Martina Klein ha confesado en televisión que, sin querer, le clavó su tacón a la reina Letizia. La modelo relató el suceso y reveló la inesperada respuesta de la consorte, que llevaba dos décadas sin hacerse pública. Todo ocurrió en una celebración de alto nivel, el tipo de evento donde los gestos se miden al milímetro. La fecha era el 18 de septiembre de 2004.
El lugar, la boda de Laura Ponte, íntima amiga de la modelo, con Beltrán Gómez-Acebo, hijo de la infanta Pilar y primo de Felipe VI. La ceremonia congregó a la flor y nata de la aristocracia y fue seguida con avidez por los medios. Entre los invitados se encontraba la reina Letizia, que por entonces era princesa de Asturias tras haberse casado con Felipe apenas cuatro meses antes. También estaba Martina Klein, embarazada de cinco meses de su primer hijo.
El ambiente era de celebración, pero, como suele pasar en estos eventos multitudinarios, los imprevistos estaban a la orden del día. De hecho, aquel día estuvo marcado por otro suceso grave que no se supo hasta años después: el padre de la novia, Juan Manuel Ponte, sufrió un ictus durante el banquete y fue trasladado de urgencia al hospital. Entre el bullicio y los movimientos de los invitados esperando a la novia, se produjo el momento del pisotón.
El momento del accidente con la reina Letizia

Martina Klein lo describió con detalle en el programa ‘Late Xou’ de Marc Giró en TVE. La modelo explicó que, mientras aguardaban a que Laura Ponte se arreglase el vestido, se produjo el accidente. “En un momento dado, esperando a que Laura se arreglase el vestido, pisé a la Reina”, confesó. A continuación, detalló el utensilio del daño: “Le hice así, con el tacón, un tacón de una mujer embarazada de cinco meses en sus pies”.
La imagen deja poco espacio a la duda: la punta del tacón de Klein, con el peso extra de su embarazo, se clavó en el pie de Letizia. La reacción instintiva de la modelo fue de pánico y disculpa: “¡Ay, perdón! Lo siento”, fueron sus palabras inmediatas, según narró. Se sintió sonrojada y apesadumbrada, sin saber dónde meterse ante un error así con la nuera de los Reyes.
La sorprendente respuesta de la reina Letizia ante aquel accidente

Frente a lo que muchos podrían esperar —una queja, un gesto de dolor, incluso un enfado contenido—, la reina Letizia respondió con una aplomada serenidad. Según el relato de Klein, Letizia, sin mayor problema, le dijo “no te preocupes”. La modelo quedó impresionada por esa actitud. “Claramente le hice daño, aunque ella fue muy maja conmigo para quitarle hierro al asunto”, reconoció. Esta respuesta cortés y desdramatizante es consistente con la imagen pública de una Letizia que suele priorizar la corrección y el protocolo incluso en situaciones imprevistas.
La modelo subrayó en otras declaraciones la naturalidad del momento: “No, no se enfadó. Fue totalmente sin querer. Hombre, ¿te imaginas?”. Y añadió, bromeando sobre el peligro del calzado femenino en las aglomeraciones: “Bueno, nada, como cualquier mujer, es que con los tacones que vamos son criminales”.
La confesión televisiva y la broma con el neuroma de Morton

Martina Klein guardó esta historia durante más de dos décadas. No fue hasta su aparición en el ‘Late Xou’ de Marc Giró, compartiendo sillón con otras supermodelos de los 90 como Judit Mascó y Verónica Blume, cuando decidió contarla. La modelo no solo narró el suceso, sino que, en un tono distendido y algo culpable, estableció una conexión humorística con un problema de salud posterior de la reina.
Años después del incidente, se hizo público que la reina Letizia padece un neuroma de Morton en el pie izquierdo, una afección que le causa dolor y que la ha obligado a reducir el uso de tacones y hasta a sentarse en algunos actos. Klein, al ver esas noticias, no pudo evitar sentir un remordimiento jocoso.
En el plató, mirando a cámara, se dirigió directamente a la monarca: “Reina Letizia, sí, fui yo, lo siento muchísimo, de corazón”. Sus compañeras de entrevista, como Laura Sánchez, bromearon diciéndole: “Te has hecho responsable”. El presentador, Marc Giró, añadió con su humor característico que había tenido suerte de vivir en el siglo XXI, “porque esto antes era mazmorra y decapitación total”.







