Sombras, gritos y crucifijos: el caso Vallecas que marcó la historia del misterio en España

La muerte de una joven de 17 años tras una sesión de ouija desencadenó fenómenos que la propia Policía Nacional documentó oficialmente. Puertas que se abrían solas, crucifijos invertidos y una sombra en el pasillo protagonizaron un expediente policial sin precedentes. La familia Gutiérrez Lázaro vivió meses de terror que acabaron siendo el primer caso oficial de actividad paranormal en España.

El Expediente Vallecas representa un punto de inflexión en la documentación oficial de fenómenos inexplicables en territorio español. Este caso, surgido en el distrito madrileño de Vallecas, se convirtió en el primer expediente policial que incluyó testimonios oficiales sobre actividad paranormal por parte de agentes en activo.

La historia comenzó con la muerte de Estefanía Gutiérrez Lázaro en julio de 1991, una adolescente que había participado en una sesión de ouija en su instituto meses antes. Lo que siguió después en su hogar familiar desafió toda explicación racional y obligó a las autoridades a documentar lo imposible.

La muerte que lo desencadenó todo

Estefanía tenía apenas 17 años cuando falleció en circunstancias que nunca quedaron completamente esclarecidas. Según relató su familia, la joven había participado en una sesión de espiritismo con compañeros de clase utilizando una tabla ouija. Durante aquella sesión, un profesor interrumpió el ritual y, según testigos, una extraña humareda blanca salió del tablero y entró por la boca y nariz de Estefanía.

Publicidad

Desde aquel momento, la adolescente comenzó a sufrir episodios inexplicables: ataques de ansiedad, alucinaciones y un deterioro físico progresivo. Los médicos no encontraron causas orgánicas evidentes que justificaran su estado. Meses después, un día cualquiera de julio, Estefanía sufrió un ataque repentino mientras estaba con su madre y falleció en el hospital sin que los facultativos pudieran determinar con exactitud la causa de la muerte.

La autopsia arrojó resultados confusos. No había intoxicación, no había patologías previas conocidas. Lo único destacable fue una supuesta afectación pulmonar que no justificaba completamente su fallecimiento.

La noche que cambió la historia policial

YouTube video

El 27 de noviembre de 1992, diecisiete meses después de la muerte de Estefanía, su familia realizó una llamada desesperada a la Policía Nacional. En plena madrugada, relataron que fenómenos inexplicables estaban ocurriendo en su domicilio: crucifijos que se invertían solos, ruidos atronadores sin origen aparente y una presencia oscura que les vigilaba desde el pasillo.

Cuatro agentes de la comisaría de Vallecas acudieron a la vivienda. Lo que presenciaron durante apenas veinte minutos quedó plasmado en un informe oficial firmado por el inspector José Pedro Negri. Según el documento policial, fueron testigos de cómo la puerta de un armario cerrado con llave se abría violentamente, llegando a rozar sus rostros. Escucharon golpes ensordecedores provenientes del balcón donde no había nada. Observaron una sustancia marrón de aspecto viscoso en un mueble del dormitorio.

Los agentes, profesionales con años de experiencia, admitieron posteriormente que aquellos minutos les resultaron eternos e inexplicables. El informe oficial se convirtió en el primer documento policial español que reconocía haber presenciado actividad paranormal sin poder ofrecer una explicación lógica.

Los fenómenos que aterrorizaron a una familia

YouTube video

Los padres y hermanos de Estefanía relataron vivir durante más de un año episodios de terror constante en su hogar. Los crucifijos de las paredes aparecían invertidos cada mañana, sin que nadie los hubiera tocado durante la noche. Fotografías familiares ardían espontáneamente sin que hubiera fuego cerca. Objetos se movían de lugar o desaparecían para reaparecer días después en sitios imposibles.

La familia describía también la presencia de una sombra alta y oscura que se manifestaba en el pasillo, especialmente durante la noche. Varios vecinos del inmueble confirmaron haber escuchado ruidos extraños provenientes del piso, y algunos incluso relataron haber percibido sensaciones inquietantes al pasar cerca de la puerta.

Publicidad

El caso atrajo la atención de parapsicólogos y medios de comunicación. Investigadores con equipos especializados visitaron la vivienda, capturando supuestas psicofonías y anomalías térmicas. Sin embargo, ninguna de estas investigaciones privadas alcanzó el valor probatorio del informe policial oficial.

El impacto mediático y cultural

El Expediente Vallecas se convirtió rápidamente en un fenómeno mediático nacional. Programas de televisión dedicaron especiales al caso, entrevistaron a la familia y a los agentes que firmaron el informe. El investigador Iker Jiménez dedicó extensos reportajes al suceso, consolidándolo como uno de los casos más emblemáticos de la historia del misterio en España.

Décadas después, el caso continúa generando interés. En 2025, la plataforma HBO estrenó una serie documental que revisita los hechos, reconstruyendo la historia con testimonios actualizados de los protagonistas. La producción explora no solo los fenómenos paranormales, sino también el impacto psicológico y el trauma que la familia sufrió durante años.

El caso también ha alimentado debates entre escépticos y creyentes. Mientras algunos defienden la autenticidad de los fenómenos basándose en el testimonio policial, otros sugieren explicaciones alternativas relacionadas con el duelo traumático y posibles fenómenos psicológicos colectivos.

La huella imborrable del misterio

El Expediente Vallecas permanece como un caso único en los archivos policiales españoles. Ningún otro expediente oficial ha documentado con similar detalle la presencia de agentes del Estado como testigos directos de fenómenos sin explicación científica. El informe firmado por el inspector Negri sigue siendo objeto de análisis y consulta.

Para la familia Gutiérrez Lázaro, el caso representó años de sufrimiento, estigmatización social y un dolor que trascendió la pérdida de Estefanía. Aunque los fenómenos cesaron gradualmente después de que abandonaran la vivienda, las cicatrices emocionales perduraron durante décadas. Treinta años después, los supervivientes aún relatan con visible emoción aquellos acontecimientos que marcaron sus vidas para siempre.

El caso de Vallecas trasciende lo paranormal para convertirse en una reflexión sobre los límites del conocimiento humano, la naturaleza del miedo y la dificultad de las instituciones para enfrentar aquello que desafía toda lógica. Sea cual sea la explicación real, el expediente permanece abierto en el imaginario colectivo español como el misterio que ninguna autoridad pudo resolver.

Publicidad