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La familia Baker había viajado desde Nueva Zelanda hasta Cork (Irlanda) para disfrutar de unas vacaciones por Europa y para ello alquilaron una vivienda con Airbnb. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron que una cámara oculta les grababa en todo momento en el comedor y emitía las imágenes en directo.

Nealie y Andrew Barker habían viajado con sus cuatro hijos y y su sobrina. Al llegar el padre, que trabaja en seguridad informática, escaneó la wifi. Fue entonces cuando encontró el dispositivo de grabación oculto, en lo que parecía una alarma de humos o un detector de monóxido de carbono.
Según declaró Nealie a la ‘CNN’, “fue un shok” y un sentimiento horrible” y aunque el dueño les dijo que era la única cámara, decidieron marcharse y buscaron alojamiento en un hotel cercano.

Al día siguiente llamaron a Airbnb y aunque en un primer momento volvieron a anunciar la vivienda, tras la publicación de los hechos en las redes sociales la plataforma expulsó al mal anfitrión de la plataforma y aseguró a los Barker que investigaría lo sucedido.

*FINAL UPDATE: WE HAVE NOW BEEN CONTACTED BY NUMEROUS GUESTS OF THIS LISTING THAT AIRBNB ALLOWED TO STAY IN THE PROPERTY…

Publicada por Nealie Barker en Lunes, 1 de abril de 2019