Marc-André Ter Stegen ya no defenderá la portería del Barça, al menos hasta que termine la presente campaña. El guardameta alemán ha cerrado su salida hacia el Girona en calidad de cedido.
Este ha sido finalmente el movimiento que se ha hecho oficial tras semanas de incertidumbre sobre su rol en la plantilla. El acuerdo establece que el futbolista militará en Montilivi hasta el 30 de junio de 2026, una decisión que busca desbloquear la parálisis deportiva que sufría el capitán en el vestuario azulgrana.
Las señales del adiós definitivo se hicieron evidentes este martes, cuando el portero teutón no formó parte de la expedición que viajó a Praga para la Champions. Antes de que el equipo partiera, Ter Stegen se despidió de sus compañeros en un ambiente de profunda emoción. Las lágrimas del capitán marcaron un momento de ruptura en la Ciudad Deportiva, confirmando que su etapa como referente bajo los palos ha terminado de forma abrupta. Tras este episodio, el jugador se desplazó a la Clínica Creu Blanca para superar el reconocimiento médico con su nuevo destino.
La falta de minutos de Ter Stegen tras su lesión de rodilla
La raíz de esta salida se encuentra en la falta de minutos. Tras recuperarse de una grave lesión de rodilla, Ter Stegen se ha encontrado con un escenario desconocido para él desde su llegada a España en 2014. El rendimiento y la consolidación de Joan García en la portería del primer equipo le han cerrado las puertas de la titularidad de forma sistemática.
Hansi Flick, que inicialmente mostró confianza en su compatriota, ha terminado decantándose por la juventud y el estado de forma del portero catalán, dejando al alemán con una participación testimonial que se reduce a 90 minutos oficiales en todo el curso.

Para un deportista de 33 años que ostenta la capitanía, el ostracismo es una carga difícil de sobrellevar. La cercanía del Mundial de este verano ha sido el factor determinante para aceptar este cambio de aires. El guardameta es consciente de que, sin jugar cada fin de semana, sus opciones de defender la portería de Alemania son prácticamente nulas. Por ello, la opción del Girona de Míchel se presentó como una oportunidad para mantenerse en la élite y recuperar el ritmo de competición en una liga que conoce a la perfección.
Las condiciones del acuerdo entre el Barça y el Girona por Ter Stegen
El aspecto económico de la operación refleja la urgencia del Barcelona por dar salida al jugador para aliviar la tensión deportiva. La entidad azulgrana asumirá el 90% de la ficha que el alemán debía percibir hasta el final de la temporada, mientras que el Girona se hará cargo de una parte que no alcanza el millón de euros. Es un trato que favorece los intereses del club de Montilivi, que incorpora a un portero de talla mundial para asegurar su permanencia y mirar hacia los puestos altos de la clasificación sin realizar un desembolso inasumible.
El vacío que deja el futbolista es, ante todo, histórico. Con 423 partidos oficiales a sus espaldas, se marcha el segundo guardameta con más presencias en la historia del club, solo superado por Víctor Valdés. Su palmarés, compuesto por 20 títulos entre los que destacan una Liga de Campeones y seis Ligas, es el testamento de una trayectoria marcada por la regularidad y el liderazgo. Jugadores como Alejandro Balde han expresado públicamente el respeto que impone su figura, recordándolo como un referente que ha visto crecer a toda una generación de canteranos.
El futuro de Ter Stegen a partir de junio de 2026
En junio, cuando finalice su estancia en el Girona, el futuro del portero volverá a ser una incógnita. Con contrato hasta 2028 pero con la portería del Camp Nou ya ocupada por un nuevo dueño, el regreso se antoja complicado.
El fútbol español presencia así el cierre de un capítulo que comenzó con un joven de 22 años llegado de Mönchengladbach y que termina con un veterano buscando su última oportunidad de brillar antes de una cita mundialista. El Girona, por su parte, logra un salto de calidad evidente bajo palos para afrontar el tramo decisivo de la competición.







