El renacer de Endrick en el Olympique, el delantero que el Real Madrid dejó salir para recuperar su mejor versión

El joven delantero brasileño ha caído de pie en la Ligue 1 tras su salida del Santiago Bernabéu en el mercado invernal. En apenas tres encuentros con el Olympique de Lyon, Endrick ya suma guarismos de estrella.

Un joven recién aterrizado en el fútbol francés se está convirtiendo, por méritos propios, en el jugador de moda de la competición. Con apenas 19 años, el impacto de Endrick en el Olympique de Lyon ha sido inmediato y demoledor.

En sus primeros tres compromisos oficiales con la camiseta del conjunto galo, el ariete brasileño ya puede presumir de haber firmado cuatro goles y repartido una asistencia, cifras que le sitúan como un futbolista prácticamente imposible de detectar para las defensas rivales. Su capacidad para generar peligro constante ha provocado que numerosos clubes europeos vuelvan a poner el foco en su progresión, aunque con una particularidad fundamental: su ficha pertenece al Real Madrid.

El conjunto blanco se ha especializado en los últimos tiempos en un modelo de captación muy definido, apostando por el talento joven antes de que su precio se vuelva prohibitivo. Sin embargo, el caso del atacante brasileño resulta paradójico. A pesar de ser una de las grandes apuestas de futuro de la entidad, la dirección deportiva decidió no contar con sus servicios para la segunda mitad de este curso. El nivel que está mostrando en Francia confirma que el olfato goleador sigue intacto, lo que genera una inevitable controversia sobre si el equipo madrileño ha desaprovechado un recurso valioso en su banquillo.

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El rendimiento de Endrick y la confianza de Paulo Fonseca en el Lyon

La salida del delantero en el mercado de invierno respondió a una necesidad mutua de minutos y protagonismo. El brasileño ha encontrado en el esquema de Paulo Fonseca el ecosistema perfecto para explotar sus virtudes. A diferencia de lo ocurrido en Chamartín, donde las oportunidades empezaron a escasear tras un cambio de ciclo técnico, en Lyon se ha convertido en la referencia ofensiva desde el primer minuto. El técnico portugués le ha otorgado la libertad necesaria en los últimos metros, demostrando que cuando el joven punta siente la confianza del entrenador, su capacidad resolutiva es diferencial.

Es un perfil de futbolista que el Real Madrid no tiene actualmente en su plantilla de refresco. Durante su primer año en el Bernabéu, bajo la tutela de Carlo Ancelotti, el brasileño ya dejó muestras de su efectividad. En aquellas escasas ocasiones en las que saltó al césped, logró anotar siete goles, confirmando que no necesita tener un contacto constante con el esférico para cambiar el signo de un partido. Su participación fue, de hecho, decisiva para que el equipo alcanzara la final de la Copa del Rey el pasado curso. No obstante, las circunstancias posteriores frenaron en seco esa progresión ascendente.

Endrick ha explotado sus virtudes en Lyon gracias a la libertad y confianza que le otorga Paulo Fonseca

Las lesiones y la falta de minutos de Endrick con Xabi Alonso y Arbeloa

El camino del brasileño en Madrid se torció de la forma más amarga posible: una grave lesión muscular que le mantuvo alejado de la competición durante varios meses. Ese parón le impidió coger el ritmo necesario cuando el equipo pasó a manos de Xabi Alonso.

Con el técnico tolosarra, las rotaciones fueron estrictas y las oportunidades para el joven ariete resultaron testimoniales. Tras la llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo, la situación no mejoró sensiblemente, lo que llevó a todas las partes a pactar una cesión de seis meses. El objetivo era claro: que el jugador recuperara la sonrisa, compitiera al máximo nivel y asegurara su presencia con Brasil en el próximo Mundial.

Sin embargo, los datos actuales invitan a preguntarse si el Real Madrid ha acertado con esta estrategia. En el lado positivo, es evidente que el jugador está creciendo exponencialmente en Francia, algo de lo que el equipo blanco se beneficiará la próxima pretemporada cuando regrese con una mochila llena de goles. Pero, en el plano negativo, el equipo está perdiendo ahora mismo un talento capaz de desatascar encuentros cerrados. Resulta extraño que una plantilla donde solo Kylian Mbappé mantiene cifras goleadoras de primer nivel se haya desprendido de un futbolista con tanta pegada.

Análisis del mercado: ¿Error o acierto con la cesión de Endrick?

La lógica deportiva dictaría que un club con la exigencia del Real Madrid debería retener a sus mejores activos, especialmente cuando demuestran una eficacia tan alta en relación con los minutos jugados. En los últimos tres meses previos a su salida, el brasileño apenas disputó 99 minutos con la camiseta blanca, una cifra que no atiende a una razón puramente futbolística viendo su rendimiento actual en la Ligue 1. Dejar salir a un atacante que puede actuar tanto de nueve puro como de extremo derecho es una decisión arriesgada en una temporada tan cargada de partidos.

El tiempo será el único juez encargado de valorar si esta estancia en el Olympique de Lyon ha sido el impulso definitivo que necesitaba su carrera o si, por el contrario, el Madrid echará de menos sus goles en las eliminatorias de Champions o en la recta final de la Liga. Lo que es innegable es que el delantero ha demostrado en Francia que no se le ha olvidado marcar y que el hambre competitiva sigue intacta. Mientras en Lyon celebran su llegada, en Madrid muchos miran de reojo los resúmenes de la jornada francesa preguntándose si el relevo de los goles estaba ya en casa.

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