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Un niño de 11 años falleció ayer en su domicilio de Valencia cuando el cristal de la puerta con la que jugaba junto a su hermano se rompió accidentalmente y se clavó en su estómago.
Los hechos ocurrieron sobre las 15:00 horas cuando el menor, junto con su hermano de 10 años, corrían por el domicilio familiar ubicado en de la calle Bernia del valenciano barrio d’En Corts, después de que los padres se hubieran ausentado para recoger un pedido de comida que habían realizado, tal y como informó ‘Levante-EMV’.
Los niños jugaban a perseguirse cuando el mayor tropezó y chocó contra el cristal haciéndolo añicos, según relató el hermano pequeño, que resultó herido leve. Uno de los cristales se clavó en el estómago del menor fallecido y seccionó un vaso sanguíneo.
El menor de los hermanos avisó al padre quien llamó al 112. Dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía fueron los primeros en llegar a lugar de los hechos. Taponaron la herida de la víctima en un intento por detener la hemorragia e intentaron una reanimación ya que había entrado en parada cardiorrespiratoria.

El Servicio de Atención Médica Urgente logró estabilizar a la victima tras 50 minutos de reanimaciones, que fue trasladada al Hospital La Fe donde el pequeño falleció poco después de haber ingresado.