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María Luisa Carrillo, que acudió la noche anterior a la celebración del referéndum del 1-O al colegio público Estel de Barcelona, protagonizó este martes uno de los relatos más contundentes sobre la actuación de la policía esa jornada. “Un agente me cogió de las axilas y me estrelló en el suelo. Me rompió el ala derecha de la pelvis en forma de T. No lo olvidaré nunca”, dijo remarcando su enfado con un manotazo en la mesa.

Explicó que se acercó al colegio donde le “dijeron que había muchos actos. Los vecinos me dijeron que a las siete de la mañana habría un almuerzo. Y bajé antes para echar una mano”. Ella estaba, por tanto, dentro del colegio y salió a la calle a fumar.

En ese momento, un agente del Cuerpo Nacional de Policía “me cogió de las axilas y me estrelló en el suelo. Yo solo podía decir `ay, mi pierna´. Me había fracturado el ala derecha de la pelvis en forma de T. Eso me costó cuatro meses de no poderme valer, con el carácter que tengo. No lo olvidaré jamás”.

Tras el golpe en la mesa, el presidente de la sala, Manuel Marchena, le pidió que se tranquilizara y le ofreció dar paso a otro testigo para que pudiera dar su testimonio posteriormente con calma. “No estoy nerviosa, estoy indignada”, aseguró para continuar con su declaración.

Insistió en que fue al colegio a dar “una opinión, limpia y clara, nada más”, y negó haber recibido instrucción alguna de situarse en primera fila para obstruir la actuación de las Fuerzas de Seguridad. “Tengo 69 años y criterio propio todavía”, aseguró al tribunal.

Otra de las testigos fue Esther Raya, votante en el instituto Pau Claris de Barcelona, quien manifestó que la policía nacional cuando llegó “no dijo absolutamente nada, tenían orden de abrir el paso”. “A un chico le dieron puñetazos en la cabeza, a mí me agarraron de una pierna… Yo estoy sentada en la escalera, viene un agente, me quedó paralizada y otro me arrastró por las escaleras. Te agarraban, te zarandeaban y te tiraban fuera al patio”, relató.

Además, apuntó que durante la intervención policial perdió su móvil. “Tengo pruebas, indicios, de que se han conectado desde una población de Andalucía, que han borrado fotos y mensajes de WhatsApp” y de que “lo tiene alguien del Cuerpo Nacional de Policía”, afirmó, por lo que ha interpuesto una denuncia.