Rosalía se adueña de todos los titulares y del Palau Sant Jordi al aparecer por sorpresa en Barcelona por una causa que ha impactado al mundo

El Palau Sant Jordi de Barcelona guardaba un secreto este jueves. El concierto benéfico 'Act X Palestine' reunía a una veintena de artistas en un acto de apoyo al pueblo palestino. 

El cartel del 'Act X Palestine' que se llevaría a cabo en el Palau Sant Jordi de Barcelona, ya era potente, con nombres como Amaia, Bad Gyal, Lluís Llach o Ana Tijoux. Pero faltaba una pieza. Cerca del final de la noche, el ambiente cambió por completo. Rosalía apareció en el escenario sin previo aviso. El público estalló y la cantante catalana se convirtió en el momento central de una velada cargada de simbolismo.

El concierto era el último evento de una campaña internacional de sensibilización. Su objetivo era usar la cultura como herramienta de resistencia y recaudar fondos para la ayuda humanitaria en Gaza. La irrupción de Rosalía, una de las artistas españolas con más proyección global, dotó al acto de una repercusión mediática inmediata y enorme. Fue un gesto, un posicionamiento público en un contexto muy marcado. La noche mezcló música, poesía, testimonios dolorosos y un mensaje de solidaridad.

Rosalía en el Palau Sant Jordi: “Bona nit, Barcelona” 

Rosalía en el Palau Sant Jordi: “Bona nit, Barcelona” 
Rosalía en el Palau Sant Jordi: “Bona nit, Barcelona” | Fuente: X

Rosalía subió al escenario y se encontró con el calor de un público que no contaba con verla. Sus primeras palabras fueron: “Bona nit, Barcelona”. Acto seguido, empezó a interpretar “La perla”, uno de los grandes éxitos de su último disco, ‘Lux’. La canción sonó distinta en ese contexto, con el peso de la causa que reunía a todos.

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Mientras cantaba, hizo una pausa breve para dirigirse al respetable. Quiso dejar clara su postura sobre el acto. Dijo que era un “honor” estar en ese escenario. Agradeció la oportunidad de participar. Más tarde, profundizó en ese sentimiento. “Hoy, especialmente, es un honor estar en este escenario”, afirmó. 

Un cartel diverso y un destino claro para los fondos

Un cartel diverso y un destino claro para los fondos
Un cartel diverso y un destino claro para los fondos | Fuente: X

El concierto ‘Act X Palestine’ fue mucho más que la sorpresa de Rosalía. Reunió a más de veinte artistas de generaciones y estilos muy diferentes. Junto a los ya mencionados, también actuaron Morad, Fermín Muguruza, Oques Grasses, Clara Peya, La Zowi, Guillem Gisbert y Mushka. La representación palestina estuvo a cargo de artistas como Zeyne y Lina Makoul. Esta diversidad era parte del mensaje: una unión amplia desde la cultura.

Todo el evento tenía un propósito solidario muy definido. La recaudación íntegra de la venta de entradas se destinará a la Palestinian Performing Arts Network. Esta organización canalizará los fondos hacia proyectos culturales en territorio palestino. Además, parte de lo recaudado irá a otras organizaciones de ayuda humanitaria que trabajan directamente en la Franja de Gaza. El acto, por tanto, buscaba un doble objetivo: financiar ayuda urgente y apoyar la resistencia cultural a largo plazo.

El marco de dolor y el homenaje a Hind Rajab

El marco de dolor y el homenaje a Hind Rajab
El marco de dolor y el homenaje a Hind Rajab | Fuente: X

La música no fue lo único que sonó en el Sant Jordi. El concierto se enmarcó en una campaña de sensibilización sobre la situación en Palestina. Antes de que empezaran los acordes, hubo espacio para el testimonio y el recuerdo. Un momento especialmente emotivo fue el homenaje a Hind Rajab, una niña palestina fallecida en Gaza hace dos años.

Su madre, Wesam Hamada, subió al escenario. Recitó un poema dedicado a su hija frente a un silencio absoluto. Fuera del pabellón, en la playa de Barcelona, unas doscientas personas desplegaron una gran lona con la imagen de Hind en un acto paralelo organizado por Avaaz. El dolor de la guerra tuvo nombre y apellidos, y un rostro infantil que no se quiere olvidar.

También intervino el cirujano británico Graeme Groom, quien ha trabajado en misiones médicas en Gaza. Describió con crudeza las carencias extremas de recursos en los hospitales y la situación desesperada de la población civil. Su testimonio puso datos y vivencias reales sobre el escenario, recordando a todos el porqué de la cita.

El verano pasado, la artista fue criticada en redes sociales por no hablar públicamente sobre Palestina. El diseñador Miguel Adrover llegó a negarse a colaborar con ella, argumentando explícitamente que no había manifestado apoyo a la causa palestina. En aquel momento, Rosalía respondió. Aclaró que su silencio en ciertas plataformas no significaba indiferencia. Dijo haber condenado los hechos ocurridos en Palestina. Su aparición sorpresa en el Palau Sant Jordi puede leerse como la culminación de ese proceso. 

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