Una verdad a todas luces es que la vida cotidiana se ha vuelto cada vez más rápida y agitada. Esto conlleva a que vayamos a la cama tarde, descansemos menos y sobretodo, comamos apurados.
Por eso es que la utilización del microondas crece exponencialmente conforme pasa el tiempo. Y es que todos queremos que el delicioso plato que guardamos en la mañana, al salir de casa, esté caliente en un par de segundos porque tenemos hambre o no hay tiempo de entibiar a fuego.
6Carne congelada
Otro error que cometen algunas personas es que meten la carne congelada en este aparato sin saber que el calor puede acelerar el crecimiento de bacterias y echar a perder la carne.
La carne no se va a descongelar más rápido para estar lista en el microondas, sino todo lo contrario: se puede poner mala fácilmente. Al meterla al microondas, las orillas se cocinan mientras el centro sigue crudo y congelado.
De esta manera, la carne produce bacterias que se reproducen y esparcen rápidamente por el trozo de carne. Lo ideal es sacarla del congelador una noche antes de su consumo para que esté lista para su cocción.
