El microondas es uno de los electrodomésticos más utilizados en cualquier hogar español, presente en prácticamente todas las cocinas del país. Sin embargo, pocos usuarios conocen que este aparato continúa consumiendo energía incluso cuando está apagado. El consumo en modo stand-by o espera representa un gasto invisible que impacta directamente en la factura mensual de luz, acumulando cifras preocupantes a lo largo del año.
Este fenómeno, conocido como consumo fantasma, afecta a millones de hogares que mantienen sus microondas enchufados permanentemente. La diferencia entre el gasto durante su funcionamiento y el consumo pasivo puede parecer mínima, pero las cifras anuales revelan una realidad económica que muchas familias están pagando sin saberlo.
Qué consume el microondas en modo espera
Cuando un microondas permanece enchufado pero apagado, sus componentes electrónicos siguen activos para mantener funciones como el reloj digital y los sistemas de respuesta inmediata. Este consumo pasivo oscila entre 2 y 7 vatios según el modelo, lo que se traduce en 13 o 14 kWh al mes de energía desperdiciada.
Para entender el impacto real, basta hacer un cálculo sencillo. Con un precio medio de 0,12 euros por kWh, el gasto mensual por mantener el microondas conectado alcanza entre 1,56 y 1,68 euros mensuales. A lo largo de un año, esta cantidad asciende hasta los 20 euros aproximadamente solo por tenerlo enchufado.
La nueva normativa europea establece que desde 2025 los dispositivos no deben consumir más de 0,5 vatios en modo de espera. Sin embargo, muchos microondas antiguos aún superan ampliamente estos límites, multiplicando el gasto energético innecesario en miles de hogares.
Cuánto pagas realmente al utilizarlo
Un microondas estándar funciona con una potencia de entre 700 y 1.200 vatios durante su uso activo, dependiendo del modelo y la marca. Por ejemplo, un aparato de 800 vatios utilizado 15 minutos al día consume aproximadamente 0,2 kWh diarios. Esto representa un gasto mensual de 6 kWh en funcionamiento real.
Sumando el consumo activo y el consumo fantasma, el gasto total mensual de un microondas alcanza los 19 o 20 kWh, lo que equivale a unos 2,40 euros al mes. Aunque pueda parecer una cantidad pequeña, multiplicada por los 12 meses del año supone cerca de 30 euros anuales solo en este electrodoméstico.
Este cálculo se agrava si consideramos que la mayoría de hogares tienen otros aparatos en modo stand-by. Televisores, ordenadores, cargadores y cafeteras suman consumos pasivos que, en conjunto, representan entre el 10 y el 15% del consumo eléctrico total de una vivienda española. Esta cifra puede superar fácilmente los 100 euros al año en gastos completamente evitables.
Por qué es peor que otros electrodomésticos
✓ El microondas consume energía constantemente para mantener su reloj digital funcionando
✓ A diferencia del frigorífico, que realiza un trabajo necesario, el microondas en stand-by no aporta ninguna utilidad real
✓ Su consumo fantasma se mantiene activo las 24 horas del día durante todo el año sin interrupción
✓ Los modelos más antiguos pueden consumir hasta tres veces más que los equipos modernos en modo espera
✓ Muchos usuarios desconocen la existencia del modo ECO que reduce significativamente este gasto
Comparado con otros electrodomésticos de cocina, el microondas destaca por su consumo pasivo desproporcionado en relación a su frecuencia de uso. Mientras que aparatos como la lavadora o el horno solo consumen cuando están funcionando, el microondas mantiene un drenaje eléctrico permanente sin aportar beneficio alguno al usuario durante la mayor parte del día.
Cómo detectar si el tuyo gasta de más
Identificar si un microondas tiene un consumo excesivo en stand-by requiere atención a ciertos detalles. Los modelos fabricados antes de 2020 generalmente presentan consumos superiores a los límites actuales, especialmente aquellos con pantallas LED muy iluminadas. Un reloj digital que brilla intensamente indica un mayor gasto energético pasivo del aparato.
Otro indicador es la temperatura del enchufe. Si al tocar el cable o el punto de conexión se percibe calor incluso con el microondas apagado, significa que está consumiendo más energía de la necesaria. Esta pérdida de eficiencia no solo incrementa la factura, sino que puede indicar un problema en el sistema eléctrico del electrodoméstico.
Los microondas con más de 10 años de antigüedad suelen carecer de sistemas de ahorro energético. Renovar estos equipos por modelos certificados con etiqueta energética A o superior puede reducir el consumo en stand-by hasta un 70%, representando un ahorro significativo a medio y largo plazo.
Qué hacer para reducir el gasto oculto
La solución más efectiva es desenchufar el microondas cuando no se utilice durante períodos prolongados. Esta acción elimina completamente el consumo fantasma y puede ahorrar hasta 20 euros anuales solo con este electrodoméstico. Para mayor comodidad, se puede instalar una regleta con interruptor que permita cortar la corriente sin desconectar físicamente el enchufe.
Otra alternativa es activar el modo ECO disponible en muchos modelos modernos. Esta función reduce el brillo de la pantalla y minimiza el consumo pasivo, aunque no lo elimina por completo. Revisar el manual del aparato permite identificar opciones de ahorro energético que muchos usuarios desconocen.
Considerar la renovación del electrodoméstico también resulta rentable a largo plazo. Los microondas actuales con certificación energética eficiente consumen menos de 0,5 vatios en stand-by, cumpliendo con la normativa europea vigente y generando ahorros superiores a los 15 euros anuales respecto a modelos antiguos.









