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La Guardia Civil, en colaboración con la Policía Local de Moratalla (Murcia), ha denunciado en esta localidad a un hombre que tenía en su casa un centenar de animales en pésimas condiciones, entre los que había perros, conejos, gallinas y pollos, así como un cerdo vietnamita y pájaros protegidos de la familia de los fringílidos.

Según informó este viernes el Instituto Armado, en el registro de la vivienda los agentes encontraron animales muertos en distintos lugares del inmueble y constataron un fuerte olor a basura y putrefacción.

El investigado será acusado de de dos delitos relativos a la protección de la flora, fauna y animales domésticos por abandono animal y tenencia de especies protegidas de fauna silvestre. Además, en la operación se ha recuperado cerca de un centenar de animales que se encontraban en pésimas condiciones higiénico-sanitarias.

Las pesquisas se iniciaron al tener noticia el Seprona de que en una vivienda de Moratalla podía haber una gran cantidad de animales en una vivienda. Una vez obtenidos todos los indicios y previa autorización judicial, los agentes procedieron a entrar en el inmueble.

SIN DOCUMENTACIÓN

Durante la inspección, los guardias civiles observaron la presencia de excrementos y orines de los diferentes animales que albergaba, dispersos por la totalidad de las habitaciones, así como las deplorables condiciones de la vivienda que hacían del lugar un sitio inhabitable, con suciedad y un fuerte olor a basura y putrefacción.

Durante la inspección en el domicilio se pudo constatar que todos los animales hallados carecían de documentación sanitaria alguna que amparase su tenencia y que no tenían acceso ni a agua ni comida. Asimismo, en las distintas estancias de la vivienda se observaron animales muertos y en avanzado estado de descomposición como perros, conejos, gallinas, pollos y palomos. Igualmente, se hallaron especies protegidas de fauna silvestre (Fringílidos) encerradas en una de las habitaciones de la vivienda, así como un cerdo vietnamita, considerado una especie invasora.

Los agentes procedieron a incautar todos los animales domésticos y especies protegidas existentes en la vivienda, que han sido entregados a centros de recuperación de fauna. Los animales de abasto que se encontraban en el lugar, tras su examen por un veterinario facultativo, han tenido que ser sacrificados y retirados por una empresa gestora, por ser considerados un riesgo para la salud pública y la sanidad animal.

(SERVIMEDIA)