Lo que debía ser un viaje rutinario de alta velocidad terminó en una escena dantesca, con vagones rotos, hierros retorcidos y decenas de vidas afectadas. Dos trenes, uno de la empresa Iryo y otro de Renfe, se vieron involucrados en un fatal accidente de trenes en Córdoba (Adamuz), que ha dejado al menos 21 personas fallecidas y decenas de heridos, varios de ellos en estado muy grave.
Hasta el momento de esta redacción se habla de 39 víctimas mortales y 152 heridos graves que ya habían sido trasladados a hospitales, según información proporcionada por la Guardia Civil y del 112 andaluz. En total, han sido 484 pasajeros afectados, mismos que viajaban entre ambos trenes.
Las imágenes del accidente de trenes en Córdoba que rápidamente circularon por medios de comunicación como RTVE, Telecinco, Antena 3, diversas cadenas nacionales y redes sociales mostraban la magnitud del suceso: trenes volcados, pasajeros atrapados que intentaban salir por las ventanas y un operativo de rescate masivo trabajando contra reloj. Esta tragedia ha conmocionado al país y ha abierto una investigación urgente para determinar cómo pudo suceder un choque de tal magnitud en la moderna red ferroviaria española.
La secuencia del accidente de trenes en Córdoba que han catalogado como "tremendamente extraño"

Según la información oficial expresada por funcionarios y autoridades presentes en el lugar a diversos medios de comunicación, el accidente de trenes en Córdoba fue una cadena de eventos que comenzó pasadas las siete y media de la noche. Un tren Iryo, que había salido de Málaga con destino a Madrid a las 18:40, se descarriló a la altura de Adamuz.
No fueron todos los vagones, sino específicamente los últimos tres (del seis al ocho). Estos vagones se salieron del carril y cayeron en la vía contigua. En ese preciso instante, por esa vía paralela viajaba a unos 200 kilómetros por hora un tren Alvia de Renfe, que hacía el trayecto de Madrid a Huelva.
El impacto que generó el accidente de trenes en Córdoba habría sido inevitable. El Alvia, al encontrarse con los vagones descarrilados del Iryo en su camino, también se salió de la vía y cayó por un terraplén de unos cinco o seis metros de altura. El maquinista de este segundo tren, un joven de 27 años, falleció en el acto.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha expresado su total perplejidad ante lo sucedido y ha vaticinado que puede haber más víctimas mortales. En una comparecencia pasada la medianoche, señaló que el estado de la vía era bueno, que se había renovado en mayo, y calificó el accidente como “tremendamente extraño”.
“El tren Iryo es prácticamente nuevo y también es una vía renovada. En concreto, en este tramo concluyeron los trabajos de sustitución en mayo. El accidente es tremendamente extraño, es en línea recta. Todos los expertos que hemos podido consultar están tremendamente extrañados”, insistió.
El relato desgarrador de los supervivientes atrapados en el accidente de trenes en Adamuz, Córdoba
Desde dentro de los vagones, la experiencia sería todavía más aterradora. Un periodista de RNE que viajaba en uno de los trenes relató a RTVE que la sensación fue como “un terremoto” que estremeció el vagón. Los pasajeros, en medio del caos y la oscuridad, cogieron los martillos de emergencia para romper las ventanas y comenzar a escapar del convoy.
María San José, de 33 años, pasajera del vagón número seis del tren Iryo, contó su experiencia para El País. “Hay muchos heridos, sigo temblando”, dijo. Relató que de repente empezaron a notar vibraciones:“Y muchos golpes, golpes, se han empezado a caer las maletas, y golpes hasta que el tren se ha frenado”.
En un principio, pensaron que se trataba de un simple descarrilamiento, pero la realidad era mucho peor. “Cuando hemos salido hemos visto los vagones retorcidos y dos vagones del otro tren volcados”, agregó. Horas después del accidente, ella y decenas de pasajeros más esperaban en mitad de la nada, a unos seis kilómetros de Adamuz, a que los trasladaran en autobuses.
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, fue de los primeros en llegar a la zona junto a la Policía Local. “He visto a un pasajero hecho un trapo. Hemos llegado los primeros y había un cuerpo cortado por la mitad. Pero no había luz, era de noche. El escenario es dantesco”, describió.
Un operativo de rescate colosal entre hierros retorcidos, fallecidos y heridos

La respuesta de los servicios de emergencia fue inmediata y masiva. El 112 andaluz movilizó un enorme dispositivo que incluyó seis UVIs móviles del 061, dos UVIs de transporte de críticos, múltiples ambulancias convencionales y de Cruz Roja, y vehículos de apoyo logístico. La Junta de Andalucía solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), y una sección de 37 militares con 15 vehículos se dirigió a la zona desde Morón de la Frontera.
El trabajo de los equipos de rescate fue extremadamente complicado. Paco Carmona, director jefe de Bomberos del Consorcio de Córdoba, explicó en RTVE que estaban sacando a personas con “cortes, magulladuras, contusiones, fracturas abiertas...”. El acceso a los vagones más afectados era una pesadilla logística. “Está siendo difícil el acceso a los vagones afectados porque están ‘retorcidos’ y hay ‘amasijos de hierro’, sillones y todo tipo de obstáculos que dificultan la llegado a las víctimas”, detalló. Afortunadamente, al filo de la medianoche, el ministro Puente pudo confirmar que todas las personas atrapadas habían sido ya rescatadas y trasladadas a seis hospitales andaluces.
Las reacciones institucionales y el duelo nacional
La tragedia ha suscitado una ola de condolencias y una respuesta coordinada de todas las instituciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue uno de los primeros en pronunciarse a través de X. “El Gobierno está trabajando con el resto de autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros”, escribió. Más tarde, cerca de la una de la madrugada, publicó un segundo mensaje: “Hoy es una noche de profundo dolor para nuestro país por el trágico accidente ferroviario en Adamuz”.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, viajó a la zona para seguir los operativos. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, habló con él por teléfono y pidió a Sánchez que suspendiera la reunión que tenían prevista para el lunes, a lo que el presidente accedió dada la gravedad de los hechos. Incluso la Casa Real emitió un comunicado trasladando su pésame “a los familiares y allegados de los fallecidos” y expresando su seguimiento “con preocupación” del accidente.
Mientras tanto, las consecuencias logísticas son inmediatas. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) suspendió la circulación en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. El ministro Puente advirtió que las incidencias en el tráfico podrían durar semanas, y Adif confirmó que la circulación con Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva seguiría suspendida todo el lunes. Para los familiares de los afectados, se ha habilitado un número de teléfono (900 101020) y se han dispuesto puntos de apoyo psicológico en varias estaciones.







