El primer 'Debate de las Tentaciones' de Telecinco no fue una charla tranquila para cerrar capítulos, sino un campo de batalla donde resurgieron rencores, se lanzaron acusaciones graves y se desvelaron rumores que dejaron a más de uno sin palabras.
Con la presentadora anunciando desde el principio que sería “una noche de infarto”, el programa cumplió su promesa al destapar una supuesta infidelidad y una noche de pasión que amenazaban con dinamitar las parejas que habían logrado salir juntas de la isla.
El reencuentro gélido entre Sandra y Juanpi
Sandra, la participante que llegó de la mano de Andrea, fue la primera en sentarse en el plató. Su valoración de la experiencia fue dura. Dijo que no le había gustado verse en el programa: “Ha sido duro, verse haciendo y diciendo cosas duras, ha sido difícil”. Y cuando Barneda le preguntó qué era lo que más le había molestado, su respuesta fue directa y apuntaba a su expareja: “Lo que más me ha dolido han sido los comentarios que Juanpi ha soltado por la boca”.
La llegada de Juanpi al set confirmó que esos dolores seguían muy presentes. No hubo saludo, ni mirada, ni ningún gesto de cordialidad. Sin embargo, el contraste llegó con la entrada de Mara. Ella, al contrario que Sandra, fue directa a besar al andaluz en la boca, confirmando así que su relación, forjada en la isla, seguía en pie. Juntos explicaron que les había resultado “duro” compartir la emisión del programa como pareja.
El rumor sobre Andrea, Alba y la sombra de una traición
La siguiente bomba la trajo la propia conducción del debate. Cuando llegó Andrea, saludó a ambas Sandras y aseguró que no tenía nada malo que decir de la joven Sandra. Como mucho, admitió que ella le “presionó cuando estaba agobiado”, aunque reconoció haberse pasado al decir en su momento que le daba “asco”. Al ser preguntado por la razón de aquel agobio, explicó: “Me agobié por las circunstancias, por no poder hacer vida de pareja, nadie nos podía ver”.
Fue en ese momento cuando Sandra Barneda soltó una nueva revelación: que Andrea y Alba (la expareja de Gerard, que acudió con él al reencuentro anterior) habían tenido una noche de pasión. El italiano lo negó de plano. Aseguró que habían salido de fiesta juntos, con amigos, y que no había pasado absolutamente nada más.
La colaboradora Marta Peñate añadió más leña al fuego, señalando que le habían llegado “muchos comentarios sobre que se besaron en un local”. Pero Andrea fue categórico para zanjar cualquier rumor, apelando a la amistad: “Gerard es mi amigo y solo por eso no haría nada con ella”, sentenció. Aun así, la duda quedó flotando en el ambiente del 'Debate de las Tentaciones'.
La acusación más grave: la supuesta infidelidad de Mara

Sin embargo, la parte más explosiva de la noche estaba por llegar. La colaboradora Helena aseguró tener información de primera mano sobre una infidelidad cometida por un miembro de una de las parejas que había salido de la isla juntos. Con Sandra, Juanpi y Mara sentados en la mesa, Barneda pidió a Helena que desvelara la identidad del o la “infiel”.
Helena no dudó y señaló directamente a Mara. La reacción de Juanpi fue de total desconcierto. Helena relató lo sucedido: “En diciembre fui a una discoteca y un chico me dijo que se había estado acostando contigo desde hace meses, y me enseñó conversaciones. Me lo dijo toda la discoteca, y para él eras su medio novia”.
Mara se defendió con vehemencia, repitiendo una y otra vez que aquello era “mentira”. Exigió ver las pruebas y que se dijera el nombre del acusador. Helena se justificó explicando que no tenía las pruebas físicas, que solo había visto las conversaciones y que no podía revelar el nombre. Este cara a cara, sin pruebas concluyentes pero con una acusación muy concreta, generó uno de los momentos de mayor tensión del 'Debate de las Tentaciones', dejando a Juanpi en una posición muy incómoda y a la pareja que formaba con Mara bajo una sombra de duda enorme.
La ausencia inesperada de Álvaro y Mayeli

En medio de este torbellino de acusaciones, hubo una notable ausencia. Sandra Barneda informó al público desde el inicio: “Álvaro y Mayeli tenían que estar en plató, pero la cosa se ha complicado”. Sus palabras fueron acompañadas por una fotografía de Mayeli en una camilla de hospital, monitorizada.
Aunque en el momento de la emisión del debate aún no eran padres, el día de la grabación (a solo semanas de la fecha probable de parto) habían tenido “unas dificultades” que les impidieron asistir. Barneda lo explicó con preocupación: “Las cosas pueden precipitarse. Enseguida vamos a intentar hablar con ellos a lo largo de la noche, para que nos puedan explicar en qué situación se encuentran en estos momentos”. Se refirió a Mayeli, con empatía, como “madre primeriza”, trasladando la preocupación por su salud y la del bebé, y poniendo un punto de realidad y seriedad en medio del drama interpersonal.







