La planificación deportiva del Real Madrid para el cierre de la fase liga de la Champions League ha sufrido un contratiempo importante. El cuerpo técnico liderado por Álvaro Arbeloa ha confirmado que ni Antonio Rüdiger ni Trent Alexander-Arnold formarán parte de la expedición que pondrá rumbo a Lisboa este martes.
Aunque ambos futbolistas han mostrado una evolución muy positiva en sus respectivos procesos de recuperación, los servicios médicos del Real han preferido no asumir riesgos innecesarios. Se espera que su regreso definitivo al grupo se produzca en las próximas citas ligueras, bien sea frente al Rayo Vallecano este domingo o en la visita a Mestalla el próximo 8 de febrero.
Esta situación obliga a Arbeloa a reajustar una vez más su línea de contención en un escenario que le trae excelentes recuerdos personales. El técnico blanco regresa al Estadio Da Luz, el lugar donde levantó su primera Champions como jugador en el año 2014, la recordada Décima. Para este compromiso, el equipo contará prácticamente con el mismo bloque que logró el empate en su última visita al Villarreal, aunque con una novedad fundamental: el regreso de Aurélien Tchouaméni. El centrocampista francés vuelve a la convocatoria tras cumplir su sanción en el último duelo de liga y apunta a ser una pieza clave para dar equilibrio a un equipo que necesita solidez para sellar su presencia entre los ocho mejores de Europa.
El objetivo del Real Madrid: asegurar el top 8 y evitar el playoff de Champions sin Rüdiger ni Arnold
El Real Madrid llega a esta última jornada de Champions en una posición de privilegio pero que requiere máxima concentración. Actualmente, el conjunto blanco ocupa la tercera plaza de la clasificación general. En términos prácticos, esto significa que el equipo tiene muy avanzado su objetivo de entrar directamente en los octavos de final. Deberían producirse resultados muy adversos y que hasta seis equipos superaran su puntuación para perder este beneficio, lo que les obligaría a disputar una ronda de playoff adicional en el mes de febrero.
Evitar esa eliminatoria previa es la prioridad absoluta para el club, ya que permitiría descargar un calendario que se prevé asfixiante en el tramo final de la temporada. Sin embargo, el partido en Da Luz no será un trámite.

El Benfica, ahora dirigido por José Mourinho, se encuentra en una situación de vida o muerte. El equipo portugués necesita imperiosamente la victoria y depender de otros resultados para colarse entre los 24 primeros, el límite que permite seguir vivo en la competición. El reencuentro de Mourinho con su antiguo equipo añade un componente de tensión y morbo futbolístico a un duelo que ya de por sí es de alta intensidad.
Novedades en el entrenamiento de Valdebebas y plan de viaje a Portugal
La jornada de trabajo en la Ciudad Deportiva de Valdebebas ha estado marcada por la lluvia y la intensidad de los ejercicios para los futbolistas disponibles. Mientras el grueso del grupo preparaba los detalles tácticos para frenar el ataque de los lisboetas, se pudo ver a Ferland Mendy realizando trabajo en solitario sobre el césped. Aunque ver al lateral francés tocar balón es una noticia esperanzadora para el madridismo, su regreso a la competición todavía se antoja lejano. Mucho más demorada será la vuelta de Eder Militao, quien sigue quemando etapas en su larga recuperación sin una fecha clara de retorno a corto plazo.
El plan de viaje del Real Madrid está diseñado al milímetro para optimizar el descanso de la plantilla. El equipo despegará hacia Lisboa este martes a las 12:00 horas desde el aeropuerto de Barajas. Una vez instalados en la capital portuguesa, la expedición se desplazará al Estadio Da Luz para completar el último entrenamiento oficial a las 19:00 horas, donde Arbeloa terminará de perfilar el once inicial. El partido se disputará el miércoles a las 21:00 horas, en lo que se espera que sea una de las noches más vibrantes de esta renovada fase de liga europea.

El factor arbitral en el regreso del Real Madrid a Da Luz
Un detalle que no ha pasado desapercibido en la previa es la designación arbitral. El colegiado encargado de dirigir el encuentro tiene un historial particular, habiendo protagonizado en el pasado la expulsión de José Mourinho en un encuentro oficial. Este precedente añade una capa más de interés al enfrentamiento, especialmente sabiendo cómo el técnico portugués suele vivir este tipo de partidos ante equipos que conoce a la perfección.
El Real Madrid buscará en Lisboa ratificar su excelente estado de forma en el continente y demostrar que, incluso con las bajas de jugadores de la talla de Rüdiger y Alexander-Arnold, la profundidad de su plantilla es suficiente para competir contra cualquier rival. La solidez que aporte Tchouaméni en el medio campo y la efectividad de hombres como Vinicius o Bellingham arriba serán determinantes para silenciar un estadio que apretará desde el primer minuto para salvar la temporada europea de su equipo.
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