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Tres de los cuatro integrantes de Parchís visitaron este jueves ‘El Hormiguero’ para presentar el documental que Netflix emitirá el próximo 10 de julio sobre el mítico grupo musical infantil. En la entrevista con Pablo Motos hablaron de cómo vivieron aquellos años, los ‘pros y los contras’ y desvelaron el motivo por el que se disolvieron.

Tino Fernández, quien fuera la ficha roja; Yolanda Ventura, la amarilla; y Frank Díaz, la azul, confesaron que sí “estaban consentidos” porque no querían que se cansaran, pero en algún momento sus responsables se encargaron de ponerles límites: “nos llevaban al cine, a los museos, porque al principio te dejaban en un hotel y luego te llevaban a trabajar”. Tino apuntó incluso que “había días que trabajábamos 16 horas y era mi cumpleaños”, pero éramos niños, lo pasábamos como niños, nos divertíamos, y era el juguete que ningún niño tenía” .

Era una edad, recordaba Pablo Motos, en la que las hormonas estaban disparadas y todos se enamoraron de Yolanda, de ahí que les preguntara si “habían aprendido muy rápido”, algo que Tino lo admitía reconociendo incluso que al camerino no solo se acercaban las niñas, también las madres, de ahí que aprendiera “cosas que tenías que haber encontrado a los 16, 17 años, felizmente”.

Entre las cientos de anécdotas del grupo contaron cómo llegaron a tener dobles, dado que cuando se anunciaba su presencia, la gente se agolpaba en los lugares y no podían salir con libertad, así tenían que ir con la película empezada; y en más de una ocasión tuvieron que salir de los edificios por los sótanos.

Preguntados sobre el motivo de la disolución, Tino lo dijo claro “nos hicimos mayores” y explicó cómo en su caso empezó con 12 años y terminamos con 15 años (…) y aparte de que comenzaba a fijarme en los escotes de las señoras, el mono de Parchís me quedaba cada vez más prieto, tenía otro tipo de inquietudes”.

En cuanto a su vuelta a la ‘normalidad,’ los tres coincidieron en que no fue fácil. Yolanda describía que ellos no habían sido niños normales, “no tienes un lugar en el colegio como los demás, tu grupo de amigos son tus compañeros de Parchís”. Frank apuntaba con rotundidad que “lo nuestro era una familia, éramos como cinco hermanos y cada uno tenía un papel y eso ha sido para el resto de nuestras vidas”.

Aunque todos recordaban con cariño aquellos años, Yolanda sí confesó que tuvo que ir al psicólogo, y que para ella ha sido vital en toda su vida.