La idea de que Grand Theft Auto VI (GTA VI) pueda llegar primero en digital y dejar el formato físico para más adelante no está confirmada por Rockstar, pero gana enteros con el paso de las horas. La filtración viene de las fuentes de Graczdari en el portal polaco PPE.pl, un insider que filtró previamente correctamente información sobre la fecha de lanzamiento de las copias físicas de Oblivion: Remastered, el port para Switch 2 de Sonic Racing: CrossWorlds o el de Microsoft Flight Simulator para PS5
Y no es difícil ver por qué tendría sentido. Hay una explicación fácil de comunicar, la de evitar filtraciones, pero también hay razones comerciales igual de potentes.
El caso es que Rockstar viene de un golpe que marcó el desarrollo de GTA VI. Más allá de los retrasos posteriores, en 2022 se difundió una cantidad enorme de material del juego en un episodio que evidenció lo frágil que puede ser el control de la información cuando el interés es mundial. Ese caso no dependía de camiones, almacenes o tiendas, pero la lección es la misma.
En los lanzamientos con edición física existe otro tipo de riesgo, el de la rotura de fecha. Copias que llegan antes, stock accesible en trastiendas, comercios que venden por error, envíos que se adelantan. En títulos gigantes de la compañía, como GTA V y Red Dead Redemption 2, circuló información y material antes de su estreno y parte del ruido se alimentó, como suele ocurrir, de lo fácil que es que el producto físico se escape del calendario previsto. Si el objetivo es reducir esa exposición, un estreno digital recorta el número de intermediarios y limita las ocasiones en las que alguien puede "abrir la caja" antes de tiempo.
Si se puede hacer con un juego, ese es GTA VI
Pero la clave de todo es que el lanzamiento de un GTA no se parece al de casi ningún otro videojuego de la industria. Hay un tramo de demanda que se dispara en el primer fin de semana, con conversación constante, streamers, clips y spoilers por todas partes. En ese contexto, la urgencia pesa más que la paciencia, y ahí es donde aparece el FOMO, esa sensación de que si no entras ya te quedas fuera del momento. Si ocurre con cualquier fenómeno, cómo no va a ocurrir con el juego más esperado quizá de la historia.
Un lanzamiento solo digital en ese periodo permite a Rockstar evitar ciertas filtraciones, sí, pero también capturar ese pico de demanda de forma más eficiente. Se ahorra fabricar discos, imprimir carátulas, empaquetar, distribuir y almacenar. También evita parte del coste operativo ligado a la logística física y reduce ciertos problemas asociados al retail, como devoluciones o roturas de stock en tiendas concretas.
El digital también reduce el impacto de la segunda mano en el tramo más rentable. Con un estreno físico tradicional, no pasa mucho tiempo hasta que el juego empieza a circular por reventa, intercambio o copias usadas más baratas. Si el acceso inicial es digital, esa vía pierde fuerza justo cuando más gente está dispuesta a pagar el precio completo.
Hay otro elemento que favorece esta estrategia. Como GTA VI sale primero en PS5 y Xbox Series X|S, sin versión de inicio para PC y sin presencia en hardware de Nintendo, el peso del lanzamiento se concentra en dos escaparates. En muchos mercados, PlayStation parte con ventaja por base instalada y por el tirón de su tienda, y un debut digital empuja la compra impulsiva dentro de un entorno donde la fricción es mínima. Un par de pasos, y a jugar.

A nivel práctico, además, el digital ayuda a gestionar un estreno moderno. Un juego de este tamaño vive rodeado de parches, ajustes y correcciones rápidas. La distribución digital permite reaccionar con más uniformidad y rapidez si hay incidencias en el día uno. No es un detalle menor cuando el juego está bajo lupa desde el minuto cero, y permitiría que el disco físico viniera con una versión completa y lista para instalar.
La doble compra y ediciones más caras sin necesidad de decirlo
La parte más delicada de este planteamiento es que aumentan las opciones de vender el mismo juego dos veces a un mismo segmento de usuarios. No a todo el mundo, pero sí a quienes no quieren esperar y, al mismo tiempo, valoran tener el disco. Coleccionistas, fans que quieren la caja en la estantería, gente que compra para regalar. Si el formato físico llega semanas o meses después, mucha de esa gente habrá comprado digital por pura impaciencia y terminará repitiendo compra cuando aparezca la edición física.
En un lanzamiento normal, eso sería anecdótico; en GTA VI, con su capacidad de monopolizar la conversación pública, puede convertirse en una bolsa de ingresos verdaderamente notable. Porque recordemos que la presión social no siempre es explícita: basta con que todo tu entorno esté jugando, con que las redes estén inundadas de vídeos y con que evitar spoilers se vuelva casi imposible.
¡Ah! Y a esto se le suma la política de ediciones que lleven a cabo. Lo habitual en un AAA en el año 2026 es ofrecer varias versiones con escalones de precio. La tienda digital coloca esas opciones delante del comprador y suele empujar hacia arriba con recomendaciones, "mejor valor" y extras que parecen pequeños por separado pero justifican el salto de precio. En una ventana sin alternativa física inmediata, esa escalera funciona mejor. La decisión deja de ser si compras o no, pasa a ser cuánto pagas para entrar ya y con ventajas. Y recordemos que ahí juega un papel fundamental la modalidad online, tan crucial como nunca en la estrategia de Rockstar.

Luego llega el formato físico como segunda ola, que puede presentarse como evento propio. Campañas nuevas, reservas, exposición en tiendas y, si Rockstar quiere, ediciones especiales con extras tangibles que elevan el precio. Ahí el disco no compite con el digital del día uno, sino que apela al coleccionismo, al regalo y a la idea de "tenerlo bien". Para una parte del público, eso no sustituirá a la compra anterior, la complementa. Y, para los jugadores que prefieran la potencia del PC, allí estará una tercera compra que hacer en el futuro.
Al final, si esto acaba ocurriendo, es cierto que el relato público puede girar en torno a la protección contra filtraciones y a preservar la sorpresa, porque es un argumento cómodo y fácil de entender. Pero una mirada completa nos lleva siempre a lo mismo: dinero. Un "doble lanzamiento" maximiza el margen en el momento más caliente, empuja el canal digital y deja el físico para una segunda ronda que puede volver a facturar fuerte. Y en un juego que aspira a batir todos los récords habidos y por haber, esa suma de pequeños empujones puede traducirse en miles de millones.







