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Servimedia

La organización ecologistas WWF advirtió este jueves de los restos a los que se enfrentan tres emblemáticos parques naturales de España: Doñana (Huelva y Sevilla), que es el humedal más grande de Europa; las Hoces del Río Riaza (Segovia), que alberga la colonia de buitres más importante del continente, y el archipiélago Chinijo (Las Palmas), que conforma la reserva marina más grande de la UE.

WWF hizo hincapié en estos espacios con motivo del Día Europeo de los Parques, que se celebra este viernes bajo el auspicio de la Federación Europarc en conmemoración de la declaración del primer parque nacional europeo en Suecia el 24 de mayo de 1909.

La falta de planes de gestión que garanticen su protección efectiva o la sobreexplotación del acuífero, en el caso de Doñana, amenazan el futuro de estos los espacios naturales seleccionados por WWF.

La riqueza natural de Doñana le ha valido ser nombrado Patrimonio de la Humanidad. Su corazón es parque nacional desde hace 50 años y las más de 68.000 hectáreas que lo rodean, parque natural desde 1989. Según WWF, la sobreexplotación del acuífero y el crecimiento sin control de la agricultura intensiva en los últimos años lo están secando, y los arroyos ya casi no llevan agua a las marismas, un refugio para millones de aves.

Esto podría incrementarse por el dragado, la minería y el almacenamiento de gas cercanos a Doñana, actividades que, para WWF, “deberían evitarse” en el entorno de este espacio protegido. Debido al grave deterioro ambiental que sufre Doñana y el incumplimiento de las leyes europeas de protección de la naturaleza, la Comisión Europea ha llevado a España ante el Tribunal de Justicia de la UE a principios de este año.

Por otro lado, el norte de la isla de Lanzarote esconde un paraíso marino poco conocido: el archipiélago Chinijo. Más de 200 especies de peces y espectaculares cetáceos surcan estas aguas, desde los cachalotes pigmeo hasta delfines mulares o zifios. La protección de esta riqueza natural está en el aire porque desde finales de 2018 están suspendidas sus normas de conservación y lo más llamativo es que nunca, desde su creación en 1986, ha contado con un órgano de gestión específico, a diferencia de la mayoría de parques.

“SOBRE EL PAPEL”

WWF subrayó que devolver la categoría de parque natural está en manos del Cabildo Insular de Lanzarote, que todavía no ha aprobado dos instrumentos claves: el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG). Las medidas recogidas en estos planes permitirían enfrentar amenazas como los visitantes descontrolados o el furtivismo.

Por último, las escarpadas paredes de hasta 250 metros de altura esculpen el refugio perfecto para los cientos de buitres que anidan en las oquedades del Parque Natural de las Hoces del Río Riaza (Segovia). La excepcionalidad de este paisaje captó la atención de Félix Rodríguez de la Fuente -entonces vicepresidente de Adena-, quien promovió la creación de un Refugio de Rapaces en 1975 para conservar y recuperar estas aves. Pero no fue hasta 2004 cuando fue declarado espacio protegido; desde entonces, también está pendiente de aprobarse el PRUG.

Luis Suárez, responsable del programa de especies de WWF, afirmó que “tener el título de parque natural no garantiza la conservación de estos excepcionales espacios” y que “la protección legal de estos espacios es un primer paso importante, pero debe ir acompañada de los correspondientes instrumentos de planificación y gestión, y de la puesta en práctica de medidas concretas que garanticen la conservación de los valores naturales que se quieren proteger. Y esto no está ocurriendo”. “En plena crisis de biodiversidad, cuando estamos sufriendo la sexta extinción masiva de especies, no nos podemos permitir tener espacios protegidos que solo existan sobre el papel”, concluyó.