La pobre Ángela está como en una jaula de oro en 'La Promesa', con Lorenzo acechando y una boda que se acerca y que ella no quiere ni en pintura, de nuevo. Pero, a veces la desesperación hace que se te ocurran ideas… cuanto menos, arriesgadas. Y lo que se plantea ahora es de lo más drástico.
Tanto, que hasta Curro, que la conoce bien, se está empezando a asustar de verdad. Porque hay una pregunta que ronda por ahí y que nadie se atreve a decir en voz alta, pero todos la piensan: ¿estará Ángela pensando en hacerse pasar por loca? Sí, como lo lees. Preferiría que la encerraran en un sanatorio antes que casarse con el capitán, adelanta RTVE.
La cosa se pone tensa en su primera sesión con el psiquiatra en 'La Promesa'. Ángela va, pero está claro que no va a cooperar. O más bien, coopera demasiado… pero mal. Cuando le toca hablar de Lorenzo, de su relación forzada, no podrá disimular el odio y el miedo.
El psiquiatra no es tonto, se dará cuenta de que algo ahí no cuadra. Y claro, Leocadia, que siempre está al quite, no tarda en aparecer para recordarle las reglas del juego. Le dice, sin ningún disimulo, que de esas sesiones no se libra. Y lo peor: que cada metedura de pata la acerca un poco más al manicomio de verdad.
El lío emocional de María en ‘La Promesa' y la huida de Carlo

Abajo en el servicio de 'La Promesa', las cosas tampoco están tranquilas. Aquí el drama viene de la mano de María Fernández. Pía le confiesa la verdad, que Carlo ha huido. Se fue nada más enterarse de que ella está embarazada. Imagínate el golpe para María. En vez de apoyo, encuentra abandono. Y con el corazón destrozado, hace lo que a veces hacemos todos: descarga su ira con quien no debe. En este caso, con Vera. La ataca, le dice que está muy cómoda ahora que Lope se fue, que no hace nada.
Por suerte, María reacciona. Al poco rato se da cuenta de su error y se disculpa con Vera. En ese momento de calma, vulnerable, le pregunta si tiene noticias de Lope. Porque él, desde que se marchó, no escribe muchas cartas. Se le echa de menos. Y hablando de soledad y abandono.
Samuel tiene que dar una noticia que lleva tiempo intentando evitar. Anuncia el cierre del refugio. Es un palo para todos los que dependían de ese lugar. Prudencio, que tiene un genio vivo, no se lo toma nada bien y arremete contra Samuel. Le echa en cara que no ha hecho lo suficiente. La frustración y la rabia están a flor de piel en ese comedor. Es otro frente de miseria que se abre.
Leocadia no se queda quieta y sigue moviendo fichas en 'La Promesa'

En el mundo de las maquinaciones, Manuel sabe que la calma es falsa. Reúne a su equipo y les da un aviso serio: tienen que ser más cautelosos que nunca. Leocadia va a ir a por ellos. Tienen que estar atentos, porque lo peor puede estar por llegar. Manuel incluso se acerca a hablar con Leocadia, intentando ser diplomático, pero la conversación pronto se convierte en un intercambio de advertencias. Él le suelta sin tapujos que no le teme, ni a ella ni a don Lisandro.
Por otro lado, Candela y Simona planean una salida misteriosa. No parece una simple compra; tiene pinta de que traman algo. ¿Qué será? Luego está el asunto de Martina y Jacobo. Este lío no se arregla. Jacobo quiere saber el nombre del hombre que la besó, y ella se niega a decirlo. En un momento más íntimo, Prudencio se abre con Petra. Le contará la historia dura que lo llevó a intentar quitarse la vida.







