En el panorama donde marcas como Xiaomi han revolucionado los precios, otros históricos no piensan rendirse. Philips, un nombre con décadas de bagaje, acaba de mover una pieza maestra. Ha decidido rebajar al mínimo una de sus Smart TV, enviando un mensaje claro: la batalla por el salón se libra en todos los frentes, y ellos no cederán terreno sin pelear.
Esta no es una promoción cualquiera. Es una reducción de precio que hace mirar dos veces las etiquetas. Mientras en muchas tiendas este modelo mantiene una cifra cercana a los 549 euros, Philips ha unido fuerzas con Amazon para presentar una oferta que lo deja en 429 euros. Se trata de una maniobra directa, pensada para captar la atención de quien busca lo último en calidad de imagen sin desprenderse de una fortuna. Es la respuesta de un gigante que se adapta y contraataca.
El corazón de la oferta de Philips viene con tecnología Mini LED a un precio inédito

¿Qué es exactamente lo que Philips pone sobre la mesa por esos 429 euros? La respuesta está en las siglas: QD MiniLED. El modelo Philips 55MLED820 cuenta con un panel de 55 pulgadas que fusiona dos tecnologías de vanguardia. Por un lado, los Quantum Dot, responsables de una viveza cromática excepcional, con colores más puros y realistas. Por otro, la iluminación Mini LED, que permite un control milimétrico de la luz.
Esto se traduce en una experiencia visual concreta. Los negros son más profundos y reales, porque las zonas oscuras se pueden apagar con mayor precisión. Los picos de brillo son elevados, lo que mejora la visión en habitaciones con luz y da más impacto al contenido HDR. Y el contraste, la diferencia entre las partes más brillantes y las más oscuras, gana una precisión que antes solo veíamos en teles mucho más caras.
Un apartado gaming que lo cambia todo

Hace unos años, comprar una tele para jugar implicaba hacer concesiones o gastar mucho. Ahora, es un campo de batalla clave para los fabricantes. Philips lo sabe y ha equipado este televisor con argumentos sólidos para los jugadores. La frecuencia nativa es de 144 Hz, una cifra que hasta hace poco era territorio de monitores especializados. Esto quiere decir que la imagen se actualiza hasta 144 veces por segundo, resultando en una fluidez extrema, ideal para juegos de carreras, shooters o cualquier título rápido.
Pero la tecnología no se queda ahí. El televisor incluye VRR (Variable Refresh Rate) y ALLM (Auto Low Latency Mode). El VRR sincroniza la tasa de refresco de la pantalla con la salida de la consola o PC, eliminando el temido tearing o desgarro de la imagen. El ALLM detecta automáticamente cuando inicias un juego y cambia el modo de imagen al de menor latencia, reduciendo el retardo entre que pulsas un botón y ves la acción en pantalla. Son características que, junto al procesador Philips P5 Perfect Picture Engine —que optimiza la imagen en tiempo real—, construyen una propuesta gaming muy seria.
El ecosistema completo: sonido, conectividad y software

Una buena imagen necesita un buen acompañamiento. Philips completa la experiencia con un apartado de sonido que incluye soporte para Dolby Atmos y DTS:X. Estos formatos de sonido envolvente, aunque su plenitud se logra con equipos de altavoces externos, proporcionan una capa de inmersión extra, con audio que parece llegar desde diferentes direcciones. Para la conectividad, no falta lo esencial y lo avanzado: puertos HDMI 2.1, que son necesarios para disfrutar de las ventajas gaming desde las nuevas consolas, Wi-Fi 5 y Bluetooth 5.2.
El sistema operativo es otro punto a considerar. Este modelo de Philips funciona con Titan OS, una plataforma basada en Android TV. Esto garantiza acceso a la gran biblioteca de aplicaciones de Google, incluyendo todas las plataformas de streaming principales como Netflix, Amazon Prime Video, Disney+, HBO Max y YouTube.
La jugada de Philips no ha pasado desapercibida para la competencia. LG ha decidido mover ficha rápidamente, ajustando el precio de su televisor OLED55B5PUA de 55 pulgadas. Lo ha rebajado hasta los 699,99 euros, un descenso notable si tenemos en cuenta que su precio habitual ronda los 761 euros en tiendas como Miravia, Carrefour o PcComponentes.







