Pilar Eyre sentencia a la Familia Real tras el funeral de Irene de Grecia: “Le hacen más caso muerta que viva”

El último adiós a la princesa Irene de Grecia debería haber sido un acto de estricto protocolo y recogimiento familiar. Sin embargo, según la mirada experta de la periodista Pilar Eyre, lo que se vio en Madrid y luego en Atenas fue algo más complejo. 

Detrás de la pompa y las imágenes oficiales del funeral de Irene de Grecia, Pilar Eyre detectó gestos, ausencias y decisiones que, en su opinión, hablan de una Familia Real con grietas profundas. Su análisis, compartido en un vídeo que ha abordado la revista Lecturas, pone el foco en una ironía amarga: la hermana de la reina Sofía, una figura siempre discreta y al margen de los focos, parece haber recibido en su muerte una atención que no tuvo en vida. Y cada detalle del ceremonial, desde la colocación de los familiares hasta la música elegida, sirve a Eyre para trazar un mapa de las tensiones no resueltas dentro de la Casa Real española.

“Le hacen más caso muerta que viva”, expresa la escritora Pilar Eyre. Esa es la tesis que desarrolla a lo largo de su análisis. “La pobre Irene ha recibido más homenajes en muerte que en vida”, añade la experta en Casa Real, señalando lo que ella percibe como una contradicción. Irene de Grecia, la ‘tía Pecu’ para la familia, pasó más de treinta años viviendo de forma anónima y discreta en el palacio de la Zarzuela, al lado de su hermana la reina Sofía. Su vida fue alejada deliberadamente de la esfera pública.

Ahora, tras su fallecimiento, su despedida se ha convertido en un acto de Estado con todos los honores. Para Eyre, este contraste es significativo. Plantea la pregunta de si todo el protocolo desplegado es un homenaje genuino o más bien una obligación institucional que termina por dar a la difunta una relevancia que, por voluntad propia o ajena, no buscó mientras estaba viva.

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Los detalles del protocolo del funeral de Irene de Grecia “sorprendieron” a la experta

Los detalles del protocolo del funeral de Irene de Grecia “sorprendieron” a la experta
Los detalles del protocolo del funeral de Irene de Grecia “sorprendieron” a la experta | Fuente: Casa de S.M el Rey

Eyre no se limita a la crítica general; se sumerge en los detalles específicos del funeral celebrado en Atenas, en el cementerio real de Tatoi. Allí, Irene de Grecia fue enterrada junto a sus padres y a su hermano, el rey Constantino. La periodista describe el rito ortodoxo: “Se le viste de blanco, le lava el cuerpo completamente, el féretro está abierto. Hay unas oraciones especiales y, tras el responso, se le pone con los pies desnudos al altar”. Y sobre este punto concreto, lanza una observación: “Creo que tuvieron bastantes fallos”.

Otro aspecto que le llamó poderosamente la atención fue la custodia del féretro. “El féretro se quedó custodiado por la Guardia Real, que está creada exclusivamente para la Familia Real española. No merecía este acompañamiento”, afirma de manera tajante. Su argumento es legalista: “‘Princesa’ era un título de cortesía porque, además, en Grecia hay una república y no existen los títulos nobiliarios. En nuestro país, solo lo son los hijos de los reyes”. Para ella, este despliegue era protocolariamente excesivo para la figura de Irene.

La disposición familiar: la “frialdad” y el “cordón sanitario”

La disposición familiar: la “frialdad” y el “cordón sanitario”
La disposición familiar: la “frialdad” y el “cordón sanitario” | Fuente: Casa de S.M el Rey

Donde el análisis de Pilar Eyre se vuelve más incisivo es en su lectura de la dinámica familiar durante la ceremonia. Le chocó, y así lo expresó, la colocación de los miembros de la familia. “Otra cosa que me sorprendió es que vale que en su protocolo es que la Reina vaya con las principales figuras (Felipe, Letizia, Leonor y Sofía), pero me molestó la poca delicadeza de no dejar que Cristina y Elena estuvieran a su lado”.

Eyre defiende que, en un momento de tanto dolor para la reina Sofía, sus hijas, las infantas Elena y Cristina, deberían haber estado a su lado como apoyo principal. “Para Pilar, las Infantas debían estar del brazo de su hija y no sus nietas, de las que dice que la emérita 'no ha visto mucho'”. En su lugar, observó cómo la reina Letizia y sus nietas, Leonor y Sofía, formaban una especie de círculo de protección. “Leonor y Sofía la estuvieron apoyando, muy bien vestidas. También Letizia, que tampoco ha tenido una relación fluida, amparándola, acogiéndola, tapándola con el paraguas... Entre las tres haciéndola de cordón sanitario”.

Esta imagen, para Eyre, era reveladora de una “tirantez” que ella atribuye a un hecho concreto: el apoyo que ambas infantas han dado a su padre, el rey emérito Juan Carlos I, tras la publicación de sus memorias. “Después de que Elena fuera a la presentación... Ahí hay una gran grieta insalvable. Ha habido tantos desencuentros que hay un abismo que no se puede superar. Aunque des un salto, las piernas no llegan. La familia está muy rota. Esto se ve perfectamente en la iglesia y en la frialdad entre unos y otros”, sentencia.

La ausencia más sonada: la versión de Eyre sobre Juan Carlos I

Luto en el entorno de la Casa Real por la muerte de uno de los colaboradores más fieles de Juan Carlos I
La ausencia más sonada: la versión de Eyre sobre Juan Carlos I | Fuente: Europa Press

Uno de los puntos más comentados de todo el episodio fue la ausencia del rey emérito, tanto en la capilla ardiente de Madrid como en el entierro en Atenas. La versión oficial apuntó a motivos de salud, pero Pilar Eyre ofrece una versión muy distinta en su relato.

“Dicen que se encontraba mal y que los médicos le aconsejaron no volar. Me han dicho que no es cierto”, afirma de entrada. Y continúa: “Iba a venir, pero se le recordó desde Casa Real que no podía pernoctar en la Zarzuela. Y entonces dijo que no venía. Por eso se ha buscado esto de los médicos. No se entiende por qué cada dos por tres va a las regatas o a las carreras de coches. Es difícil de creer. No le dejaban dormir y con chulería dijo: 'pues no voy'”.

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Una elección musical sorprendente y un balance de dolor

Una elección musical sorprendente y un balance de dolor
Una elección musical sorprendente y un balance de dolor | Fuente: Casa de S.M el Rey

Incluso un detalle aparentemente menor como la música no escapa al ojo crítico de la periodista. “Me sorprende que no haya elegido 'La Pasión según San Juan', de Johann Sebastian Bach, porque la eligieron para el funeral de su padre. Para ellos es muy espiritual y potente”. Este comentario sugiere que, para Eyre, hasta la selección del repertorio podría indicar una cierta distancia emocional o una ruptura con los símbolos familiares más íntimos.

Por encima de todo, Eyre no pierde de vista el núcleo humano del drama: la profunda tristeza de la reina Sofía. “Ha perdido a su única alma, su única ancla, su última hermana sobre la tierra”, recalca. Subraya que en menos de dos años, la reina emérita ha perdido a su hermano Constantino, a su hermana Irene y a su mejor amiga, Tatiana Radziwill