Compartir
Servimedia

Un subinspector del Cuerpo Nacional de Policía relató este miércoles durante su declaración como testigo ante el tribunal del ‘procés’ que el 2 de octubre de 2017, tras la jornada del referéndum, los profesores de un colegio sacaron a los niños al patio para que les insultaran. “Los niños pequeños nos llamaban asesinos”, afirmó.

Son las palabras de uno de un subinspector de policía que declaró este miércoles ante la sala del Tribunal Supremo que juzga a los líderes del ‘procés’ por la convocatoria y celebración del referéndum. Este testigo relató que, el día 2 de octubre, en un colegio que había junto a la comisaría de Lleida los profesores sacaron a los niños al patio para que les insultaran.

Es el testimonio de uno de los siete agentes del Cuerpo Nacional de Policía que declararon durante la sesión de tarde ante el tribunal. Todos relataron los incidentes ocurridos en varios centros de votación de Lleida. Aquello “fue un infierno”, explicó un agente, “era imposible salir de forma segura de allí”.

Los agentes que intervinieron en el centro de formación de adultos Juan Carlos I relataron que los ciudadanos estaban “colocados en barrera”, cortando el paso. De manera que “utilizamos técnicas de control de masas para acceder al centro”, para ello “empleamos la fuerza mínima indispensable”. “Recibimos patadas, puñetazos, todo tipo de agresiones…”. Precisamente este fue el centro en el que un hombre sufrió un infarto. “No nos movimos de allí hasta que esta persona fue atendida”, aseguró un agente, pero “la ambulancia no podía acceder porque la gente pensaba que era para nosotros”.

Preguntados por las defensas por este episodio, los agentes rechazaron haber visto a agentes que cargaban contra los manifestantes que estaban en torno a la persona que estaba siendo atendida en el suelo.

Uno de los agentes destacó que en este centro había dos mossos “pasando olímpicamente de la intervención”. Otros dos testigos explicaron que dos agentes de la policía autonómica estaban detrás de unos contenedores que estaban impidiendo el paso de la policía al centro, pero “no hicieron nada”.

En el IES Caparrella de Lleida dos agentes reconocieron el empleó de la defensa reglamentaria para desalojar a la gente, “porque no colaboraban” y para auxiliar a un compañero que estaba siendo agredido. Sin embargo, apuntó uno de ellos, “no vi ningún herido de importancia”. “Vi a un ciudadano en el suelo”, aunque, “no sé si estaba herido realmente”, apuntó.

El subinspector explicó que cuando retiraba a los ciudadanos que bloqueaban el acceso “un hombre de gran envergadura” le golpeó en la mano y le arrastró al interior del patio. “Allí recibí patadas, codazos…de todo” hasta que dos compañeros le auxiliaron y se llevaron detenida a esta persona. Como resultado de este episodio, agregó, sufrió una luxación en la muñeca.

“ME CAÍA SANGRE POR LA CARA”

El último testigo de la jornada explicó que acudió con su unidad a la comisaría de Lleida porque había aproximadamente 2.000 personas congregadas. El aviso de la concentración lo recibieron sobre las 16 horas y aproximadamente sobre las 22.30, cuando estaba en el exterior de la sede policial, un ciudadano le lanzó una piedra que le dio en la cabeza, “justo en la zona acolchada de la gorra, si no hubiera sido mucho más grave”.

“Me caía sangre por la cara”, dijo, así que entró en la comisaria, se replegaron, y fue atendido por los compañeros. Esta concentración “en principio fue espontanea, pero los grupitos que corrían por las calles adyacentes parece que estaban organizados”, apuntó.

Todos los agentes relataron ante el tribunal las contusiones, hematomas y arañazos que sufrieron como consecuencia de su intervención en los centros de votación. Los agentes lesionados de mayor gravedad sufrieron luxaciones, en muñeca y dedos. Uno de ellos explicó que se tuvo que retirar, cuando “trataba de reconducir a la gente”, a causa de la lesión. “Tuve que protegerme y defenderme, ya que recibía golpes por todos los lados”. Preguntado si estuvo de baja, el agente explicó que “en ese momento hacíamos falta todos, y salvo que fuese una lesión tremendamente grave, seguimos trabajando”.

En total 20 agentes han declarado este miércoles ante el tribunal que juzga el ‘procés’, todos ellos intervinieron en centros de votación de Lleida. El juicio se reanudará el próximo martes, día 23, a las 10 horas.

(SERVIMEDIA)