4Colaría por un bebé real
Viendo a este bebé reborn, no nos extraña lo más mínimo que quienes tienen uno lo cuiden como si fuese un bebé de carne y hueso... Decidme que este reborn no se parece demasiado a un bebé de verdad.
El pelo, la formita de las cejas, la forma en que frunce el ceño... Son muchos los detalles que están tan bien trabajados que nos hacen dudar de si el bebé es real o reborn. Por no hablar de la forma en la que se agarra y retuerce los deditos de su mano. Y si os fijáis bien en los ojos, podéis ver los matices del color y que incluso tiene pestañitas.
