El FC Barcelona ha logrado salvar los muebles en Praga, pero el precio a pagar ha sido altísimo, la lesión de Pedri. Y es que el triunfo ante el Slavia deja al equipo con opciones de entrar en el selecto grupo de los ocho mejores de Europa, aunque la confirmación de la lesión de Pedri supone un contratiempo mayúsculo. El canario, pieza angular del sistema de Hansi Flick, obliga al técnico a replantearse toda la estructura de la sala de máquinas en el momento más delicado del curso.
Pedri sufre una lesión muscular en el bíceps femoral de su pierna derecha que le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante las próximas cuatro semanas. Se trata de la tercera dolencia muscular del tinerfeño en lo que va de campaña, un dato que preocupa especialmente por la dependencia que el equipo ha mostrado de su visión de juego y control del ritmo.
La lesión de Pedri llega en el peor momento para el barça de Hansi Flick
El momento de la caída de Pedri en el minuto 61 del último partido fue revelador. Sus gestos de dolor y la inmediata petición de cambio presagiaban un diagnóstico complicado. Aunque Dani Olmo entró en su lugar y anotó el gol decisivo casi al instante, la realidad es que el Barça pierde a su organizador principal para un carrusel de encuentros que definirán las aspiraciones a los tres títulos en juego.
El tiempo estimado de baja sitúa el regreso de Pedri, en el mejor de los casos, para el duelo liguero contra el Levante a finales de febrero. Por el camino, el conjunto azulgrana se juega el ser o no ser en la Champions League. El partido más crítico es el que se disputará en el Camp Nou frente al Copenhague el próximo 28 de enero. En esa cita, Flick no solo echará de menos al canario, sino que tampoco podrá contar con Frenkie de Jong por sanción. Perder a sus dos piezas de mayor jerarquía en la medular obliga al entrenador alemán a una intervención de emergencia en su dibujo táctico.

Además del frente europeo, el equipo deberá afrontar desplazamientos complicados en Liga ante el Oviedo, el Elche y el Girona. A esto se suman los cuartos de final de la Copa del Rey contra el Albacete y una hipotética ida de semifinales. Si el Barça no logra colarse directamente en el top 8 de la Champions, Pedri también se perdería el partido de ida de los 'playoffs' continentales, una cita donde la presencia del tinerfeño se antojaba fundamental.
Flick optará por soluciones de emergencia en el banquillo: Casadó, Bernal...
Ante este escenario, Hansi Flick maneja varias alternativas para reconstruir el centro del campo. La opción más natural parece ser adelantar de forma definitiva a Dani Olmo a la posición de interior, permitiendo que el egarense asuma las labores de distribución y llegada. Sin embargo, esto dejaría una vacante en el frente de ataque que el técnico deberá cubrir con inteligencia.
Otra posibilidad que ha ganado fuerza en los últimos entrenamientos es el retorno de Eric García a la posición de pivote defensivo, una solución que ya dio buenos resultados en el pasado por su capacidad de salida de balón. No obstante, el barcelonismo también mira con esperanza hacia La Masia. Jugadores como Marc Casadó o Marc Bernal están ante la oportunidad definitiva de dar un paso al frente y consolidarse en el primer equipo. En la recámara, nombres como Tommy Marqués o el joven Juan Hernández esperan su turno para demostrar que la cantera sigue siendo la red de seguridad del club.
Flick tiene ahora la difícil misión de gestionar los esfuerzos de una plantilla castigada por las lesiones. La capacidad del técnico para mantener la competitividad del equipo sin su brújula tinerfeña será la prueba de fuego definitiva para un proyecto que, a pesar de los contratiempos, sigue vivo en todas las competiciones de este 2026.
- Más información: La energía de Fermín, el recurso inagotable del Barça de Flick.






