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Pablo Ibar no será ejecutado ni volverá al corredor de la muerte en el que ha pasado los últimos 17 años de su vida, después de que un Tribunal de Florida (Estados Unidos) le haya librado de la pena de muerte, aunque sí le ha condenado a cadena perpetua. Su defensa ha anunciado que recurrirá la decisión, porque tiene “armamento probatorio más que sobrado” para lograr su excarcelación.

El hispanoestaounidense, sobrino del boxeador vasco José Manuel Ibar Azpiazu, Urtain, recibía la noticia con lágrimas y cargado de emoción, junto a su familia.

En el cuarto juicio celebrado en el Tribunal de Fort Lauderdale, los miembros del Jurado popular, le han condenado a cadena perpetua, tras declararle culpable el 19 del pasado enero.

Ibar fue identificado como uno de los autores de un triple asesinato que tuvo lugar en 1994, en Miramar, en el Estado de Florida en el que falleció el  propietario de un club nocturno y dos de las bailarinas.

Según el portavoz de la ‘Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar’, Andrés Krakenberger, la vista oral ha estado “plagada de irregularidades”, lo que les permite tener esperanzas en que se volverá a anular. Eso sí, el proceso será largo, según ha apuntado que “el recurso de apelación se prolongaría durante seis años” y considera que organizar una repetición de la vista oral supondría “dos años más”.

La defensa logró el testimonio de un experto que negó que Ibar fuera el hombre que aparece en el vídeo que se utilizó para inculparle; y otro cuestionó el ADN encontrado en una camiseta presentada como prueba; además puso en cuestión la imparcialidad del juez Bailey.

Este es el vídeo del crimen, de pésima calidad, con el que se ha declarado culpable a Pablo Ibar, y al que tenía acceso ‘laSexta’.