“Optaron por camuflarse”: La desenfrenada vida nocturna de la princesa Leonor ha sorprendido a más de uno

Con todo el protocolo, los discursos, los actos oficiales y el uniforme militar, se nos puede pasar por alto un detalle: la princesa Leonor tiene veinte años. Acaba de cumplirlos. 

A los veinte, da igual que seas heredera al trono o estudiante de cualquier cosa, necesitas tu espacio. Necesitas salir, reírte con amigos, bailar, escuchar música alta y, aunque sea por unas horas, sentirte simplemente joven. Resulta que la princesa Leonor, en medio de su formación en la Academia General del Aire de San Javier, en Murcia, está haciendo exactamente eso.

Según ha podido saber la revista Lecturas, la princesa Leonor se ha convertido en una clienta más de las discotecas y pubs de la zona los fines de semana. Y lo hace con una particularidad: rodeada de amigos de la academia y con un equipo de seguridad que ha aprendido a mimetizarse tan bien que casi parecen otros estudiantes de fiesta.

La princesa Leonor llegó a Murcia el pasado septiembre. Allí está metida de lleno en el tercer año de su formación militar. El primer cuatrimestre fue de formación general, técnicas de mando, logística… Ahora, tras las navidades, está enfrascada en cosas más operativas: ciencias aeroespaciales, ensayos en vuelo. Hace poco hasta pilotó por primera vez en solitario. Son jornadas intensas, exigentes física y mentalmente. Pero los fines de semana, como a todos los alumnos, le toca descanso.

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Aquí es donde la cosa se pone interesante con respecto a las escapadas nocturnas de la princesa Leonor 

Aquí es donde la cosa se pone interesante con respecto a las escapadas nocturnas de la princesa Leonor 
Aquí es donde la cosa se pone interesante con respecto a las escapadas nocturnas de la princesa Leonor | Fuente: Casa de S.M el Rey

La revista Lecturas explica que, en esas horas libres, la hija de los Reyes Felipe y Letizia "sale junto a sus compañeros y amigos para descansar de la disciplina y poder relajarse". Y añaden un matiz importante:"A pesar de ser princesa y consciente de toda la responsabilidad que pesa sobre sus hombros, Leonor no deja de ser una joven de veinte años".

Da la sensación de que en la academia, lejos del foco constante de Madrid, ha encontrado un cierto margen para la normalidad. Tiene, como explican, una mayor libertad de movimientos al entenderse su compromiso y responsabilidad asumida con el cargo. Es decir, confían en ella. Sabe cuáles son sus límites, y eso le permite disfrutar de un ocio que, para cualquier otro joven de su edad, sería lo más normal del mundo.

Los lugares: desde la discoteca Bastilla al pub Brothers

La princesa Leonor cumple un nuevo y simbólico hito en su formación: vuela sola por primera vez en un Pilatus PC-21
Los lugares: desde la discoteca Bastilla al pub Brothers | Fuente: Casa de S.M el Rey

¿Y adónde va la princesa Leonor? Pues según las informaciones, se mueve por los locales de moda de la zona de San Javier. Uno de los planes que relatan ocurrió poco antes de Navidad. La vieron en la discoteca Bastilla, un local famoso en el paseo marítimo de Lo Pagán, un municipio cercano a la academia. Leonor fue vista rodeada con quienes comparte las 24 horas del día confidencias y lecciones bajo el mismo techo, aseguran en la revista.

Pero no es el único sitio. Otros testigos comentan a la revista que los fines de semana también la han visto en pubs de la zona. Mencionan uno en concreto, el pub Brothers, que está cerca de la academia militar. Allí, dicen, la princesa Leonor se rodea de un ambiente juvenil y disfruta con el resto de sus compañeros.

Es la imagen de una integración total. No está en una suite vip o en un lugar apartado. Está en los mismos sitios a los que iría cualquier alumno de la academia. Compartiendo mesa, música y probablemente alguna ronda de bebidas con los amigos que ha hecho durante estos meses. Para ella, esos momentos deben de ser un verdadero respiro. Un paréntesis donde no es la princesa de Asturias, sino simplemente Leonor, una más del grupo.

El discreto arte de la protección real

La princesa Leonor y la formación militar que la distancian de otras princesas
El discreto arte de la protección real | Fuente: Casa de S.M el Rey en X

Claro, uno piensa: ¿y la seguridad? No puede ir sola la princesa Leonor. Y efectivamente, no va. La rodea un equipo de protección, pero su estrategia es la discreción absoluta. Tienen un plan muy estudiado para estas salidas nocturnas. Según detalla el medio citado, ese equipo está formado por agentes de entre 25 y 35 años. Y la clave está en su aspecto: Habrían optado por camuflarse en la discoteca, portando una vestimenta de fiesta que les hiciera pasar desapercibidos en el ambiente.

Imagínate la escena. En la pista de la discoteca Bastilla, entre luces y música, hay un grupo de jóvenes riendo y bailando. Entre ellos, la princesa Leonor. Y repartidos por el local, sin llamar la atención, varios hombres y mujeres que parecen otros veinteañeros más, pero cuya mirada nunca se aparta realmente de ella. Su trabajo es no interferir, no cortar la naturalidad del momento, pero estar listos para actuar en milésimas de segundo si hace falta. 

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Es la parte menos visible y quizás más fascinante de esta historia. Cómo el dispositivo de seguridad se adapta para permitirle una vida que se acerque lo máximo posible a la normalidad. No hay cordones policiales ni agentes con traje y gafas de sol a la vista. Hay gente camuflada, fundiéndose con la multitud

No es la primera vez: el precedente de Chile

El foco sobre la princesa Leonor
No es la primera vez: el precedente de Chile | Fuente: Europa Press

Para quienes se sorprendan, esto no es algo nuevo. La princesa Leonor ya demostró en su etapa anterior a bordo del buque escuela Juan Sebastián Elcano que sabe compaginar sus deberes con momentos de esparcimiento. Hace casi un año, en marzo de 2025, hubo un revuelo considerable cuando se filtró una imagen de la princesa Leonor en Chile. En la foto, que se hizo viral, se la veía en el Café Pub Colonial de Valparaíso, con una cerveza en la mano, sonriendo y relajada con sus compañeros de viaje.

Aquella imagen generó un debate, pero también sirvió para humanizarla enormemente. Mostraba a una joven que, incluso en una misión tan importante como la del Elcano, necesita sus ratos de desconexión. Lo de Murcia es la continuación de esa misma línea. Una vez más, aprovecha su tiempo libre para fortalecer vínculos con sus compañeros y despejar la mente.

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