Terremotos que fabrican oro: la presión sísmica sobre el cuarzo genera pepitas de forma natural

Un nuevo estudio confirma que los terremotos podrían ser claves para la formación de pepitas de oro. Este hallazgo lleva a que se piense en la posibilidad de recrear pepitas de oro dentro de unas condiciones controladas, aunque el proceso no implica generar oro desde cero.

Los terremotos pueden generar pepitas de oro. Así lo ha desvelado un nuevo e importante descubrimiento científico, que ha podido encontrar la relación entre estos movimientos sísmicos y la fabricación del metal más preciado, arrojando de esta manera respuestas a la que es una de las cuestiones más discutidas durante décadas.

La formación de pepitas de oro en vetas de cuarzo siempre ha despertado la curiosidad científica al tratarse de depósitos que no siempre siguen patrones uniformes. Ahora, se ha podido descubrir que la presión sísmica las puede generar de forma natural. Por fin, se encuentra la respuesta a una de las dudas más extendidas entre la comunidad científica.

LOS TERREMOTOS PUEDEN FAVORECER LAS PEPITAS DE ORO

La actividad sísmica transforma fluidos minerales en oro sólido dentro de fallas y grietas subterráneas
Fuente: Unsplash

La comunidad científica lleva décadas buscando la manera de comprender cómo los fluidos enriquecidos en metales terminan por crear acumulaciones en zonas sometidas a tensiones sísmicas. Es por ello que un equipo internacional llevó a cabo varios experimentos en 2024 para analizar la respuesta del cuarzo ante la presión generada por los terremotos.

Publicidad

En el estudio publicado en Nature Geoscience, los investigadores elaboraron un modelo a través del cual se vincula la tensión piezoeléctrica que genera el cuarzo durante los terremotos con la formación de pepitas de oro.

El cuarzo es un mineral que tiene la capacidad de producir un campo eléctrico al ser sometido a esfuerzos geológicos repentinos. Se trata de unas condiciones que acostumbran a darse en aquellas regiones en las que las fallas activas posibilitan la circulación de fluidos que transportan el oro disuelto desde zonas profundas de la corteza.

Según la investigación, cuando los terremotos dan lugar a una serie de ondas sísmicas que atraviesan una veta rica en cuarzo, el mineral es capaz de alterar la distribución del oro que contienen los fluidos a través del voltaje generado.

El oro en estos casos tiene tendencia a precipitar en puntos en los que hay superficies que facilitan la nucleación, siendo un punto en el que puede ser clave el campo eléctrico piezoeléctrico. Este mecanismo es el que explicaría por qué las acumulaciones no se distribuyen homogéneamente.

CÓMO LOS TERREMOTOS PUEDEN CREAR PEPITAS DE ORO

Terremotos que fabrican oro: la presión sísmica sobre el cuarzo genera pepitas de forma natural
Fuente: Unsplash

Mientras el terremoto Kamchatka ha despertado un volcán dormido desde hace seis siglos, ahora nos encontramos ante un importante descubrimiento que llega de la mano de un equipo de la Universidad Monash (Australia).

Esta llevó a cabo un experimento en el que sumergió cristales de cuarzo en un fluido con oro disuelto, para luego reproducir ondas sísmicas, como si se tratase de terremotos. Así, dio lugar a una tensión que generó un voltaje piezoeléctrico capaz de formar nanopartículas de oro.

Estas nanopartículas podrían ser, según los investigadores, el punto de partida para la creación de pepitas de oro de mayor tamaño. El motivo es que el oro disuelto en solución tiende a depositarse preferentemente sobre granos de oro preexistentes.

Publicidad

Esta dinámica sugiere que las pepitas de oro crecen a través de un proceso acumulativo, vinculado a episodios sísmicos sucesivos. La repetición de terremotos facilita nuevas fases de deposición.

LOS TERREMOTOS JUEGAN UN PAPEL CLAVE EN LA FORMACIÓN DE ORO

Científicos explican cómo los terremotos pueden producir depósitos de oro al comprimir vetas de cuarzo
Fuente: Unsplash

Una vez conocidos los 6 factores que llevarán al mundo a una catástrofe global, ahora los investigadores tienen clara la importancia que tienen los terremotos en la formación de oro. Dentro de su estudio, se han identificado dos claves para la comprensión de la concentración de oro en vetas activas.

La primera de ellas es la naturaleza piezoeléctrica del cuarzo, mientras que la segunda es el carácter orogénico de los depósitos en los que hacen acto de aparición las mayores pepitas de oro. Lo que está claro es que los terremotos, además de abrir nuevas vías para los fluidos, inducen tensiones que activan el mineral.

Los autores de la investigación apuntan a que esta situación da pie a la creación de un ciclo geológico que se puede extender durante miles de años. Los fluidos hidrotermales ascienden por las fracturas, transportando pequeñas cantidades de oro que acaban por adherirse a cristales o superficies ya metalizadas.

Cada sismo lleva a que se creen nuevas condiciones eléctricas que promueven la acumulación, y a medida que transcurre el tiempo, las pepitas de oro pueden llegar a alcanzar importantes tamaños.

Fruto de los experimentos realizados en laboratorio, se pudo confirmar que el voltaje piezoeléctrico del cuarzo es suficiente para precipitar oro desde soluciones acuosas. Asimismo, el equipo comprobó que la solidificación del metal se concentra en torno al oro preexistente, lo que refuerza el mecanismo acumulativo del mineral.

Con todo ello, y aunque este procedimiento no supone que se pueda generar oro desde cero, abre las puertas a entender mejor cómo se dan las transiciones dentro del ciclo geológico.

Publicidad