Enero siempre es un examen para la economía de los hogares españoles. Tras el maratón de gasto en regalos, comidas, viajes y celebraciones navideñas, toca rehacer las cuentas y, cómo no, apretarse el cinturón (y resistirse a las rebajas). Pero, esta vez, la solución podría estar más cerca de lo que parece si rebuscamos por casa.
De hecho, según el último estudio de Vinted realizado por Atomik Research, más de la mitad de los españoles reconoce acumular entre 200 y 1.000 euros en artículos que no usa. Más del 60 % de los encuestados en nuestro país afirma tener más de 200 euros en artículos sin utilizar en casa, y un 14 % incluso calcula que supera la barrera de los 1.000 euros objetos inútiles para su día a día.
El informe, elaborado a partir de una encuesta online a 14.025 adultos en siete países europeos —2.002 de ellos en España—, apunta a un valor económico considerable de artículos que podrían convertirse en una fuente de ingresos extra en plena cuesta de enero.
Un enero de facturas… y oportunidades
De esta manera, enero se convierte en el mes adecuado para revisar qué se usa realmente en el hogar y qué lleva tiempo acumulando polvo. Los tratos que tenemos olvidados en un cajón pueden suponernos oportunidades de obtener liquidez inmediata y ganar espacio, más allá de contribuir a un modelo de consumo más circular, que nunca hay que olvidarlo.
En cualquier caso, el interés por la segunda mano no responde solo a una necesidad coyuntural de obtener dinero rápido tras la Navidad, sino que los motivos de fondo están cambiando. Un 49 % de los consumidores españoles destaca la practicidad y utilidad de los artículos de segunda mano, mientras que el 42 % subraya la dimensión medioambiental y la sostenibilidad de este tipo de consumo. Comprar y vender productos usados se percibe cada vez menos como un recurso de última hora y más como una práctica asumida.

Por ello las plataformas digitales especializadas en segunda mano se consolidan en los últimos años, y ellas mismas te incitan a que vendas y compres con el fin ordenar, hacer inventario y hacerte creer que puedes ganar dinero.
Los objetos en desuso que tenemos en casa van desde ropa prácticamente nueva hasta dispositivos electrónicos o libros ya leídos, un colchón potencial en un mes especialmente duro para las finanzas domésticas.
En este sentido, la electrónica ocupa un lugar destacado. Los artículos tecnológicos, como teléfonos móviles, tabletas o videoconsolas, son los productos que más llaman la atención a la hora de revender. Según el estudio, el 54 % de los consumidores se muestra interesado en poner a la venta este tipo de dispositivos.
El 54 % de los consumidores se muestra interesado en poner a la vender artículos tecnológicos que ya no usa
Dentro de esta categoría, las consolas se sitúan en la cúspide del mercado de segunda mano. Un 59 % de los encuestados señala este aparato como el más demandado, seguidas muy de cerca por tabletas y teléfonos móviles, ambos con un 55 % de preferencia. Entre las marcas, la PlayStation encabeza las búsquedas, concentrando el interés del 47 % de los usuarios, mientras que Nintendo despierta la atención del 27 %. Son sobre todo las máquinas de generaciones anteriores las que representan, para muchos hogares, una fuente inmediata de dinero.
Pero, como decíamos, más allá de la electrónica, los armarios españoles esconden también un filón económico. La ropa ocupa un lugar central en la oferta de segunda mano. De acuerdo con la encuesta, un 53 % de los consumidores está interesado en poner en venta artículos de moda, desde prendas que nunca llegaron a estrenarse hasta piezas que han quedado en desuso por cambios de talla o de estilo. La ropa, por su volumen y rotación, se ha convertido en uno de los segmentos con mayor movimiento en plataformas como Vinted o Wallapop.

El entretenimiento y los productos del hogar completan este podio. El 48 % de los encuestados afirma estar interesado en revender artículos relacionados con el ocio —juegos, dispositivos o soportes culturales—, y un 42 % menciona los objetos domésticos.
Prácticamente la mitad de los encuestados busca adquirir libros usados, lo que convierte al mes de enero en una oportunidad perfecta para vaciar estanterías y dar salida a aquellos títulos que ya han sido leídos o que nunca llegaron a abrirse. A ellos se suman los artículos musicales: un 32 % se muestra interesado en hacerse con vinilos, CD e inclusive cassettes de segunda mano.
Los juegos de mesa y los objetos coleccionables también encuentran su público, así como los objetos de colección, encontrando tanto figuras como ediciones limitadas. Como apunte, el estudio consultado destaca que el 56 % de las personas ha decidido comprar artículos de segunda mano por su historia u origen únicos, más allá de su precio o funcionalidad.
Eso sí, la nostalgia se traduce también en cierto arrepentimiento. Un 72 % de los españoles admite lamentar haber tirado juguetes u objetos coleccionables de su infancia, lo que refuerza la idea de que muchas de esas piezas, hoy ya desaparecidas de sus hogares, podrían haber tenido una segunda vida en manos de otros usuarios.







