Compartir

El Secretario General de Podemos se ha sumado a las voces que este fin de semana han criticado las donaciones de Amancio Ortega, el fundador de Zara, a la Seguridad Social, en forma de equipos de diagnóstico y tratamientos de lucha contra el cáncer.

Junto a Pablo Iglesias, también hay otros dirigentes de la formación morada, como Isa Serra, la candidata a la Comunidad de Madrid, que fue la primera en lanzar la polémica cuestión.

Durante un mitin de campaña, Iglesias, que se ha mostrado orgulloso del cuidado que han recibido sus hijos en un hospital público, ha puesto el acento en que el presupuesto con el que cuentan no puede depender de la voluntad de las grandes fortunas.

“No se puede consentir que la salud de nuestros padres e hijos dependa de las limosnas de un millonario” y añadía que “una democracia digna no acepta limosnas de multimillonarios para dotar su sistema sanitario, les hace pagar los impuestos que les corresponden y respetar los derechos de sus trabajadores”.

También este domingo Serra volvía a reiterar sus críticas a través de twitter y reclamaba una subida de impuestos para los millonarios porque, según sus estimaciones, Amancio Ortega se habría ahorrado solo en España 218 millones.

En este sentido apuntaba que “las donaciones son una decisión personal, pero la sanidad es un derecho que debe garantizarse todos los días. Que no puede depender de la caridad, del humor o la bondad con la que se levanten los multimillonarios. Lo que está en juego es la salud y la vida”.

Por su parte, el Secretario de Comunicación, Juanma del Olmo, escribía en la red social que “si abrimos la puerta a que millonarios elijan donde invierten en los servicios públicos se pueden generar desigualdades graves”.

Echenique se sumaba a las críticas a las grandes fortunas y al caso concreto de Ortega y reivindicaba un “impuesto de solidaridad a las grandes fortunas”.