La inteligencia artificial está secando los Grandes Lagos en Estados Unidos. El auge de los centros de datos de IA alrededor del planeta y sus elevadas demandas energéticas e hídricas se convierten en una gran amenaza para el planeta, que debe comenzar a tomar medidas para poder evitar estos problemas.
El impacto hídrico de los centros de datos es una amenaza para España, donde algunas regiones están comenzando a dar señas de un problema que ya está azotando a gran parte de Estados Unidos, donde la construcción de enormes centros de datos está provocando incluso la sequía de algunos recursos naturales.
LOS CENTROS DE DATOS AGRAVAN LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

En una era en la que el auge de los centros de datos encarece la luz y aumenta el riesgo de apagones, tenemos que lidiar con un problema derivado de la fiebre de la inteligencia artificial, especialmente en determinadas regiones del planeta.
Los centros de datos están agravando los efectos del cambio climático por sus necesidades energéticas y un consumo de agua que está superando todas las capacidades. En Estados Unidos están sufriendo ya los efectos de la creación de megacentros de datos de gigantes tecnológicos como Google, NVIDIA, OpenAI o Meta.
Las mayores quejas están llegando en el país norteamericano por parte de los vecinos y las autoridades locales de las diferentes localidades que se sitúan alrededor de los Grandes Lagos, el conjunto de cinco inmensos lagos de agua dulce (Superior, Michigan, Hurón, Erie y Ontario) situados en la frontera con Canadá.
LA IA SECA LOS GRANDES LAGOS

Mientras Google está dispuesta a usar el Sol para alimentar la IA, tenemos que ser conscientes del enorme impacto ambiental de los centros de datos de inteligencia artificial. Este es un gran problema en esta zona de Estados Unidos, pues el nivel de agua de los Grandes Lagos está por debajo de sus registros medios históricos desde 2019.
Estas enormes masas de agua deben abastecer los centros de datos que consumen más de 50.000 metros cúbicos al año. Los agricultores y residentes en la zona han comenzado a mostrar su preocupación y oponerse a proyectos como el NEO-01 de Aligned Data Centers en Perkins Township, situado en Ohio.
En un informe publicado en The Guardian se explica que la empresa texana comenzó a construir un campus de cuatro edificios de 18.000 metros cuadrados. Este centro de datos se sitúa a apenas unos metros de los campos de cultivo.
Las autoridades y agricultores locales insisten en que no son buenas noticias, y que el descenso del nivel de agua de los cinco Grandes Lagos se podría agravar como consecuencia de los grandes centros de datos de IA.
ESPAÑA PUEDE CORRER LA MISMA SUERTE QUE LOS GRANDES LAGOS

Este problema no es exclusivo de Estados Unidos, puesto que en la Unión Europea también se está haciendo una gran apuesta por la inteligencia artificial. En este sentido, España jugará un papel clave con los centros de datos de Microsoft en Zaragoza, que necesitarán de un consumo de 3.975 metros cúbicos anuales.
Las exigencias serán aún mayores con los centros de datos de Amazon, que exigirá 815.253 metros cúbicos al año, unas cifras que amenazan a varias regiones del país para sufrir las mismas consecuencias que en los Grandes Lagos.
Estos proyectos tenían el objetivo de atraer talento a zonas algo despobladas del país, pero se han encontrado con una fuerte oposición por parte de algunos de los habitantes. De hecho, la Confederación Hidrográfica del Ebro ha comentado que, aunque existe disponibilidad de agua, no se asegura durante todo el año ni en todas las zonas.
La llegada de los centros de datos es una amenaza para los recursos hídricos de las regiones en las que se instalan, y alrededor del mundo está empeorando un problema que se ha producido a lo largo de los años.






