Casi toda España afronta este martes una jornada marcada por los avisos meteorológicos. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé un episodio de viento, nieve, aludes, deshielo, oleaje y lluvia que afectará a la práctica totalidad del territorio, con la excepción de Canarias y Euskadi, según figura en su predicción oficial. La fotografía general es la de un país atravesado por un frente frío en plena “intensa circulación atlántica”, con una borrasca situada sobre las islas británicas como pieza principal del engranaje atmosférico.
En el apartado de precipitaciones, AEMET activa avisos de nivel naranja —riesgo importante— en Ávila, Cáceres y Cádiz. A ese núcleo de mayor intensidad se suma un amplio perímetro con avisos amarillos por lluvia en Granada, Huelva, Jaén, Córdoba, Málaga, Sevilla, Cádiz, Salamanca, Ávila, Toledo, Ciudad Real, Lugo, Ourense, Pontevedra, Asturias y Badajoz. No se trata solo de un mapa teñido de colores, sino de una señal clara para la gestión de carreteras, el funcionamiento de servicios municipales y el pulso de la actividad diaria, especialmente en áreas donde el agua se espera persistente y con acumulados notables.
La previsión concreta apunta a “precipitaciones persistentes con acumulados notables en Galicia de madrugada, en el oeste del Sistema Central y en las sierras béticas”, de acuerdo con AEMET. Es un patrón que combina la humedad atlántica con el forzamiento orográfico: cuando el aire cargado de agua choca con sistemas montañosos, el ascenso favorece lluvias más continuas y cuantiosas. El pronóstico también contempla “precipitaciones fuertes en zonas de Andalucía debido al paso de un frente”, un matiz relevante porque el impacto en el terreno depende tanto de la intensidad como de la duración. A la vez, en el extremo oriental y en Baleares, la agencia anticipa que las lluvias “serán más débiles o no se producirán”, una distribución desigual que ya se ha repetido en otros episodios de circulación atlántica.
En paralelo, el estado de la mar se sitúa como uno de los factores más sensibles del día. El oleaje activa el aviso naranja en A Coruña, Pontevedra, Almería, Murcia y Cádiz. Además, hay aviso amarillo en numerosos puntos del litoral: Cádiz, Granada, Huelva, Málaga, Asturias (litoral occidental y oriental), Baleares (Menorca, Mallorca, Ibiza y Formentera), Cantabria, Barcelona, Girona, Tarragona, Lugo, Alicante, Ceuta y Melilla. En la práctica, estas advertencias se traducen en precaución para paseos marítimos, espigones y zonas portuarias expuestas, y también en un condicionante directo para la pesca y el tráfico marítimo, donde el oleaje y el viento suelen actuar de forma conjunta.
Ese viento, precisamente, es el otro gran protagonista de la jornada. AEMET eleva a nivel naranja el aviso en Albacete por “rachas de 90 kilómetros por hora”. En amarillo, el aviso se extiende por un abanico de provincias y áreas que abarca desde Andalucía oriental y occidental hasta buena parte del interior peninsular, el norte y el este: Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga, Sevilla, Teruel, Zaragoza, Asturias (suroccidental, cordillera y Picos de Europa), Baleares (Mallorca, Ibiza y Formentera), Cantabria (Cantabria del Ebro, centro y valle de Villaverde), Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Soria, Valladolid, Zamora, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo, Badajoz, Cáceres, A Coruña, Lugo, Ourense, Pontevedra, Murcia (noroeste, valle de Guadalentín, Lorca y Águilas, Campo de Cartagena y Mazarrón), Navarra (vertiente cantábrica), Álava, La Rioja (ibérica), Valencia y Ceuta. En términos operativos, rachas fuertes implican riesgo de caída de ramas y objetos mal asegurados, dificultades para la conducción —en especial en vehículos altos— y posibles incidencias puntuales en tendidos o infraestructuras ligeras.
Un frente frío barre la Península y reparte la lluvia de noroeste a sureste
El escenario sinóptico que describe AEMET se resume en una frase que un frente frío cruce la Península de noroeste a sureste. Ese desplazamiento explica por qué Galicia aparece señalada como una de las primeras zonas con acumulados notables durante la madrugada, y por qué el avance del frente irá extendiendo la nubosidad y las precipitaciones hacia el centro y el sur. La agencia espera “cielos muy nubosos y precipitaciones generalizadas”, con la excepción relativa del extremo oriental y Baleares, donde el frente puede llegar más desgastado.
Hay además un elemento que suele añadir incertidumbre local: la posibilidad de fenómenos convectivos aislados en entornos litorales. AEMET contempla que en “los litorales del norte y localmente en Andalucía” las precipitaciones “puedan ir acompañadas de tormentas aisladas y granizo pequeño” tras el paso del frente. En la experiencia de episodios similares, estos chubascos pueden intensificar de forma puntual el balance de lluvia en muy poco tiempo, con impactos diferentes de los de una precipitación estratiforme continua.
Mientras la Península y Baleares se mantienen bajo esa dinámica atlántica, Canarias queda al margen del episodio principal. La propia AEMET apunta que allí predominará un cielo “poco nuboso” y un viento “de flojo a moderado del oeste”, con “ligeros ascensos” de temperatura. Ese contraste subraya la particularidad del archipiélago, que en muchas ocasiones queda fuera del radio de acción directo de frentes atlánticos que sí atraviesan el continente.
Nieve, aludes y deshielo: el giro térmico baja la cota y complica la montaña
La entrada de aire frío tras el frente es otro de los cambios clave del día. Según AEMET, la cota de nieve pasará de superar los 2.000 metros a oscilar entre 500 y 900 metros en el noroeste y en el resto entre 900 y 1.400 metros. Ese descenso brusco es el que abre la puerta a nevadas en cotas medias, con potencial impacto en puertos de montaña y accesos a áreas elevadas. La previsión detalla que “las nevadas se extenderán desde Galicia por la mañana hasta llegar a las sierras del sureste al final del día”, con “los mayores acumulados en la Cantábrica y Pirineos”.
En avisos, la nieve activa el nivel amarillo en Cuenca, Guadalajara y Madrid (sierra). Y junto a la nieve aparecen dos riesgos típicamente asociados a la dinámica de montaña en episodios de cambios de cota: aludes y deshielo. AEMET incluye aviso amarillo por aludes en Huelva, Lleida y Navarra, y por deshielo en Ávila y Segovia. El deshielo suele entrar en juego cuando se combina acumulación previa y subida puntual de temperaturas o lluvia sobre nieve, un cóctel que incrementa la escorrentía y puede tensionar cauces secundarios. Los aludes, por su parte, dependen de la estructura del manto nivoso y de la meteorología reciente; la presencia de viento fuerte puede formar placas inestables en laderas concretas, un riesgo que se multiplica si coincide con nuevas aportaciones de nieve o con variaciones térmicas.
El capítulo térmico también es movido. AEMET prevé que las máximas desciendan “ligeramente en el oeste” y de manera “más acusada hacia el este”, donde ese descenso podría ser “puntualmente notable”, aunque “no se descartan leves ascensos en el noroeste”. En cuanto a las mínimas, se espera un descenso que “se dará al final del día” en Galicia, Cantábrico, mesetas y tercio sur. Con ese patrón, la agencia añade que se registrarán “heladas débiles” en zonas de montaña de la mitad norte. En el terreno, estas variaciones importan porque condicionan el estado de carreteras secundarias, la presencia de hielo a primeras y últimas horas y la estabilidad del manto nivoso.
El viento mantendrá un papel transversal durante toda la jornada: “de componente oeste y sur”, moderado en el interior, “más intenso en los litorales” y “de moderado a fuerte y con rachas muy fuertes en todas las costas”, según AEMET. En el interior, las rachas muy fuertes serán “localizadas” en “prácticamente toda la Península y Baleares excepto en el nordeste”, con menos viento en el Ebro y en los litorales del este y Cantábrico oriental. En episodios así, el detalle local —un valle canalizado, una sierra expuesta, una costa abierta a la mar de fondo— marca la diferencia entre un día incómodo y una incidencia.







