Lorenzo no da tregua en ‘La Promesa’. Manuel ve cómo su sueño se esfuma y, en medio del caos, alguien toma la decisión de marcharse. Todo gira, otra vez, alrededor de esa segunda visita al psiquiatra. Lorenzo sabe perfectamente lo que hace. No se limita a acompañar; provoca.
Manipula la situación deliberadamente para que el doctor Antúnez vea en Ángela desequilibrio, para que sus reacciones parezcan las de alguien que no está bien. Y ella, claro, se da cuenta. Intentará hacer ver al médico lo que ocurre, que Lorenzo no es un prometido amoroso, sino su carcelero. Pero ¿quién le va a creer? En ese contexto, con la familia presionando, sus palabras suenan a desvarío de una novia asustadiza.
Curro lo intuye y quiere ayudarla. Se acercará a su habitación para interesarse por ella, para darle algo de aliento. Pero Leocadia, siempre al acecho, se lo impide. Es como si Ángela estuviera ya aislada del mundo, rodeada solo de quienes quieren doblegarla en 'La Promesa'. La propia Leocadia le deja claro que de esas sesiones no se libra, según avances de RTVE. Y luego, en un momento de máxima tensión con Lorenzo, le lanza una advertencia letal: si llega a internar a Ángela, lo matará, y sabemos que “Leo” es capaz de eso y más.
El negocio de Manuel se hunde en ‘La Promesa’

Manuel lucha por su futuro profesional. Y las noticias no pueden ser peores. Las empresas que estaban interesadas en la licencia de su motor retirarán su apoyo de repente. Se desinflan. Para Manuel, las cuentas están claras: esto es obra de Leocadia. Ella está saboteando su proyecto para hundirlo.
Así que, harto y con la soga al cuello, toma una decisión radical. Llamará a don Luis, con la intención de romper el acuerdo que tienen. Es un movimiento arriesgadísimo, porque significa plantar cara directamente a la familia más poderosa. Pero Manuel cree que ya no tiene nada que perder.
Secretos que ya no se pueden guardar

En medio de este ambiente opresivo en 'La Promesa', algunos personajes ya no aguantan más y confiesan. Teresa, que lleva días evitando a Cristóbal y usando a Petra de excusa, se armará de valor. Le contará a la señora de Arcos el gran secreto: el beso con el mayordomo. Y no lo cuenta como un chisme, sino explicando lo que significó para ella.
Martina también está al límite con su secreto en 'La Promesa'. Se sincerará con Adriano, contándole que Jacobo no deja de presionarla para que revele la identidad del hombre que la besó. Lo que ella ignora, en un giro irónico buenísimo, es que Jacobo acudirá precisamente a ese mismo Adriano para pedirle ayuda en su investigación. Quiere que su amigo le ayude a descubrir al culpable, sin saber que el culpable es el hombre al que tiene delante.
La tristeza del refugio y una huida inesperada

Samuel, abrumado por la presión y la impotencia, acabará derrumbándose ante Petra en el capítulo de hoy de ‘La Promesa’. El peso de tener que anunciar el cierre a las personas que dependen de ese lugar es demasiado para él. Petra intentará animarlo, insinuando que quizás aún puedan evitar lo inevitable. Pero la realidad es tozuda. Prudencio, por su parte, le explica a Petra cómo funciona el refugio, y señala algo clave: a simple vista, el cierre no parece responder a motivos económicos. Algo huele mal. ¿Hay alguien detrás de esta decisión, buscando hacer daño?
Y en ese entorno de pobreza, hay otra noticia que impacta a Samuel: se enterará de que Carlo ha huido. El muchacho se fue al enterarse del embarazo de María Fernández. Samuel, que siempre busca una solución, cree tener una idea para traerlo de vuelta.
Candela y Simona, que ya llevan un tiempo tramando algo, dan un paso más. Las cocineras se inventan una excusa ante Teresa para poder ausentarse. ¿Qué estarán planeando? Su misteriosa salida no parece una simple compra.







