La presión acumulada en 'La Promesa' está a punto de estallar en varios frentes a la vez, pero hay un asunto que se lleva toda la atención. El psiquiatra dará por fin su diagnóstico definitivo sobre Ángela, y de él dependerá si la joven tendrá que enfrentarse al ingreso en un manicomio.
Mientras, un regreso inesperado agitará más las cosas: Carlo vuelve, pero no precisamente recibido con los brazos abiertos por María. Prepárate para un capítulo donde las confesiones, las decisiones apresuradas y las luchas de poder marcarán el ritmo de todos los personajes.
Toño frena a Manuel y Enora detiene a las cocineras en ‘La Promesa’
En el ámbito de los negocios, la situación para Manuel es desesperada. La mano negra de Leocadia ha logrado que el mercado se desinterese por completo por el motor de aviación, llevando la empresa al borde del colapso. En un momento de rabia y frustración, Manuel estará a punto de tomar una decisión irreversible: romper el trato de negocio con don Luis.
Aquí es donde entra la cordura de Toño. Su amigo intervendrá justo a tiempo para evitar que Manuel actúe desde la impulsividad. Toño le frenará, impidiendo que tome una determinación motivada por la ira y no por la estrategia. Esta intervención salvará a Manuel de cometer un fallo que podría haber acabado con sus últimas esperanzas.
Paralelamente, Toño descubrirá otro plan en marcha. Candela y Simona, las cocineras, se disponían a visitar al tío de Enora, presumiblemente para indagar en su pasado. Afortunadamente, la propia Enora logrará detenerlas a tiempo, evitando que su plan se lleve a cabo.
La batalla por Ángela y la salvación del refugio
El conflicto central del capítulo de ‘La Promesa’ girará en torno a Ángela. Mientras el psiquiatra se dispone a evaluarla, las presiones alrededor de la joven serán máximas. Por un lado, Lorenzo seguirá empeñado en su objetivo de internarla.
Por el otro, Curro no piensa rendirse. El joven planta cara directamente al capitán y le asegura que no importa lo que decida el doctor.“No importa que consiga meter a Ángela en un manicomio, porque él la rescatará y se fugarán”, es la promesa que lanza, según adelanta RTVE. Mientras, Ángela intentará por todos los medios hacer ver al doctor Antúnez que Lorenzo solo busca castigarla.
En otra parte del palacio de ‘La Promesa’, Petra tomará las riendas de un problema que afecta a los más desfavorecidos. Samuel, abrumado, se derrumbará ante ella al anunciar el cierre del refugio. Pero Petra no se rinde. Ella informará a Samuel de su decisión: ella se va a hacer cargo del refugio con la ayuda de Prudencio. Con determinación, le dice que “¡Conseguirán salvar el lugar!”.
Confesiones de amor y un regreso forzado

Los sentimientos también tienen su espacio clave en este episodio de ‘La Promesa’. Después del beso que compartieron, la tensión entre Teresa y Cristóbal es palpable. Teresa, necesitando sincerarse, busca a Cristóbal y le hace una confesión reveladora: el beso no la molestó… Esta admisión abre la puerta a lo que realmente siente por él.
Otro reencuentro cargado de emociones es el de Carlo. El joven regresará, pero no por voluntad propia. Pía y Samuel lo trajeron de la oreja, según RTVE. María no se alegra de verlo, lo que indica que su partida dejó heridas sin cerrar. Carlo, consciente de la situación, se acercará a ella y le dice que tienen que hablar. La gran pregunta es si esta conversación servirá para que ambos se sinceren de una vez por todas.
El drama de Adriano y el enfrentamiento final
Quizás uno de los momentos más dramáticos y cargados de dolor es el que vivirá Adriano. Su “amigo” Jacobo le ha pedido ayuda para descubrir la identidad del hombre que besó a Martina. El problema, que atenaza a Adriano, es que él mismo es ese hombre.
Con todo el dolor de su corazón, Adriano tomará una decisión loable. En lugar de confesar su culpa, lo que probablemente destruiría su amistad con Jacobo y su relación con Martina, decide animar a Jacobo a perdonarla. Le urge a que luche por Martina, prefiriendo perderla él antes que verla sufrir.
La tensión llega a su punto máximo cuando Leocadia, en un intento de justificar la situación de Ángela, intentará culpar únicamente a Lorenzo. Pero Martina no está dispuesta a permitirlo. La encara y le deja claro que ella no es menos responsable, recordándole su parte de culpa en todo el entramado que ha llevado a Ángela a ese límite.







