Valencia vuelve a poner sobre la mesa al polémico Circ de Nadal, un circo de Navidad que lleva a cabo en la ciudad espectáculos con animales. En este periódico ya contamos con anterioridad la situación de este circo y las protestas de los colectivos animalistas, que no han parado desde hace dos meses y que vuelven a la carga este mismo sábado.
El detonante, en esta ocasión, es la difusión de un vídeo por parte de la cuenta de Instagram Veganizhadas. El material, que en pocas horas superó las 500.000 reproducciones y acumuló más de 5.000 compartidos, muestra imágenes del estado de los animales utilizados en el Circ de Nadal y ha provocado una reacción social inmediata, con una nueva concentración a las 16:00 horas de este sábado frente al recinto instalado en la avenida Levante.
Las autoras del vídeo explican que acudieron al circo como manifestantes, alarmadas por lo que consideran un grave retroceso (volver a utilizar animales en un circo en pleno 2026). Según su testimonio, al rodear el recinto pudieron presenciar cómo se obligaba a los animales a subir al escenario. Denuncian empujones, el uso del látigo por parte del personal del circo y del domador, así como la situación especialmente preocupante de un dromedario que, aseguran, necesitaba atención veterinaria urgente.
Las activistas relatan que una espectadora de la función les confesó haberlo visto arrastrar las patas traseras, tambalearse y avanzar con evidente falta de equilibrio, llegando incluso a acercarse peligrosamente al público. A esto se suman los llantos constantes de los burros alojados en la zona destinada a los animales y una contaminación acústica permanente que, según denuncian, resultaba "imposible de ignorar" y que los animales sufrían de manera evidente.
"Jamás imaginamos que la realidad pudiera ser así de cruel", explican las activistas, que reconocen sentirse profundamente afectadas por lo vivido.
"Compramos las entradas en Groupon sin saber que había animales. Salimos en cuanto vimos a ese pobre dromedario y llamamos a la policía", dice también Raquel, una de las asistentes el día de Nochebuena. "La chica que me atendió me dijo que daba el aviso. Ofrecí mi teléfono de contacto, pero no me volvieron a llamar. Puse una reseña en Google advirtiéndolo", explica.
Precisamente en estas reseñas se pueden leer multitud de opiniones que califican al Circ de Nadal como "el peor del mundo", algunas recientes y otras de hace varios años.
Por qué el circo puede seguir usando a animales en 2026
El pasado diciembre, colectivos animalistas, vecindario, miembros de la comunidad educativa y representantes del propio sector del circo ya se manifestaron a las puertas del Circ de Nadal para exigir el cese inmediato del uso de animales, "sean del tipo que sean".
Este diario ha podido saber que algunas personas que iban a acudir al espectáculo reconocieron que desconocían que el circo todavía utilizara animales; al descubrirlo, decidieron sumarse a la concentración, incluso junto a sus hijas.

En Alfafar, el mismo espectáculo operó durante años hasta que, en 2021, un Juzgado Contencioso-Administrativo de Valencia número 7 ordenó su paralización. La resolución dejó claro que el uso de animales estaba "prohibido de forma taxativa por el legislador autonómico", lo que impedía al Ayuntamiento autorizar el circo sin incurrir en una "infracción muy grave".
El año pasado, el Ayuntamiento de Valencia anunció el cierre provisional del Circ de Nadal horas antes de que inaugurara la temporada. Tras diferentes polémicas con el Consistorio, que ya denegó la licencia un año antes por montar las carpas en un terreno privado, el circo esta vez ha realizado su apertura con animales en el barrio de Benicalap sin inconvenientes.
Si bien circo no obtuvo permiso para utilizar serpientes ni cocodrilos, sí lo tienen para una larga lista de animales: caballos, ponis, burritos, bueyes Highland, watusis, llamas y dromedarios. Una autorización que ha sido duramente criticada por los colectivos convocantes, que consideran que no existe una diferencia ética real entre animales salvajes y domésticos cuando se les obliga a participar en espectáculos contrarios a su naturaleza.
El circo no obtuvo permiso para utilizar serpientes ni cocodrilos, pero sí para una larga lista de animales
"Exigimos al Ayuntamiento y a la Generalitat que denieguen la licencia al Circ de Nadal por el uso ilegal de animales silvestres, en clara vulneración de la nueva Ley de Bienestar Animal en España", dicen desde AnimaNaturalis, que presentaron un requerimiento formal ante el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat.

"El circo de las cavernas sigue empeñado en utilizar animales y en dar un peligrosísimo mensaje a la infancia", denuncia Diego Nevado, portavoz de la plataforma Defensa Animal. "No dejaremos de luchar por las víctimas del supremacismo humano y del especismo", añade.
"En los circos debe prohibirse la presencia de todos los animales, sin distinción, pues el hecho de obligarlos a participar en espectáculos es totalmente contrario a su naturaleza", explicó Rosa Más, bióloga, a dicha plataforma. Más subrayó que por eso se utilizan elementos de castigo para someterlos "porque es algo que nunca harían voluntariamente".
La experta asegura que a supuesta diferencia entre animales salvajes y domésticos "es totalmente engañosa" y recuerda que muchos animales de circo llevan generaciones criados en cautividad. E"so no los convierte en domésticos desde el punto de vista biológico. Un animal silvestre lo es independientemente de sus circunstancias", afirma.

En este sentido, la Associació de Professionals de Circ de la Comunitat Valenciana, que agrupa a más de 135 socios y socias, ha reiterado también en un comunicado su "completo desacuerdo con la existencia de circos con animales", haciendo un llamamiento a la población a no apoyar este tipo de espectáculos.
Mientras tanto, el Circ de Nadal continúa su actividad en Valencia, pero rodeado de la polémica. Sus últimas funciones anunciadas son precisamente para este sábado y para el domingo, con entradas a partir de 5 euros y accesos hasta para niños menores de 2 años, aunque ellos mismos aclaran que el espectáculo puede verse afectado por "modificaciones según cuestiones organizativas o de bienestar animal".







