De Adamuz a Barcelona: Un nuevo accidente ferroviario se apodera de los informativos a menos de 72 horas de la tragedia en Córdoba

Un joven maquinista en prácticas, de 28 años, falleció la noche del martes al ser embestido el tren en el que viajaba por un muro de contención derrumbado. El accidente, ocurrido en la línea R4 de Rodalies a su paso por Gelida (Barcelona), causando además 37 heridos y paralizando por completo la red catalana

Este martes por la noche, pasadas las 21:00 horas, un nuevo accidente ferroviario se apoderó de los informativos de la tele española. Esta vez, y en menos de 72 horas de la tragedia en Adamuz, un Rodalies en Barcelona de la línea R4 circulaba entre Gelida y Sant Sadurní d'Anoia cuando un muro de contención de la autopista AP-7, debilitado, aparentemente, por la lluvia, se vino abajo justo delante de la máquina. 

Esta colisión le costó la vida a un maquinista en formación y dejó, hasta el momento de esta redacción, 37 heridos. El suceso, un eco demasiado cercano de la tragedia de Adamuz, vuelve a poner el foco en la seguridad de una red ferroviaria que arrastra graves problemas.

Un nuevo accidente ferroviario altera la parrilla de programación de los informativos y enluta la noche en Gelida

Un nuevo accidente ferroviario altera la parrilla de programación de los informativos y enluta la noche en Gelida
Un nuevo accidente ferroviario altera la parrilla de programación de los informativos y enluta la noche en Gelida | Fuente: Agencias

Todo ocurrió en el punto kilométrico 64 de la línea del Penedès. El tren de Rodalies en Barcelona chocó de lleno contra el muro desplomado. La fuerza del impacto la recibió sobre todo el primer vagón. Dentro viajaba el grueso de los heridos.

Publicidad

El primer aviso al 112 llegó a las 21:02 horas. Las primeras imágenes del accidente ferroviario en Barcelona, difundidas por los propios pasajeros, mostraban la escena dantesca bajo la lluvia. Los equipos de emergencia se movilizaron al instante. Llegaron 38 unidades de Bomberos de la Generalitat con 70 efectivos y 20 ambulancias del SEM. 

El acceso se hizo complicado bajo un puente de la AP-7. Tuvieron que colocar un hospital de campaña en la masía Can Martí de Baix, de las Cavas Torelló, para atender a los heridos en una primera instancia. Los bomberos tardaron casi una hora en sacar a una de las personas atrapada entre el amasijo de hierros. Mientras, los Mossos d’Esquadra y Protección Civil evacuaron al resto de viajeros, los que podían caminar, hacia un lugar seguro.

Una víctima mortal y el balance de los heridos

Una víctima mortal y el balance de los heridos
Una víctima mortal y el balance de los heridos | Fuente: Agencias

La persona fallecida en este nuevo accidente ferroviario era un joven de 28 años, natural de Sevilla. Se encontraba en la cabina del tren de Rodalies en Barcelona realizando sus prácticas como maquinista para Renfe.

Según fuentes cercanas, había pasado antes por una empresa privada de mercancías y estaba destinado en Barcelona para completar su formación. En el momento del siniestro, viajaba en la cabina junto al maquinista titular y otros tres compañeros en prácticas. Estos cuatro resultaron heridos de gravedad.

El balance total, actualizado a la medianoche del martes al miércoles, fue de 1 muerto y 37 heridos. De estos, cinco se encuentran en estado grave, seis en estado menos grave y 26 presentaban heridas leves. Los heridos más graves fueron distribuidos entre los hospitales Bellvitge, Vall d’Hebron y la Mútua de Terrassa. 

La Guardia Civil se encargó durante la noche de comunicar la noticia a la familia de la víctima en Sevilla y de gestionar el traslado del cuerpo. Hacia la una de la madrugada, una jueza de guardia de Vilafranca del Penedès se personó en el lugar para autorizar el levantamiento del fallecido y dar inicio a la investigación.

La hipótesis del temporal y otro incidente simultáneo

La hipótesis del temporal y otro incidente simultáneo
La hipótesis del temporal y otro incidente simultáneo | Fuente: Agencias

Según información recogida, todo apunta a que el temporal de lluvias fue el desencadenante. Fuentes consultadas por ABC explican que el muro sujetaba un talud que, con el terreno totalmente saturado de agua, colapsó sobre la vía. Es la misma línea que siguen los Bomberos y los propios responsables. El alcalde de Sant Sadurní d'Anoia, Pere Vernet, ha indicado que “hacía tiempo que no se veía en la zona y ha sido la causante del accidente”, según La Vanguardia. Se acumularon más de 100 litros.

Publicidad

Casi al mismo tiempo, otro tren de Rodalies en Barcelona, esta vez de la línea R1, sufría un incidente. Circulaba entre Blanes y Maçanet cuando chocó contra una roca desprendida también por el mal tiempo. Había unos 10 pasajeros, pero afortunadamente no hubo que lamentar heridos.

Este segundo descarrilamiento, aunque menos grave, encendió todas las alarmas en la sede de Rodalies. La dirección tomó la decisión de suspender todo el servicio en Cataluña. La red no se reanudaría hasta, como mínimo, las 9:30 de la mañana de hoy miércoles, tras una revisión tramo a tramo.

El accidente ferroviario golpeó con dureza la moral de los trabajadores. En los grupos de WhatsApp del sector, el estado de ánimo es de absoluta desolación. “Ya estaban siendo unos días muy difíciles a raíz del accidente del AVE en Adamuz y ahora vuelve a pasar esto”, explicaron trabajadores ferroviarios a ABC. “Es un golpe durísimo”.

Los empleados señalan los problemas de la red de cercanías. “La infraestructura deja mucho que desear y este tipo de incidentes son mucho más comunes”, señalan. Aunque matizan que cuesten vidas, “es ya lo último”.

El problema, según el relato, es estructural. “La orografía de Rodalies es muchísimo más peligrosa: siempre estamos pasando por medio de bosques, por tramos con pendientes muy marcadas o incluso por vías únicas que dificultan enormemente nuestro trabajo”. En ese contexto, “desprendimientos, caídas de árboles o pequeños descarrilamientos son el pan de cada día”. 

Un compañero de la víctima reveló además que, muchos jóvenes eligen Cataluña para hacer prácticas porque “es donde no quiere ir nadie”, debido a que “la red es más compleja y las vías están en peor estado”. El sindicato de maquinistas SEMAF, tras lo sucedido, instó a no mover ni un tren en todo el día como protesta.

Este no es el primer accidente mortal por un desprendimiento en la línea R4. El 20 de noviembre de 2018, un tren en Vacarisses fue impactado por un alud de tierra que causó una muerte y 44 heridos. Siete años después, en marzo de 2024, otro convoy descarriló en el mismo tramo por un desprendimiento, sin heridos. El temporal, bautizado como borrasca Harry, se cobró otra vida esa misma jornada. En Palau-sator, un hombre de unos 60 años falleció cuando su coche fue arrastrado al intentar cruzar una riera crecida.

Publicidad