Norma Duval vivió uno de los capítulos más dolorosos de su vida lejos de los focos que tanto la admiraron durante décadas. El 31 de octubre de 2010, su hermana Carla Duval fallecía en el Hospital Universitario de la Paz a los 46 años tras una larga batalla contra un cáncer de útero. La vedette más famosa de España no solo perdía a su hermana menor, sino también a su mejor amiga y confidente, lo que marcó un antes y un después en su trayectoria personal.
En aquel momento crítico, Norma tomó una decisión que cambiaría su vida para siempre: acoger a las hijas gemelas de Carla, Paula y Andrea, que entonces tenían apenas 10 años y quedaban huérfanas de madre. La artista barcelonesa, madre de tres hijos varones, siempre había deseado tener una niña, y el destino le concedió dos de golpe, aunque en las circunstancias más devastadoras.
La enfermedad silenciosa que arrebató a Carla
El cáncer de útero que se llevó a Carla fue diagnosticado en 2007, desatando tres años de lucha contra la enfermedad. Recientemente, Norma ha revelado públicamente que su hermana sufrió un mal diagnóstico y un tratamiento inadecuado por parte de su ginecóloga, algo que la vedette achaca directamente al papiloma humano. Durante una intervención en el programa Y ahora Sonsoles en 2025, la artista confesó con dolor: "Si me lo hubiera dicho, estaría viva", refiriéndose a que Carla le ocultó durante tiempo la gravedad de su situación.
Norma estuvo "alma, corazón y vida" junto a su hermana hasta el último momento, demostrando una fortaleza admirable para enfrentarse a la adversidad. La relación entre ambas trascendía el vínculo fraternal: según Arantxa del Sol, "Norma era la fuerza y Carla la fragilidad", formando un tándem donde la vedette explosiva protegía a la hermana dulce y entrañable. Para Norma Duval, aquella pérdida supuso perder a su alma gemela, algo que ella misma reconoce que no superará en toda su vida.
El reto de criar a sus sobrinas gemelas
Convertirse en madre de Paula y Andrea representó un desafío monumental para Norma, que tuvo que combinar el duelo por su hermana con la responsabilidad de educar a dos niñas traumatizadas. En declaraciones a la revista ¡HOLA!, la vedette explicó que las gemelas vivían con ella y disfrutaban de buenas condiciones: "cada una dispone de su propia habitación, van a un buen colegio, y sobre todo me tienen a mí, que hago las veces de madre que ellas tanto necesitan". Sin embargo, el proceso no fue sencillo.
Ser madre de sus sobrinas resultó "bastante complicado", según sus propias palabras, ya que tuvo que mostrarse dura en muchos aspectos educativos. La artista admitió que "siendo tan pequeñas todo se hacía más complicado", pero su actitud de "tirar siempre pa'lante" fue determinante para salir adelante. Durante esos años difíciles, Norma se apartó parcialmente de la vida pública para centrarse en las necesidades de las gemelas, priorizando su estabilidad emocional y educación sobre su carrera. Las jóvenes, que ahora rondan los 24 años, se han convertido en "la viva imagen de su hermana Carla", un regalo permanente que mantiene vivo el recuerdo de la difunta.
Aspectos clave de la crianza de Paula y Andrea:
✓ Norma les proporcionó estabilidad tras perder a su madre con solo 10 años
✓ Las gemelas recibieron educación de calidad en buenos colegios de Madrid
✓ La vedette renunció a oportunidades profesionales para dedicarse a ellas
✓ Paula y Andrea quedaron completamente huérfanas en 2016 tras morir también su padre Santiago Paredes
✓ Norma describe a sus sobrinas como "maravillosas" y "muy buenas"
Una familia marcada por la tragedia
El drama familiar de Norma Duval no terminó con la muerte de Carla. En 2011, un año después de perder a su hija, la madre de ambas hermanas fue diagnosticada con Alzheimer, lo que obligó a la vedette a asumir once años de cuidados intensos hasta que Purificación Aguilera falleció en 2021 a los 89 años. Durante ese período, Norma incluso dejó de lado su relación sentimental con Matthias Kühn para cumplir la promesa de cuidar a su madre hasta el final.
Pero el golpe más reciente llegó en agosto de 2024, cuando Juan Carlos Rojas, el hijo mayor de Carla y sobrino de Norma, se quitó la vida a los 35 años en Boadilla del Monte. El joven, que había sido padre apenas dos meses antes, nunca superó la depresión que le provocó la muerte de su madre en 2010. Esta nueva tragedia ha dejado a Paula y Andrea sin su hermano mayor, sumando otra pérdida devastadora a una familia que ha conocido demasiado dolor.
El legado de Carla y la resiliencia de Norma
Carla Duval no solo fue la hermana de una vedette famosa, sino una artista multifacética en su propio derecho. Se convirtió en una maravillosa pintora que diseñó numerosos trajes para Norma y escribió letras de canciones, demostrando un talento creativo que quedó truncado por la enfermedad. Tras intentar probar fortuna en México en 1985, donde tuvo a su primer hijo con el empresario Rafael Rojas, Carla regresó a España y formó una familia con Santiago Paredes, padre de las gemelas.
Para Norma Duval, mantener vivo el recuerdo de su hermana ha sido fundamental en el proceso de crianza de Paula y Andrea. La vedette ha declarado en múltiples ocasiones que ve a Carla reflejada en cada gesto de sus sobrinas, lo que le proporciona consuelo y fortaleza para seguir adelante. Hoy, con las gemelas ya adultas y comenzando sus propios caminos —incluso han debutado como modelos—, Norma puede sentirse orgullosa de haber cumplido la última voluntad de su hermana: que sus hijas crecieran rodeadas de amor y estabilidad.
La historia de Norma Duval y sus sobrinas demuestra que la familia se construye no solo con lazos de sangre, sino con sacrificio, amor incondicional y la capacidad de transformar el dolor en propósito. Aunque la artista confiesa que nunca superará la pérdida de Carla, ha logrado convertir aquella tragedia en una segunda oportunidad para ser madre de las hijas que siempre soñó tener.









