Los 365 botones se han consolidado como el primer fenómeno viral de 2026 en TikTok, una tendencia que surgió de forma orgánica tras un simple comentario en la red social china. La usuaria Tamara, conocida como @flylikeadove, declaró a finales de 2025 su intención de adquirir 365 botones, uno por cada día del año, como herramienta para ser más consciente del paso del tiempo. Lo que comenzó como un propósito personal se transformó en un movimiento global cuando miles de usuarios empezaron a replicar la idea con sus propias interpretaciones creativas.
La propuesta generó inicialmente confusión entre los espectadores, que bombardearon a Tamara con preguntas sobre el uso concreto de los botones. Sin embargo, su respuesta terminó convirtiéndose en el mantra de la tendencia: "En realidad, solo tiene que tener sentido para mí hacerlo y no me apetece explicárselo a nadie más". Esta frase resonó en una audiencia que busca formas tangibles de ritualizar el paso del tiempo sin tener que justificarse ante los demás
Origen de la tendencia en TikTok
La tendencia nació en un vídeo donde Tamara explicaba su particular propósito de año nuevo. "Me voy a comprar 365 botones, uno para cada día, porque quiero hacer más cosas y me da miedo el tiempo", compartió con sus seguidores. Esta declaración, aunque simbólica, conectó inmediatamente con usuarios saturados de metas de productividad complejas y poco realistas que buscan alternativas más personales.
El concepto abstracto detrás de los botones funciona como una herramienta física de conciencia temporal, similar a un reloj de arena que marca la finitud de cada jornada. A diferencia de otros retos estructurados de años anteriores, esta tendencia se aleja de las reglas estrictas y permite que cada persona le otorgue su propio significado. La ambigüedad del mensaje, lejos de ser una debilidad, se convirtió en su mayor fortaleza al permitir múltiples interpretaciones.
La simplicidad de la propuesta ha permitido que se replique en distintos contextos culturales y generacionales. Desde estudiantes universitarios hasta profesionales en activo han adoptado el ritual como forma de combatir la ansiedad del tiempo y dotar de propósito visible a su rutina diaria. Los botones actúan como anclas de realidad frente a la volatilidad de la vida moderna.
Cómo replicar el truco de los 365 botones
Para participar en esta tendencia no se requieren habilidades especiales ni grandes inversiones económicas. La esencia del ritual reside en la recopilación progresiva de un botón por cada día transcurrido, aunque el método de obtención y almacenamiento queda a libre elección. La flexibilidad del concepto ha favorecido su adopción masiva en distintos países y culturas.
Los usuarios han desarrollado diversas estrategias para conseguir sus botones diarios, transformando el proceso en una experiencia creativa:
✓ Comprar colecciones de botones de distintos materiales en mercerías o tiendas de manualidades
✓ Reciclar botones de ropa vieja o prendas en desuso para darles una segunda vida
✓ Fabricar botones artesanales en latón, madera, cerámica o resina con técnicas DIY
✓ Intercambiar botones con otros participantes de la tendencia para crear conexiones
✓ Asignar colores o materiales específicos a tipos de días según el significado personal
Formas creativas de documentar el proceso
La viralización de los 365 botones ha evolucionado hacia un ejercicio estético y performativo donde el objeto físico valida la existencia de cada día transcurrido. Los usuarios no solo recopilan los botones, sino que documentan el proceso en TikTok mediante vídeos cortos que muestran su colección en crecimiento. Esta dimensión visual ha sido clave para mantener el interés y generar nuevas interpretaciones del concepto.
Las estrategias más populares incluyen crear tableros donde se van fijando los botones de forma cronológica, formando patrones visuales que representan el año completo. Otros usuarios prefieren llenar recipientes transparentes, como tarros de cristal, que permiten apreciar el volumen acumulado con el paso de los meses. Algunos incluso han desarrollado proyectos de costura, incorporando cada botón a una prenda textil que crece día a día.
La tendencia refleja desde una perspectiva sociológica un deseo colectivo de ritualizar la superación personal a través de métodos tangibles. En un mundo cada vez más digitalizado, los usuarios buscan objetos físicos excéntricos para tocar el tiempo que habitan y darle un propósito concreto. Los 365 botones representan así una respuesta creativa a la necesidad de anclar la experiencia vital en algo material y verificable.









