Unas fotos de después del roscón de Reyes han puesto, de nuevo, a todo el mundo a hablar de Felipe VI y Letizia. Es curioso, porque no pasó nada extraordinario, ¿o quizás sí? Depende de a quién le preguntes. La Famila Real salía del almuerzo y se subía a un coche.
Lo llamativo fue que el rey y la princesa Leonor iban juntos en el mismo vehículo. Eso, en su mundo, es una pequeña ruptura. No está prohibido, pero digamos que no se hace. Nadie, en realidad, lo prohíbe, pero es aconsejable que el monarca y el primero en la línea de sucesión al trono no se desplacen juntos. Por seguridad, claro. Esto ya lo habíamos visto previamente durante la reunión familiar por el Día de la Constitución.
Y luego están las caras del rey Felipe VI y Letizia...

Eso es lo que más ha dado qué hablar en la prensa, y po supuesto, en Qué!, también lo haríamos. En las fotos tomadas por los paparazzis de Casa Real se le veía cabizbajo a Felipe VI. Con un semblante que los analistas han descrito como "sobrio y cansado", según lo expresado en Caras. Saludaba, sí, sin mucho énfasis.
Iba visiblemente incómodo con el acoso de los fotógrafos, algo que no es tan habitual en un rey al que han catalogado recientemente como “de carne y hueso”. La reina Letizia, a su lado, se mantuvo seria. Como siempre, pero ella siempre se muestra así.
¿Qué pasó entre Felipe VI y Letizia después del almuerzo familiar?
Vamos al detalle. Después del almuerzo familiar, se durmieron a los coches. En una imagen normal, el rey iría en uno y la heredera en otro. Es lo lógico. Minimiza riesgos. En esta ocasión de nuevo no fue así. Subieron todos juntos. Felipe VI y Letizia, Leonor y Sofía, en el mismo vehículo. Para una familia normal, es lo obvio. Para ellos, es un mensaje.
Unos dicen que fue un gesto de normalidad, de familia unida ante los rumores y que ya se habían mostrado así previamente. Otros ven un descuido, una falta de coordinación que delata tensiones internas en el equipo de la Casa Real. Si el protocolo se relaja en algo tan básico, ¿qué más estará pasando?
La otra cara de la moneda: la perfecta Pascua Militar
Ahora bien, justo el día antes todo era distinto. Celebraban la Pascua Militar. Un acto serio, importante y justo ahí, Felipe VI y Letizia fueron el modelo de perfección institucional. Ella a su lado, él dando su discurso. Charlaban animadamente con Leonor antes de empezar. Todo correcto. Impecable. Como debe ser, ¿no?
Esto es lo que confunde a los más analíticos. En público, en un acto de Estado, son la pareja real perfecta. Cumplen. Sonríen. Hablan. Proyectan unidad. Es cuando bajan la guardia, en momentos más informales como la salida de un almuerzo, cuando aparecen estas imágenes que generan ruido. La fatiga, la incomodidad. Es como si el peso de la corona se le cayera a Felipe VI en los hombros justo cuando piensa que nadie lo ve. Pero lo ven todos.
¿Estos gestos no se leen en el vacío?
No. Llegan después de años de rumores de crisis y rupturas. Versiones cruzadas sobre infidelidades, han dicho muchas veces en EN Blau. Sobre un matrimonio que sería solo una fachada institucional desde hace tiempo. Los expertos en protocolo señalan que desde hace un "pronunciado tiempo" no se les ve tomados de la mano ni con contacto físico en público. Es un dato. No es una prueba, pero alimenta la narrativa del distanciamiento.
Y el Palacio, ¿qué dice? Nada. El hermetismo es total, es su política. No comentan, no desmienten. Esa es, quizás, la respuesta más elocuente. Dejan que las imágenes hablen. Y las imágenes dicen cosas distintas según el día.
¿Estrés del cargo o problemas en casa? Hay otra lectura, más generosa quizás y por supuesto adaptada a la realidad. Algunos analistas lo miran desde la política. Dicen que el rey Felipe VI carga con el peso de la situación internacional, con la tensión política constante. "Son momentos complicados para el jefe de Estado. La situación que se ha producido a nivel internacional es inevitable que termine afectándole", señalan en Caras. Es posible. Es más que posible. Ser rey no es un trabajo fácil, y Felipe VI tiene uno especialmente complicado.







