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La NASA ha confirmado el feliz aterrizaje de la nave rusa Soyuz MS-10 y el buen estado de sus dos tripulantes, que han tenido que realizar una maniobra de emergencia tras registrarse un fallo en el cohete, en el momento del despegue.

Los astronautas Nick Hague y el cosmonauta ruso Alexey Ovchinin que se dirigían a la Estación Espacial Internacional, se encuentran ya a salvo, fuera de la cápsula y con los servicios de rescate, y van a ser trasladados al Centro Gagarin, en las afueras de Moscú.

La NASA ha informado que se va a abrir una investigación de lo sucedido. Al parecer, un fallo en el cohete que se registraba en el momento del lanzamiento, obligaba a abortar el ascenso,  y la nave ha regresado  en modo de reentrada balístico.


Pese a que el aterrizaje de emergencia no es una situación normal, la tripulación estaba preparada.