Compartir

Los equipos de emergencia han rescatado a un bebé que se encontraba dentro de una alcantarilla de la calle, en la ciudad sudafricana de Durban. Fue un viandante quien escuchó los llantos de la pequeña, que algunos habían llegado a confundir con un gato.

Después de tres horas de trabajo, en los que tuvieron que cavar dos metros, llegaron a la criatura, a la que recuperaron en buen estado, y trasladaron al hospital en un helicóptero, donde la atendieron de un pequeño cuadro de hipotermia y pequeñas laceraciones en la piel.

Las autoridades buscan ahora a los padres de la criatura para aclarar cómo acabó metida en el desagüe.