"Pensaba que mi iPhone estaba viejo y tocaba cambiarlo": Toca este ajuste secreto de iOS y tu móvil volverá a la velocidad del primer día

Muchos usuarios dan por muerto su móvil cuando empieza a ir lento, pero un simple cambio en la configuración puede marcar la diferencia. Este truco escondido en accesibilidad reduce efectos visuales que consumen recursos y hace que todo se mueva con más soltura. Descubre cómo aplicar el cambio paso a paso y en qué casos notarás más mejoría en tu día a día.

iPhone lento, notificaciones que se arrastran y apps que tardan en abrir más de la cuenta, la escena se repite en muchos bolsillos. Muchos modelos han dado varios saltos de versión de sistema y eso siempre pasa factura al rendimiento. Sin embargo, un cambio en las opciones de accesibilidad puede aliviar esa sensación de “móvil viejuno” sin gastar un euro.

Además, la interfaz de iOS se ha ido llenando de transparencias, desenfoques y animaciones que resultan muy vistosos, pero que también exigen más al procesador y a la gráfica. En móviles con unos años, estos extras estéticos pesan más de lo que parece. Al reducir o eliminar esos efectos, el sistema se vuelve más ligero y la respuesta al toque se siente más inmediata.

Desactivar transparencias: el truco que más notarás

El primer paso es entrar en Ajustes, buscar el apartado de accesibilidad y abrir la sección de pantalla y tamaño de texto, donde se esconden varias opciones clave. Entre ellas está la función de reducir transparencia, pensada en teoría para mejorar la legibilidad, pero que también quita carga gráfica al sistema. Cuando la activas, los fondos borrosos y menús translúcidos pasan a verse más sólidos y simples, y muchos tirones desaparecen.

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Si tu iPhone se ha quedado justo de potencia, conviene combinar esta opción con otros ajustes gráficos. Ahí entra en juego la reducción de movimiento, que limita las animaciones al abrir apps y al cambiar de pantalla, haciendo que todo se vea menos espectacular, pero más directo. Es un compromiso razonable cuando lo que quieres es que el móvil responda rápido y no lucirse con efectos.

✓ Al cambiar estas opciones no pierdes funciones importantes, solo maquillaje visual que consume recursos.

Cómo encontrar el ajuste exacto paso a paso

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El recorrido completo es sencillo, pero conviene hacerlo con calma para no perderse entre menús. Primero abre Ajustes y entra en el apartado de accesibilidad, donde se agrupan herramientas para hacer el teléfono más cómodo de usar. Dentro verás el bloque de visión, que incluye opciones de pantalla, texto y movimiento pensadas para adaptar la experiencia visual. Es ahí donde se concentra el “acelerón” gratis que estás buscando.

Quienes usan versiones recientes de iOS también pueden jugar con otros parámetros cercanos para ajustar aún más la experiencia. En el bloque de movimiento, por ejemplo, está la opción de reducir animaciones, que recorta transiciones y efectos al moverse por el sistema. No es una solución milagrosa, pero como ajuste complementario ayuda a que el conjunto se sienta más ligero y menos propenso a microcortes cuando cambias de una app a otra.

En algunos casos, aplicar este iPhone simplificado también hace que otras personas de la casa se animen a rescatar móviles antiguos para usos concretos.

Ventajas y límites de este truco de accesibilidad

Al quitar transparencias y reducir animaciones, el sistema necesita menos potencia para mostrar cada pantalla. Eso significa que el procesador y la gráfica trabajan algo más desahogados y pueden dedicar recursos a abrir apps, mover juegos sencillos o cargar páginas sin tantos tirones. Para el usuario, la sensación subjetiva de velocidad mejora, porque las transiciones son más cortas y el móvil responde antes a cada toque.

Hay otro beneficio menos comentado: una interfaz más simple resulta más cómoda para muchas personas. Al eliminar transparencias y mareos visuales, disminuye la fatiga, en especial si pasas muchas horas leyendo en el móvil. El contraste extra facilita la lectura en exteriores y reduce molestias en quienes se marean con movimientos bruscos en pantalla. Ajustar estos detalles convierte el teléfono en un dispositivo más accesible y, de paso, algo más rápido.

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Otros cambios rápidos para ganar fluidez sin cambiar de móvil

Una vez dominas el menú de accesibilidad, es buen momento para revisar otros rincones de la configuración que influyen en el rendimiento. Liberar espacio borrando aplicaciones que no usas, fotos duplicadas o vídeos pesados ayuda a que el sistema tenga margen para trabajar. Cuando el almacenamiento está casi lleno, cualquier móvil se vuelve más perezoso, así que mantener un colchón libre marca la diferencia. De paso, el teléfono deja de quejarse constantemente por falta de espacio.

Por último, un reinicio completo de vez en cuando libera procesos atascados y memoria ocupada sin motivo. No es una solución permanente, pero ayuda a que el efecto de los cambios anteriores se note más. La clave está en entender que el móvil no está necesariamente “viejo”, sino mal configurado para lo que puede dar de sí su hardware actual. Con unos pocos ajustes bien elegidos, se puede alargar su vida útil y retrasar bastante la compra de un nuevo dispositivo.

En este sentido, tocar el ajuste de transparencias y efectos visuales se convierte en el primer paso lógico antes de pensar en pasar por caja.

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