hubo frialdad, sino todo lo contrario. Nada más verse, las tres se han fundido en un cálido abrazo que ha sorprendido por su naturalidad tras tantos años sin coincidir en televisión.
Terelu, siempre atenta al detalle, no dudó en elogiar el estado físico de su excompañera, asegurando que “está estupenda”. Y es verdad, parece que el tiempo no ha pasado por ella. Lydia Lozano fue más allá y puso en valor lo que Karmele Marchante significa para el medio: "Yo creo que una de las personas que más me preguntan cuando me ven por la calle es por Karmele. Yo creo que fue un icono televisivo, era muy grande en las batallas y en los enfrentamientos y luego metía muy bien los dedos a la hora de preguntar".
¿Por qué huyó realmente de 'Sálvame'?

Durante años se ha especulado mucho sobre por qué se fue de un día para otro. Ahora sabemos la verdad completa. Karmele Marchante formó parte del plantel de colaboradores que estrenó 'Sálvame' sin saber que sería el programa que le llevaría a aborrecer la televisión. No fue un capricho, fue supervivencia mental. "Estaba hasta la peineta. No podía más. De repente, un día dije: "Este es el último, me voy. Creo que fue un cúmulo de cosas. No podía más. Estaba muy mal. Hacer plató para mí era horrible", reconocía con una crudeza que heló la sangre a los presentes.
Lo más triste de su relato es cómo se transformó el formato. Según cuenta, "'Sálvame' al principio fue divertido. Yo al principio estaba muy bien. Fue luego cuando entraron “personalidades tóxicas”, y entonces ahí se estropeó todo", recordaba evitando dar nombres concretos, aunque todos podemos imaginar por dónde van los tiros.
Karmele Marchante asegura que su etapa en 'Sálvame' la sumió en un pozo. Las palabras que usa para describir aquel tiempo son devastadoras: "Fue horrible, pero no quise asistencia psicológica (...) Nunca lo eché de menos. Ningún compañero se despidió de mí. Fue muy difícil, muy trágico... Fue horroroso. La gente que más me ayudó a salir fueron las amistades". Imagina irte de tu trabajo de años y que nadie te diga adiós; eso define perfectamente el ambiente que se respiraba. A pesar de todo, cuando le preguntan si se equivocó al marcharse, su respuesta fue: "No me arrepentí y estos 10 años han pasado como un suspiro".
Amores extraños, sectas y desengaños en París

Pero la vida de Karmele Marchante no solo ha sido televisión; su biografía amorosa da para una serie de Netflix de varias temporadas. En su entrevista a '¡De Viernes!' también tuvo tiempo de hablar de los amores de su vida, y aquí es donde la historia toma tintes casi surrealistas. Empezó hablando de su primer gran amor con una nostalgia palpable: "El primero es alguien a quien yo quise mucho. Era guapísimo, altísimo, rubísimo, vikingo total, y nos enamoramos locamente... Nos fuimos a vivir a París".
Sin embargo, el giro de guion fue dramático. Todo parecía de cuento hasta que este hombre empezó a formar parte de una secta. Sí, como lo lees. Ese "vikingo total" acabó arrastrado por un mundo oscuro que dinamitó la relación y obligó a Karmele Marchante a replantearse su vida lejos de él.
Tras ese golpe, llegó su mudanza a Madrid tras la separación. En la capital conoció a un señor "muy interesante". Parecía que la vida le sonreía de nuevo y que había encontrado la estabilidad, pero el destino le tenía preparada otra sorpresa desagradable. Todo iba bien hasta que le reconoció que había otra mujer en su vida. "Fue horrible, lo pasé fatal, pero fatal". Sin embargo, nada de esto se compara con lo que vendría después con su tercer marido.
La estafa maestra que la dejó en la absoluta miseria
Karmele Marchante relata cómo pasó de ser una estrella de la televisión a no tener nada. Absolutamente nada. El culpable fue su tercer marido, un hombre que no solo le rompió el corazón, sino que le destrozó la vida financiera. "Me dejó con una mano delante y otra detrás", confesó.
"Se arrimó a mí por dinero, me robó todo y me dejó sin nada. No solo estaba arruinada, sino que tenía deudas porque había pedido dinero a mi nombre", recuerda. La operativa del robo fue silenciosa. "Me vació todas las cuentas paulatinamente. Yo no me enteraba porque estaba trabajando todo el día. Fue la directora de mi oficina bancaria la que me dijo: “Aquí hay tomate”", narraba.
Ese aviso del banco fue el inicio de una pesadilla para recomponerse. La situación era tan crítica que Karmele Marchante tuvo que deshacerse de todo su patrimonio para sobrevivir y tapar los agujeros que él había creado. Tuvo que vender dos apartamentos, sus muebles y valiosas antigüedades.
El renacer de una mujer incombustible a los 79 años
Afortunadamente, la historia de Karmele Marchante tiene un final —o mejor dicho, un presente— feliz. A sus 79 años, Karmele Marchante se encuentra en un gran momento. Lejos de hundirse, ha sabido reinventarse y encontrar la paz que tanto necesitaba. Enamorada de nuevo, la veterana periodista aseguraba con convicción que "por fin me ha llegado la tranquilidad emocional".
En el terreno profesional, la imagen que teníamos de ella ha cambiado radicalmente. Pese a lo que se pueda pensar, ha continuado trabajando sin parar, pero en ámbitos que le llenan el alma. "He seguido escribiendo. Hago teatro, teatro feminista, soy actriz. He hecho de todo, y he podido salir gracias a todas estas posibilidades que me dio la vida", exponía con orgullo ante la audiencia. Su regreso ha servido para cerrar heridas, como bien dijo Terelu, que "no se puede hablar de crónica social sin mencionar a Karmele Marchante ni su personalidad arrolladora, eso es una realidad".







