El Mundial de Fórmula 1 de 2026 ha echado a andar de forma oficial. No lo ha hecho con el semáforo de una carrera, sino con el silencio tenso de los garajes en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Desde este lunes y hasta el próximo viernes, el trazado catalán acoge la primera semana de entrenamientos de pretemporada.
Será una cita marcada por el máximo secretismo al celebrarse a puerta cerrada. El acceso a las gradas está restringido y el movimiento en el paddock es mínimo, lo que refuerza esa sensación de que los equipos están guardando sus mejores cartas para el momento oportuno.
Esta temporada llega con cambios de gran calado. La entrada en vigor de un reglamento técnico completamente nuevo, que afecta tanto a las unidades de potencia como a la aerodinámica, ha obligado a los ingenieros a trabajar a contrarreloj durante muchos meses.
Primeros pasos de la F1 2026: Barcelona abre el telón a puerta cerrada
Por ello, el objetivo de estos días en Montmeló se aleja de la búsqueda del tiempo más rápido por vuelta. Lo que necesitan los equipos es rodar y acumular datos de forma masiva. Las escuderías tienen que verificar que la fiabilidad de sus nuevos motores es la adecuada y que las simulaciones realizadas en los ordenadores de la fábrica coinciden con la realidad del asfalto.
El formato de estos test es flexible, diseñado para adaptarse a las necesidades de cada estructura. Aunque la actividad en la pista se extiende durante cinco días laborables, cada equipo tiene permitido elegir únicamente tres jornadas de rodaje efectivas.

Esta libertad de elección permite a los ingenieros esquivar las inclemencias del tiempo o los problemas mecánicos inesperados. Por ejemplo, ante la previsión de lluvia que existe para la jornada del martes, es muy probable que el grueso de la parrilla decida reservar sus fuerzas y sus componentes para el miércoles, jueves y viernes, buscando un asfalto seco que ofrezca datos más limpios.
Las sesiones comienzan cada mañana a las 9:00 horas y se prolongan hasta las 17:00 horas, con un descanso de una hora al mediodía para que los mecánicos puedan realizar ajustes profundos o cambios de configuración en los monoplazas. Es un tiempo de libertad total para dar vueltas, donde lo más valioso es la resistencia de los componentes.
Los ingenieros vigilan con lupa las temperaturas de los nuevos sistemas híbridos y el comportamiento de los combustibles sostenibles de esta nueva F1 2026. Nada de lo que se vea esta semana será definitivo, ya que los equipos suelen esconder sus prestaciones reales para no dar pistas a sus rivales antes del debut en el Gran Premio de Australia. Este planteamiento ayuda a mantener el misterio sobre quién ha interpretado mejor las nuevas reglas.
Expectación por Aston Martin y la nueva unión con Honda
Uno de los puntos de mayor interés en estos entrenamientos recae sobre el equipo Aston Martin. La escudería de Silverstone ha confirmado su presencia en Barcelona y ha generado una gran expectación debido a su nueva asociación exclusiva con Honda. Tras meses de trabajo en sus nuevas y avanzadas instalaciones, el equipo liderado por Lawrence Stroll busca comprobar si la integración de la unidad de potencia japonesa en su chasis es tan eficiente como prometían las simulaciones.

Para Aston Martin, estos tres días de pruebas en Montmeló son vitales. El equipo se ha centrado en verificar que los sistemas de refrigeración y el flujo aerodinámico funcionan en armonía con el nuevo motor. Se espera que tanto Fernando Alonso como su compañero de equipo se turnen a lo largo de la semana para exprimir el coche y detectar cualquier fallo de diseño antes de viajar a las pruebas oficiales en Oriente Medio. La mirada del paddock está puesta en ellos, ya que muchos consideran que esta nueva estructura técnica podría alterar el orden de fuerzas tradicional de la parrilla.
Equipos confirmados y la ausencia de Carlos Sainz con Williams
Casi toda la parrilla está presente en Barcelona para este estreno tan esperado. Sin embargo, hay una noticia que afecta directamente a la afición española y que ha generado mucho ruido en el inicio de la jornada: la ausencia de Williams. La mítica escudería británica no ha llegado a tiempo con el montaje final de su nuevo coche, lo que deja a Carlos Sainz sin la posibilidad de estrenarse en esta primera toma de contacto con su equipo. Es un inicio de año complicado para el piloto madrileño, que contaba con estos kilómetros iniciales para empezar a adaptarse a los sistemas de trabajo de las nuevas reglas.
La falta del equipo británico ha causado sorpresa entre los profesionales que se encuentran en el circuito, dado que Williams había sacrificado gran parte del desarrollo de la temporada pasada para centrarse exclusivamente en este cambio de normativa.
Al contar con motores suministrados por Mercedes, se esperaba que la integración de la unidad de potencia fuera más sencilla que para otros equipos independientes. Esta demora supone un contratiempo importante para Sainz, que deberá esperar a la siguiente oportunidad para comprender el comportamiento de su nueva montura y empezar a construir la confianza necesaria para competir al máximo nivel.
La incertidumbre de los nuevos motores F1 2026
El gran foco de atención de estos entrenamientos es, sin duda, el motor. Con el cambio de normativa, se espera que aparezcan los lógicos fallos de juventud, pequeñas averías electrónicas y ajustes necesarios en la entrega de la energía eléctrica. Estas sesiones a puerta cerrada son el escenario ideal para que estos errores aparezcan ahora, en la seguridad del garaje, y no dentro de un mes cuando el campeonato comience de forma oficial en Melbourne. Los ingenieros de marcas como Ferrari, Mercedes o Red Bull Ford están monitorizando cada sensor para evitar que un fallo menor termine en una rotura costosa.
La Fórmula 1 ha comenzado su camino hacia 2026 con muchas preguntas y pocas respuestas claras. La información saldrá a cuentagotas desde el circuito barcelonés, filtrada por los propios equipos según sus intereses. Sin embargo, estas primeras vueltas, aunque se den en la soledad de un recinto cerrado al público, son los cimientos sobre los que se construirá el próximo campeonato del mundo. La fiabilidad será el primer juez de una temporada que promete cambiar el orden establecido en la parrilla.
- Más información: Músculo eléctrico y mil caballos: el fin de los "tanques" en la F1 2026.







