El FC Barcelona ha logrado transformar su estadio en una garantía de éxito absoluto durante el presente curso. Con una racha de ocho victorias consecutivas en competiciones domésticas, el Barça afronta un calendario asfixiante en febrero con la tranquilidad de haber recuperado la autoridad frente a su afición y el objetivo de sellar su pase en Europa y Copa.
Un registro inmaculado que devuelve la autoridad al Camp Nou
La solidez de un equipo que aspira a todos los títulos se mide, en gran parte, por su capacidad para no dejar escapar puntos ante su público. El Barça ha entendido a la perfección esta premisa, firmando una trayectoria reciente en su estadio que roza la perfección.
El balance de resultados en esta racha como local habla por sí solo de la contundencia ofensiva y la seguridad defensiva recuperada: victorias ante el Getafe (3-0), la Real Sociedad (2-1), el Girona (2-1), el Elche (3-1), el Athletic Club (4-0), el Alavés (3-1), el Atlético de Madrid (3-1) y el Osasuna (2-0).

Estas ocho victorias seguidas han servido para borrar de la memoria colectiva aquel último tropiezo en casa, que se produjo en la penúltima jornada del pasado curso ante el Villarreal. Desde aquel lejano 2-3 en Montjuïc, el equipo ha sabido blindarse, convirtiendo cada visita de un rival en una tarea prácticamente imposible. Esta inercia ganadora no solo suma puntos en la clasificación, sino que genera un respeto en los adversarios que será fundamental para los compromisos de máxima tensión que asoman en el horizonte inmediato.
El calendario del Barça: un mes de febrero sin tregua en casa
Seguir aprovechando esta inercia como local es fundamental en la planificación deportiva, especialmente ante un mes de febrero que se presenta extremadamente intenso. El cuerpo técnico es consciente de que la carga de minutos empezará a pasar factura, por lo que el factor campo debe actuar como un jugador extra para mantener el nivel competitivo. La primera gran cita tendrá lugar este mismo 28 de enero, cuando el Barça reciba al Copenhague en la Champions League a las 21:00 horas, un duelo donde los puntos son vitales para la posición final en la tabla europea.
Tras el compromiso continental, el foco volverá a la competición doméstica. El próximo 7 de febrero, el Mallorca visitará el Camp Nou a las 16:15 horas, en un horario vespertino que exigirá máxima concentración para no romper la racha liguera. A partir de ahí, el calendario se vuelve una incógnita emocionante que dependerá de la capacidad de supervivencia del equipo en los torneos del KO. Si se logran los objetivos previstos, el 11 de febrero podrían disputarse las semifinales de la Copa del Rey, siempre y cuando el sorteo y la clasificación previa determinen que el equipo ejerza como local en el partido de ida.
Citas clave en Europa y Liga para asegurar los objetivos
La gestión de los esfuerzos será determinante para afrontar la segunda quincena del mes. En el caso de no entrar en el ansiado 'top 8' de la Champions, el equipo tendría que disputar la ronda de Playoff. Las fechas reservadas para el duelo en casa serían el 17 o 18 de febrero (si se juega la ida como local) o bien el 24 o 25 de febrero para el encuentro de vuelta. Entre medias de estas posibles citas europeas, el Barça recibirá al Levante el fin de semana del 21-22 de febrero, un partido de Liga que todavía está pendiente de confirmación horaria pero que será vital para no perder el ritmo en la lucha por el título.
La capacidad del estadio para seguir siendo un fortín marcará el éxito o el fracaso en estas semanas críticas. El equipo ha demostrado que se siente cómodo llevando la iniciativa y sometiendo a sus rivales con una presión alta que nace del aliento de la grada. Mantener este nivel de efectividad en casa permitirá al grupo afrontar los desplazamientos fuera de Barcelona con un colchón de confianza necesario. Con ocho triunfos al hilo y un fútbol que convence, el Barça encara su mes más complicado con la certeza de que, en su territorio, manda él.
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